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Cambio Climático Un reciente estudio confirma que la corriente del Golfo se debilita: ¿qué significa para el clima de Europa?

El rápido deshielo en el Ártico y el aumento de las precipitaciones ayudan a debilitarla

La corriente del Golfo, una corriente de agua cálida que circula desde las regiones tropicales del Atlántico hasta Escandinavia se debilita. Su ralentización no es novedad, pero un reciente estudio muestra como durante las últimas décadas ha llegado a su estado de circulación más débil desde hace más de mil años.  

Para determinar su actual estado y como ha evolucionado, los investigadores han hecho uso de datos proxy. Estos se obtienen de observaciones del hielo en el Ártico o de sedimentos extraídos del océano. Los datos permiten reconstruir la evolución de diferentes variables del sistema climático de la tierra, como las corrientes oceánicas, durante miles de años.   

La corriente del Golfo, una corriente superficial que transporta agua cálida desde regiones tropicales del Atlántico hasta el oeste de Europa. Imagen: NOAA

La corriente del golfo es una parte superficial de un gran sistema de corrientes, la Circulación Meridional de vuelco del Atlántico, conocida en inglés como AMOC

Esta, actúa como una cinta transportadora, movida por diferencias de temperatura y salinidad, elementos que influyen en la densidad del agua. 

Las aguas que fluyen hacia el norte bordeando Norte América, se van enfriando y a la vez, parte de su volumen se evapora, aumentando así su salinidad.

Las aguas de la corriente del Golfo se enfrían a medida que avanzan de sur a norte y pierden volumen por evaporación aumentando su salinidad

El agua más salada y fría pesa más y se acaba hundiendo hacia las profundidades del océano. Esa agua fría y mas pesada vuelve hacia el ecuador a mayor profundidad, para acabar calentándose y emergiendo a la superficie, completando así el gran cinturón de circulación del .   

La corriente del golfo transportando agua desde regiones tropicales del océano Atlantico hacia el norte. Imagen : NOAA

Hace años que se estudia el comportamiento de las corrientes oceánicas del Atlántico por la influencia que tienen en la meteorología de la región. Stefan Rahmstorf, científico del Instituto Postdam para la investigación del cambio climático, y principal investigador de este último estudio, ya había demostrado con anterioridad que la corriente del Golfo se ha debilitado hasta un 15 por ciento desde mediados del siglo pasado. 

La corriente del Golfo se ha debilitado un 15 por ciento desde mediados del siglo pasado.

En el actual estudio, Rahmstorf y su grupo han podido reconstruir hasta 1.600 años de la evolución de la corriente del Golfo, para mostrar su larga evolución. Sus conclusiones muestran que ha sido bastante estable hasta finales del siglo XIX, cuando empezó a debilitarse.

El segundo punto de inflexión en su desaceleración, se observa a mediados del siglo XX, y este lo atribuyen principalmente al cambio climático antropogénico, causado por el calentamiento global. 

Su teoría se basa principalmente en los cambios de densidad observados en el Atlántico norte donde el agua se sumerge. La fusión acelerada de hielo Ártico y el aumento de las precipitaciones debido al calentamiento global, reduce la salinidad del agua. La reducción, hace que el agua sea menos densa, menos pesada, y que no se hunda con tanta facilidad. Cuando se hunde menos agua en esa región, el transporte de agua superficial  para reponer la que se sumerge es menor, lo que implica una corriente del Golfo más débil. 

El deshielo del Ártico y el aumento de las precipitaciones, ha reducido la salinidad del agua a su vez debilitando la corriente del Golfo

Las consecuencias de los cambios que está viviendo la AMOC y en particular la corriente del Golfo, son diversos. Esta conocida corriente actúa de termostato para el continente Europeo, si se ralentiza, las temperaturas, sobre todo en el oeste de Europa podrían bajar de manera significativa. 

El deshielo acelerado del ártico es parte de la causa del debilitamiento de la corriente del Golfo.

Un posible cambio en el clima de la región podría implicar el aumento de las precipitaciones en la costa este de Estados Unidos. Los expertos también pronostican nuevas trayectorias de la corriente en chorro que mueve borrascas de América hacia Europa. Esas borrascas, no solo podrían traer más precipitación a algunas zonas, también podrían ser más intensas y devastadoras

Los estudios que se están realizando en la actualidad con diferentes modelos numéricos sobre los cambios de la AMOC y su influencia en los patrones meteorológicos del Atlántico norte, nos dirán como puede ser el futuro clima de la región. De momento los expertos pronostican que de continuar el actual ritmo de calentamiento global, la corriente del Golfo, seguirá debilitándose.