Secciones

Actualidad Piel de gallina sin motivo y con calor: por qué te pasa

La piel no solo se eriza ante sensaciones de frío o emociones intensas, puede ser un síntoma de un golpe de calor

La piel de gallina es una reacción del cuerpo que durante años ha fascinado a los expertos. Ya sea como reminiscencia de nuestros ancestros, por el frío del ambiente, o por sensaciones como el miedo o el amor, esta reacción del cuerpo puede producirse durante todo el año. Pero, ¿por qué ocurre exactamente?

piel-gallina-calor-frio

La piel de gallina es una respuesta del organismo ante cambios bruscos de temperatura en el ambiente o como consecuencia de emociones intensas. Por ello, aunque en verano la sensación sea muy calurosa, al entrar en un coche con aire acondicionado muy fuerte o en un establecimiento, puede ponérsenos la piel de gallina debido al contraste térmico. En reflejo también denominado piloerección.

La piel de gallina es una forma rápida de proporcionar algún tipo de alivio a corto plazo

Con esta reacción corporal, el organismo pretende incrementar el volumen de aire entre el exterior y el interior del cuerpo para aislarlo del frío de manera inmediata. Además, como un vestigio evolutivo de nuestra especie, la piel de gallina eriza el pelo, lo que significa que ante emociones muy intensas como el miedo o la agresividad, al levantarse el vello corporal, el individuo quiere mostrar una mayor intimidación y ferocidad. Por ejemplo, como hacen los gatos.

Regulador de las células madre

Por su parte, ahora un reciente estudio realizado por expertos de la Universidad de Harvard asegura que las células responsables de la piel de gallina también son importantes para regular las células madre y en la regeneración del folículo piloso y vello que cubre el cuerpo.

«En este estudio, identificamos un nicho interesante de dos componentes que no solo regula las células madre en estado estacionario, sino que también modula el comportamiento de las células madre de acuerdo con los cambios de temperatura exterior«, apunta Ya-Chieh Hsu, investigador experto en biología regenerativa y uno de los autores del estudio.

Según los científicos, esta reacción es fundamental para conseguir la regeneración de los tejidos en función del entorno, como los cambios de temperatura bruscos de calor y frío. “La piel de gallina es una forma rápida de proporcionar algún tipo de alivio a corto plazo. Pero cuando el frío dura, esto se convierte en un buen mecanismo para que las células madre sepan que tal vez es hora de regenerar el nuevo pelaje «, detalla Hsu.

Piel de gallina y golpes de calor

Pero estos no son los únicos motivos por los que se puede erizar nuestra piel. Al tratarse de un termoregulador de la temperatura corporal, la piel de gallina puede ayudarnos a detectar el agotamiento por calor. Generalmente, un golpe de calor implica una temperatura corporal de más de 40ºC, por eso, entre otros síntomas, puede darnos una sensación de frío unida a la aparición de la piel de gallina. Esto se produce debido a que nuestro cuerpo se confunde y considera que tenemos que aumentar aún más la temperatura, como si hiciese frío.

Por eso, si aparece piel de gallina asociada a calambres musculares, dolor de cabeza y abdominal, confusión, náuseas o desorientación es muy probable que se trate de un golpe de calor.

VÍDEO: CONSEJOS PARA EVITAR UN GOLPE DE CALOR