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Actualidad Qué son las salpas: ni son medusas, ni pican y hasta limpian el aire y el mar

Las salpas son unos invertebrados inofensivos de aspecto gelatinoso, parecido a las medusas, que juegan un papel esencial capturando carbono y en la biodiversidad del océano

VÍDEO: ASÍ SON LAS SALPAS QUE LLEGAN A ESPAÑA

A comienzos del verano, en algunos puntos de la costa española y playas del litoral, se puede observar una especie invertebrada parecidas a las medusas. Pero no lo son, en realidad, son salpas. Estas características similares provocan que muchas personas las tengan cierto temor, pero son inofensivas, ni pican, ni provocan lesiones. Además, este invertebrado tiene incluso ventajas para nuestros ecosistemas: limpian el aire y juegan un papel importante en la captura de carbono en el océano y en la biodiversidad de los mares.

¿Qué son las salpas que se ven en la playa? 

Las salpas son unos invertebrados del grupo de los tunicados, de aspecto transparente y gelatinoso, que se pueden observar especialmente durante el final de la primavera y principios del verano en las playas, el mar y las orillas, aunque también de forma puntual a lo largo del año en varios puntos de España.

“Son unos invertebrados que sin embargo pertenecen al grupo de los cordados, como nosotros», apunta a Eltiempo.es Alfonso Ramos, catedrático del departamento de ciencias del mar y biología aplicada en la Universidad de Alicante.

Las salpas es una especie de invertebrado que cuyo cuerpo lo forma un 95% de agua

Además, esta especie suele vivir en colonias o enjambres de cientos de ejemplares mar adentro a profundidades en mares de todo el mundo, aunque también pueden verse ejemplares individuales o encadenados decenas de ejemplares. 

“Tiene un ciclo vital muy corto y de crecimiento muy rápido llegando a generar colonias de 15 metros de longitud de cientos de ejemplares en forma de cadena que son arrastradas por las corrientes marinas”, recalca este experto sobre esta especie que es agua en un 95% de su cuerpo.

Salpas en el Mediterráneo: ¿por qué aparecen?

En ocasiones, debido a las corrientes marinas, los vientos y los cambios de temperatura del agua del mar, pueden aparecer en la costa en puntos del mar Mediterráneo o Atlántico. “Son frecuentes en la costa española especialmente en la primavera y durante las primeras semanas del verano, aunque también pueden observarse durante el otoño. De hecho, son más abundantes en la zona en la que el mar es más productivo y tiene más fitoplancton porque es su alimento principal”, explica el catedrático.

Y, a pesar de su aspecto similar a las medusas, las salpas no suponen ningún riesgo para la salud de las personas ya que ni muerden, ni pican. “Aunque pueden ser muy grandes, no son venenosas ni son peligrosas”, detalla Ramos quien recuerda que pueden llegar a la línea de playa, pero enseguida se va evaporan al estar compuestas principalmente de agua.

Las salpas “limpian el aire” y capturan CO2

Además, las salpas juegan un papel fundamental en la biodiversidad oceánica y pueden contribuir a limpiar el aire y el agua. El plancton de los mares y los océanos capturan dióxido de carbono y las salpas, al alimentarse de plancton, permite que el CO2 se deposite en el fondo marino cuando esta especie invertebrada lo digiere, se por heces o por su propio cuerpo.

De hecho, las salpas son tan abundantes en los océanos que se estima que pueden desempeñar una tarea muy importante en la lucha contra el cambio climático. Algunas investigaciones calculan que grandes poblaciones de salpas pueden capturar decenas de kilogramos de dióxido de carbono en una sola noche.

“En su proceso biológico filtran el fitoplancton y son muy buenas fijadoras de carbono. Además, son muy importantes como alimento de los animales profundos del océano porque cuando las salpas fallecen, por la gravedad, van al fondo del mar, a profundidades de hasta 5000 metros, y al ser materia orgánica, sirven de alimento para estas especies y para cachorros de cetáceos o tortugas”, concluye el catedrático del departamento de ciencias del mar y biología aplicada en la Universidad de Alicante.