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Cambio Climático Por qué deberías alargar la vida de tus aparatos eléctricos por el planeta

Un estudio reciente pone de manifiesto lo que implica para tu bolsillo y para el cambio climático

VÍDEO: ¿ERES DE LOS QUE CAMBIA A MENUDO DE APARATOS?

Cada año, los humanos actualizamos con mayor frecuencia muchos de los aparatos eléctricos que forman parte de nuestro día a día. ¿Y tú?, ¿eres de los que cambia de móvil cada vez que sale a la venta el último modelo o de nevera cuando la que tienes ya no pega con tus nuevos muebles de cocina?

Con el paso de los años, la vida de muchos de esos elementos casi cruciales para nuestro vida, se ha ido acortando. Ya sea porque, como se suele decir, no se fabrica como antes, o por defectos de fabrica cada vez más frecuentes en los actuales procesos de fabricación. El caso es que la vida de teléfonos móviles, televisores, lavadoras, neveras, etc… ha menguado con el paso de los años.

Queremos tener lo ultimo en tecnología pero ¿qué implica para el medio ambiente?

Los hábitos de consumo también han cambiado. A la más mínima avería remplazamos nuestros aparatos eléctricos sin plantear una reparación. Quizá en parte porque en algunos casos, esas reparaciones, hasta acaban siendo más costosas que comprar el aparato nuevo. 

Con el aumento constante de consumidores que demandan tecnología, existe una responsabilidad por parte del fabricante y del consumidor de intentar que nuestros aparatos estén un mayor número de años con nosotros.

Todos aquellos productos a los que el fabricante consiga alargar la vida, a la larga serán más ecológicos y contribuirán menos a cambiar nuestro clima. 

¿Por qué deberíamos alargar la «vida útil» de nuestra tecnología?

Aunque las espectaculares campañas de marketing no nos lo ponen fácil, los consumidores también tenemos una responsabilidad ética. Debemos intentar alargar al máximo los aparatos que utilizamos y repararlos si se averían dentro de lo posible.  

Para el fabricante, la renovación de producto resulta atractiva económicamente hablando, cuanto más vendo, más gano. Sin embargo, la mayoría de los consumidores prefieren alargar al máximo la vida útil de sus aparatos.  

Cuanto mas alargamos la vida de nuestros aparatos eléctricos, mas ahorramos a la larga.

La durabilidad de aparatos como lavadoras, ordenadores, teléfonos, televisiones o bicicletas, es una de las variables que hoy se utilizan como parte de la etiqueta ecológica de algunos productos. 

De hecho, un reciente estudio realizado por el Instituto de Ecología Aplicada Alemán (Oko Institute e.V.) ha buscado respuestas a lo que supondría extender el uso de los elementos arriba mencionados en el contexto del cambio climático.

Como cabe esperar, el usuario prefiere que el producto que va a comprar dure lo máximo posible y que no se averíe. Si para ello hace falta pagar más, incluso está dispuesto a aceptarlo.

Los aparatos de vida más útil y larga podrían suponer un ahorro anual de unas 4 millones de toneladas de dióxido de carbono

La inversión en un producto que dure más tiempo es a la larga más interesante para el usuario. Es más favorable poder utilizar un aparato el doble de años, invirtiendo algo más, que pagar dos veces por dos aparatos aunque sea a un precio inferior

En el caso de que el producto se averíe, el usuario también prefiere un producto que sea fácil de reparar y que el coste sea bastante inferior al de comprar uno nuevo. Eso se puede conseguir regulando los precios de las reparaciones con iniciativas como la de por ejemplo reducir el correspondiente IVA.

¿Cómo pueden usuario y fabricante ayudar  a luchar contra el cambio climático?

Aunque el estudio se ha realizado para Alemania, los datos sirven de referencia para muchos otros países desarrollados, como por ejemplo España.

Los televisores son de los aparatos que cambiamos con mayor frecuencia sin necesidad.

Utilizando de referencia la lavadora, televisión, ordenador portátil, teléfono móvil, o bicicleta eléctrica, se aprecia una gran diferencia entre aquellos aparatos de vida media y los de vida más larga en el apartado de emisiones de gases contaminantes. 

Según el estudio, los de vida más útil y larga podrían suponer un ahorro anual de unas 4 millones de toneladas de dióxido de carbono. Una cantidad equivalente a las emisiones anuales de 1.8 millones de coches. En el caso de Alemania, equivaldría a un 0.5 por ciento de sus emisiones de gases de efecto invernadero en 2019. 

Reduction de emisiones de CO2 para diferentes aparatos eléctricos y ahorro durante la vida util del aparato. Fuente: Oko/Institute of Applied Ecology

Los datos son especialmente llamativos (ver tabla superior) en los casos de portátiles y televisiones, así como con bicicletas eléctricas comparando las de muy corta o larga duración. En cuanto a costes y potencial ahorro, a la larga el consumidor se gasta menos con aquellos productos que tienen una vida útil más larga que los de una vida útil media. 

Comprando productos con una mayor vida útil estarás contribuyendo a reducir tu huella de carbono y a limitar el cambio climático

Comprar un producto que tiene una vida útil más larga, supone una ayuda para el medio ambiente. Además, según los resultados del estudio, si lo haces, estarás contribuyendo a reducir tu huella de carbono y a limitar el cambio climático

Para el consumidor es una apuesta atractiva en lo económico, ya qué en definitiva, acabará ahorrando dinero con aquellos aparatos de larga vida. Los fabricantes deberían por lo tanto tener como objetivo fabricar productos más duraderos y fáciles de reparar, aunque el coste sea algo más elevado.  

Medio ambientalmente hablando, lo ideal es que la que la calidad no este reñida con el precio. Si los precios se disparan en el caso de los productos más longevos, el consumidor seguramente dejará de apostar por ellos, aumentando su huella de carbono y su contribución al cambio climático.