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Actualidad ¿Por qué son habituales las DANAs en el Mediterráneo?

Las lluvias torrenciales son más habituales en el este del país

Las DANAs (Depresiones Aisladas en Niveles Altos) se forman a partir de la corriente en chorro situada a varios kilómetros de altura, cuyas ondulaciones a veces ocasionan que se descuelgue una masa de aire frío procedente de latitudes más altas y que se mueve de forma independiente.

La situación meteorológica en España, que se sitúa en latitudes medias, viene principalmente determinada por esta corriente en chorro que se mueve de oeste a este. Todo nuestro territorio puede verse afectado por la presencia de DANAs, sin embargo, parece que siempre fueran a parar al Mediterráneo, ¿es así?

En el impacto está la clave

Las DANAs suelen tener mayor repercusión cuando llegan a la cuenca Mediterránea porque es allí donde encuentran las condiciones más favorables para desarrollar grandes sistemas nubosos capaces de provocar lluvias de intensidad torrencial y provocar mayores daños en forma de inundaciones y tremendas perdidas económicas.

La capacidad de una DANA de provocar procesos convectivos capaces de provocar fuertes lluvias reside básicamente en dos factores: la diferencia de temperatura entre distintos niveles de la atmósfera y los ascensos de aire que se producen en la parte este o delantera de la perturbación. Todas las DANAS cuentan con estas actitudes para dejar episodios de tiempo severo, pero la presencia marítima puede aportar vientos húmedos en superficie que ayuden a que la inestabilidad sea aún mayor.

La temperatura del mar marca la diferencia

Aunque las DANAs (antiguamente conocidas como ‘gotas frías’) son más típicas durante el otoño pueden darse a lo largo de todo el año. Sin embargo, es a finales del verano o a principios del otoño cuando son capaces de generar lluvias más importantes en el área mediterránea ya que es cuando la temperatura de la superficie del mar es más cálida.

La liberación de calor latente del cambio de fase o estado del agua actúa como suministro de energía para los sistemas convectivos, por ello, el agua cálida es el mejor «combustible» para el desarrollo de las nubes de tormenta. Ante un escenario de cambio climático, en el que el Mare Nostrum está cada vez más cálido, las DANAs suponen una situación de peligro, especialmente en los meses de septiembre y octubre.

Temperatura media anual del Mediterráneo. Fuente: CEAM