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Cambio Climático, Sostenibilidad Nepal convertirá toda la basura del Everest en arte

Una iniciativa pretende recoger los residuos en el entorno del Everest para convertirlos en piezas de arte que se expondrán en un museo 

Recoger la basura y los residuos del monte Everest y su entorno para convertirlos en piezas de arte, que aporten valor y que se conviertan en otra fuente más de turismo para la región. Este es el objetivo de Sagarmatha Next Center, un museo en el que se pretenden mostrar esas obras realizadas con deshechos del Himalaya. 

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Fuente: Ecohimal.org

“Tenemos la misión de limpiar el lugar más alto de la Tierra: el Everest y su entorno promoviendo el turismo sostenible y cambiado la percepción en torno a los residuos convirtiéndolos en arte. Y próximamente abriremos nuestro museo”, apuntan los responsables de este centro en las redes sociales.

Cabe recordar que el problema medioambiental en Nepal, y más concretamente en los alrededores del Everest, se ha incrementado sustancialmente en los últimos años. Una investigación detectó un incremento de contaminación por microplásticos en los lugares más recónditos del pico.

Al margen de la contaminación medioambiental global, el Everest se ha venido también afectando del turismo masificado. Famosa fue la imagen de las colas de gente infinitas para inmortalizar el ascenso a la montaña.

Gestión de residuos en la naturaleza

Además, esa institución pretende implantar un sistema de gestión de residuos sostenible en este enclave único, en pleno Himalaya a más de 3.600 metros de altitud y convertirlos en piezas de arte. De hecho, a día de hoy, están repartiendo bolsas de basura a los turistas, alpinistas y aventureros para que bajen los residuos a la vuelta de su experiencia en el macizo montañoso más importante del mundo.

Según el Comité de control de la contaminación de Sagarmatha (SPCC), la temporada de 2018 los servicios y brigadistas de limpieza retiraron más de 30.000 toneladas de basura y   otros desechos en los alrededores y subida al campo base del Everest.

No obstante, esta no es la única iniciativa que trabaja por la limpieza de la cordillera y la recogida de los residuos. En concreto, la iniciativa ‘Carry Me BACK’ otorga una bolsa de basura para que cada persona que visite el lugar recoja un kilo de basura y lo traiga de vuelta a la civilización para su posterior gestión. 

Las estimaciones calculan que la actividad turística en el Everest genera alrededor de 400 toneladas de plástico, metales, vidrio y otros desechos en los diferentes puntos de pernocta cada año. La gran mayoría de estos residuos se incineran en el propio entorno natural lo que contribuye a la contaminación del aire, del agua y genera un problema añadido al medio natural y a la población residente en Nepal.

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