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Actualidad Así influye la temperatura del mar en la gota fría

Un mar más cálido puede contribuir (o no) a aumentar la energía de una DANA. Te explicamos todos los factores a tener en cuenta

La Gota Fría o DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) puede producir tormentas muy intensas, lluvias torrenciales, granizadas… como las que hemos experimentado en esta recta final de agosto 2017.

Se trata de aire frío o muy frío a unos 5.000 metros de altura. Un mar más cálido puede contribuir (o no) a aumentar su energía. Te explicamos todos los factores.

La gota fría: un fenómeno extremo

La gota fría se suele asociar con tormentas severas y lluvias torrenciales. Es especialmente en la costa mediterránea donde más se usa este concepto, ya que es la zona más propensa a sufrir precipitaciones intensas. En algunos casos, estas DANAs son capaces de producir severas inundaciones e, incluso, pueden llegar a ser responsables de algunos de los episodios más dramáticos.

Se trata de una formación atmosférica concreta. En las capas altas de la atmósfera, a una altura de en torno a 5.500m, se forma un embolsamiento de aire frío aislado. 

Este fenómeno puede ocurrir, y de hecho ocurre, en cualquier época del año

Este fenómeno puede ocurrir, y de hecho ocurre, en cualquier época del año, pero su impacto puede variar. Es al final del verano o principios del otoño cuando más lo notamos, ya que “choca” con la humedad y el calor del Mediterráneo.

Las fuertes tormentas que se producen saltan a los medios de comunicación y, por eso, siempre lo asociamos a esta época del año.

 

Temperaturas de récord en el mar, ¿más lluvias torrenciales?

En estos casos y, en tantos otros, deben coincidir muchos factores: embolsamiento de aire frío, humedad y calor… pero un mar más cálido no tiene por qué contribuir a ello.

Podemos tener el mar a una temperatura muy elevada, pero si no hay una gota fría y ésta no afecta a estas zonas, no habrá precipitaciones

Por ejemplo, la DANA se puede ubicar en el Golfo de Cádiz o la zona del Estrecho produciendo importantísimas precipitaciones. También puede quedarse en el Atlántico, lejos de la península sin que nos afecte.

 

Condiciones para una gota fría más fuerte

Algunas zonas del Mediterráneo han registrado este año valores muy por encima de lo normal. En Baleares ha llegado a estar 3ºC más alto, lo que no cabe duda que esta condición dispara los niveles de humedad. 

La DANA que nos visita estos días y que está provocando inundaciones en zonas del centro peninsular como Toledo, en principio no dejará en el archipiélago nada fuera de lo normal.

Debemos plantearnos también la situación en concreto. Si tuviéramos la gota fría afectando al Mediterráneo español, la situación sería difícil, porque efectivamente las altas temperaturas y la humedad contribuirían a alimentar esas tormentas. Habría más humedad que podría condensarse y caer en forma de lluvia o granizo.

Las gotas frías más devastadoras

Es especialmente en los meses de septiembre a noviembre cuando más se suelen dar las lluvias intensas en Levante asociadas al fenómeno de la gota fría

El choque del aire frío en las capas altas, el calor y la humedad de la superficie y un flujo de vientos que empuja la humedad contra la costa. Esto ayuda a crecer los cumulonimbos o nubes de tormenta.

Algunos de los episodios más llamativos vinculados a este fenómeno ocurrieron en 1982, cuando se derrumbó la Presa de Tous. También la gota fría de 1997, que provocó inundaciones en Alicante o el del año 2012 con riadas de Málaga a Barcelona.

 

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