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Sostenibilidad ¿Quieres convertir tu bici en eléctrica? Te damos las claves

En España aumentan las personas que eligen la bici como medio de transporte. El kit de conversión eléctrica te ayuda en rutas largas y cuestas

La bicicleta es un medio de transporte que elimina contaminación en nuestras ciudades y nos ayuda a mejorar nuestra forma física. Hoy, Día Mundial de la Bicicleta, celebramos que en España su uso se ha disparado, y en 2020 se vendieron más de un 1,5 millones de bicis, un 24% más que el año anterior. El segmento que más crece es el de las bicicletas eléctricas, o e-bikes. Pero no siempre es necesario comprarla nueva. Si ya tienes una en casa, puedes convertir tu bici en eléctrica mediante un kit especial.

Las distancias se hacen más cortas con una bici con asistencia eléctrica. Fuente: Gote Bike

Pedalear al trabajo o a clase es una de las mejores maneras de cuidar nuestra salud. Pero una bicicleta eléctrica es una ayuda en distancias largas o para personas de cierta edad o con problemas físicos. “Si el alcance de la bici convencional en media hora es de 5-8 km, con una bici con asistencia puede crecer a los 12-15 km. Otro tanto con las pendientes: por ejemplo, en Barcelona, subir a Lesseps desde Barceloneta parece complicado en bici convencional, pero no es ningún problema con una bici eléctrica”, dice Rubén Carbonero, vocal del Bicicleta Club de Catalunya (BACC).

«Poder contar con ayuda eléctrica hace que mucha gente que se encuentra indecisa ante coger la bici, se decida»

El precio medio de un modelo eléctrico es de 2.648 euros, según la AMBE (Asociación de Marcas y Bicicletas de España). Pero si buscas un recurso más económico o estás muy a gusto con tu montura actual y no quieres desprenderte de ella, instalar un kit para convertir nuestra bici en eléctrica es buena opción.

Contar con ayuda eléctrica hace que mucha gente que se encuentra indecisa ante coger la bici, se decida”, afirma Eduardo Rivas, responsable code Gote Bike, una de las escasas firmas españolas que fabrica e-bikes y kits para convertir tu bici en eléctrica. Este experto explica que el coste medio de un kit de electrificación está entre “los 700-800 euros”.

VÍDEO: Cómo convertir tu bicicleta en bicicleta eléctrica

Muchos optan por un kit eléctrico ante las listas para comprar bicis

Además de la económica, Rivas añade otra razón para que la demanda de e-bikes se haya  disparado tanto y es que “actualmente hay listas de espera de 6 meses a 1 año. Mucha gente no quiere aguardar tanto y decide que él mismo va a convertir su bici en eléctrica”. ¿Se puede transformar en eléctrica cualquier bicicleta? “Depende de las prestaciones que quieras, pero diría que se puede electrificar todo. Nosotros tenemos tutoriales en video que te lo explican paso por paso; como en el bricolaje, depende de lo manitas que seas te costará más o menos”, dice Rivas. En todo caso, existe la posibilidad de acudir a algún taller ciclista que se encargará de ello.

El uso urbano de la bicicleta está creciendo. Fuente: Gote Bike.

También hay que tener en cuenta que convertir nuestra bici en eléctrica significa añadirle más peso, un promedio de 7-8 kilos, por lo que debemos valorar lo que nos resultará más útil. Una vez hemos tomado la decisión, sólo hay que elegir el modo en que lo haremos.   

En España, la potencia del motor no puede ser superior a los 250 W ni sobrepasar los 25 km/h de velocidad

En el mercado existen diversos mecanismos para convertir la bici en eléctrica. Si compramos online debemos tener en cuenta que en España las bicis equipadas con motor eléctrico no pueden tener una potencia superior a los 250 W, ni sobrepasar los 25 km/h. Es más, el motor deberá estar preparado para decelerar cuando llegue a esa velocidad o se deje de pedalear. Esta es una limitación normativa de la Unión Europea, que no se aplica en otros países, por eso es importante verificar este punto si compramos por internet a un fabricante extracomunitario.

La asistencia eléctrica es una gran ayuda cuando se debe transportar carga. Fuente: Pexels

En una bici eléctrica contamos con la ayuda del motor, pero es necesario pedalear, si no, se trataría de un ciclomotor y necesitaríamos permisos para circular con él. “Es una bicicleta con  asistencia eléctrica. No funciona sola ni es como una moto: si la persona usuaria no pedalea, el motor no actúa. Seguimos haciendo ejercicio. Simplemente, contamos con un empujoncito”, dice Carbonero. Rivas añade otra ventaja: “Si te quedas sin batería, puedes seguir pedaleando”.

Tres tipos de kits para convertir la bici en eléctrica

Básicamente, hay 3 tipos principales de kit para convertir la bici en eléctrica: el que se coloca en la rueda delantera, el que va instalado en la rueda trasera, o el kit de transmisión central. En todos, los elementos son los mismos: “Los principales son el motor, que produce el movimiento, y la batería, que lo alimenta. Se manejan tres modelos: batería de portabidón (que se pone en el centro del cuadro), de rack trasero y de bolsa, que se usa cuando no se puede adaptar ninguna de las anteriores”, explica Rivas.

«Después está el kit electrónico, compuesto por el controlador y los periféricos, que son los cables que conectan todo, más el sensor de pedalada y la pantalla desde la que seleccionaremos el nivel de ayuda que queremos”, añade.

La venta de bicicletas creció un 24% en España el año pasado. Fuente: Pexels

Si para convertir la bici en eléctrica optamos por el kit de rueda delantera, habremos de sustituir la actual por la rueda que viene en el kit, que lleva incorporado en ella el motor eléctrico que nos ayudará en nuestras pedaladas. Basta desatornillar la rueda y colocar la nueva. Podemos tener problemas con las bicicletas de carretera, ya que sus horquillas son muy finas.

Por otra parte, añadir ese peso en la parte delantera puede perjudicar la estabilidad, aunque este caso mejorará en los modelos en los que la batería va aparte, ya que ello puede ayudar a equilibrar el conjunto. El kit de rueda delantera para convertir la bici en eléctrica es más sencillo de instalar. Y sumamos la fuerza del motor de la rueda delantera con la tracción de la trasera que realizamos nosotros pedaleando.

Solo es necesario cambiar la llanta y los radios de rueda delantera o trasera, el resto de los componentes de la bicicleta se aprovechan

Otra opción es instalar el kit para convertir la bici en eléctrica en la rueda trasera. Esta opción puede darnos una mejor sensación de estabilidad, ya que el peso se coloca en la parte de atrás. Aunque es poco probable, está el riesgo de que, al traccionar con la rueda trasera, no pasemos de potencia y que la bici nos haga un ‘caballito’, como en las motos.  

En ambos casos, rueda delantera o trasera, todas las demás piezas de nuestra bici se aprovechan y la montura apenas cambia: “Solo la llanta y los radios; la cubierta y la cámara y, por supuesto, los platos y piñones se vuelven a instalar”, dice Rivas.  

Con ayuda eléctrica, más gente se anima a coger la bicicleta. Fuente: Gote Bike.

La tercera posibilidad es un kit de conversión de transmisión central. La pieza se coloca el cuadro de la bicicleta, en la parte inferior, de la manera más parecida a una bici eléctrica. En la barra se coloca la batería, mientras que el motor se instala en el punto en que van los pedales. “Hay un disco que, al girar envía una señal a un sensor, que al recibirla da la orden de arrancar al motor”, explica Eduardo Rivas. Al ir colocada en el centro y con un punto de gravedad bajo, es la solución que ofrece mayor estabilidad. Sin embargo, hace que el motor esté más expuesto a golpes.

Estudios de Noruega, Suiza, Austria o el Reino Unido señalan que las personas usuarias de bici eléctrica suelen hacer trayectos que antes hacían en coche o motocicleta

Con una u otra opción, la asistencia eléctrica hace que mucha gente se decida a usar la bicicleta. “Se pueden salvar pendientes mayores, o hacer recorridos más largos, sin miedo al cansancio. Dado que usar una bici con asistencia eléctrica es tan agradable y divertido como una bici normal, se termina usándola mucho más. En estudios de Noruega, Suiza, Austria o el Reino Unido, las personas usuarias de bici eléctrica suelen hacer trayectos que antes hacían en coche o motocicleta, y el balance final es que hacen más ejercicio que antes, ¡porque ir en bicicleta ya no les da ninguna pereza!», afirma Rubén Carbonero.