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Actualidad ¿Respiras mal? La calidad del aire empeora en los últimos días

El cóctel formado por calima, polvo en suspensión, contaminación y polen ha empeorado la calidad del aire en gran parte del país

Las lluvias, tormentas y vientos de esta primavera además de llenar los embalses también han contribuido de manera notable a la limpieza de la atmósfera del país. Una calidad del aire que ya se ha visto afectada por la llegada del tiempo típicamente veraniego y sus consecuencias.

De hecho, gran parte del país ha visto estos días como el polvo en suspensión y la calima están presentes en el ambiente provocando una bruma en muchas regiones como en el centro peninsular, la costa mediterránea e incluso el norte peninsular. Los registros, que se pueden consultar en la sección de Calidad del aire de Eltiempo.es, reflejan que en ciudades como Madrid todas sus estaciones de medición tienen índice de calidad del aire moderado por la presencia de material particulado.

“España siempre ha presentado niveles altos de partículas por las intrusiones de polvo africano”

Con estos datos, aunque el aire es aceptable, las personas con problemas respiratorios o especialmente sensibles a agentes contaminantes deben prestar más atención y tener especial cuidado para evitar problemas de salud innecesarios.

Altas concentraciones de polvo y contaminación

Una situación similar a la capital es la que se encuentra en Asturias y Castellón, con registros moderados de partículas PM. 2.5. Desde el Ministerio de para la Transición Ecológica se detalla que las fuentes de emisión de partículas son muy variadas, ya que pueden proceder del tráfico rodado, de la actividad industrial, de las emisiones domésticas y residenciales o del polvo mineral de origen africano, como puede ser el caso de la calima y el polvo en suspensión de estas jornadas.

El portal sobre la calidad del aire de este ministerio recuerda que “España siempre ha presentado niveles altos de partículas, cuya concentración se incrementa esporádicamente de forma natural por las intrusiones de polvo africano”.

Según el último informe sobre la calidad del aire en 2017, elaborado por Ecologistas en Acción, los contaminantes más problemáticos durante el pasado año han sido las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), el dióxido de nitrógeno (NO2), el ozono troposférico (O3) y el dióxido de azufre (SO2).

“Durante el verano llueve muy poco y raramente se superan los niveles de dióxido de nitrógeno aunque existen otros problemas como la superación de los valores objetivo de ozono. No obstante, emitir menos para que cuando no haya viento o lluvia, no lleguemos a superar los niveles de protección a la salud”, advierte Xavier Querol, geólogo e investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

48 provincias con altos niveles de polen

Además del aumento de la contaminación de los últimos días, hay que tener en cuenta que los altos registros de polinosis se han intensificado en las últimas semanas de la primavera auspiciados por la intensidad de las lluvias de la primavera. En esta primera semana del verano, un total de 48 provincias tienen índices altos o muy altos de polen de especies como las gramíneas, el olivo y las ortigas que se pueden consultar de forma más detallada en la sección de polen de Eltiempo.es por tipos de polen y por provincias.

«Es en los días cálidos, secos y ventosos, cuando las partículas de polen se desplazan fácilmente”

Por su parte, las regiones en las que se encuentran los registros más altos de polinosis este martes son el centro y sur peninsular y el extremo occidental en las comunidades de Galicia y Asturias.  “Los días lluviosos de principios de junio han producido un efecto “barrido o de limpieza atmosférica” y es ahora en los días cálidos, secos y ventosos, cuando las partículas de polen se desplazan fácilmente”, explica Jesús Jurado-Palomo, doctor alergólogo del Hospital General Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina.

Las características del verano con temperaturas extremas, especialmente en la zona de clima continental, provocan que los niveles de polinización de gramíneas aumenten durante el mes de junio. “Ya está llegando a su fin el polen de gramíneas aunque en el caso del clima mediterráneo, más suave, hace que la floración de las gramíneas sea menos intensa aunque de mayor duración, desde marzo hasta agosto”, desgrana Jurado-Palomo.

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