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¿Sabías que...? La lata aplastada, mitos y falsas creencias sobre el reciclaje

La gestión de los residuos es la principal solución para reducir el impacto ambiental de las basuras generadas en las actividades diarias.

De cuando en cuando saltan en las redes sociales y en los medios de comunicación diversas informaciones y curiosidades vinculadas con el reciclaje y la gestión de los residuos. Y aunque en muchos casos las noticias son ciertas, en otras, son mitos, bulos o falsas creencias que desinforman a la población y pueden dificultar la recuperación de muchos materiales.

La última de estas noticias es la que asegura que las latas aplastadas no se pueden reciclar. Una idea errónea ya que los envases de metal suelen compactarse en cubos para después gestionarlos de la manera conveniente por lo que arrugar el metal no modifica el proceso de reciclado. “El reciclaje no es una opción, no es una alternativa. Es la solución. O reciclamos o esto no sigue adelante”, explican desde la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje.

Latas mitos reciclaje
Latas mitos reciclaje

En este sentido, los indicadores muestran que la gran parte de la sociedad tiene una responsabilidad con el impacto ambiental y los residuos. Según los datos aportados con Ecoembes, 37 millones de personas afirmaron reciclar los envases domésticos en 2018.

«Aun así, todavía hay ciertas leyendas urbanas que giran en torno a este tema, y que sirven de excusa para aquellos que no quieren asumir su responsabilidad con en el cuidado del entorno natural», explican desde Ecoembes.

Listado de mitos sobre reciclaje

Por ello, desde Eltiempo.es hemos recopilado algunos de los mitos, bulos y falsas creencias vinculadas con el reciclaje.

Aplastar las latas de bebidas dificulta su reciclaje.

Es cierto que en algunos países, el proceso de reciclaje y la automatización están diseñadas para latas sin aplastar pero no en el caso de España. Es más, la Asociación de latas de España, que aconseja que se aplasten para evitar que la basura ocupe más espacio. Aunque lo más importante es que el ciudadano conozca e interiorice el contenedor correcto en el que se deben depositar las latas, en este caso, el contenedor de color amarillo.

La basura se mezcla en los camiones.

El gesto que realizan los ciudadanos separando los residuos en casa y depositándolos en el contenedor adecuado contribuye a que el proceso del reciclaje siga adelante y en ningún caso termina en los camiones.

Aunque sea algo desconocido para la mayoría de la población, existen algunos camiones que cuentan con un sistema bicompartimentado en su interior, lo que hace posible la recolección de diferentes residuos sin que se mezclen entre ellos.

Por tanto, salvo en casos excepcionales que hay que perseguir y denunciar al ayuntamiento correspondiente, no es cierto que los residuos se mezclen en el interior de los camiones.

¿Por qué voy a reciclar si pago la tasa de basura? Que lo hagan otros.

El coste que conlleva el servicio de recogida de los contenedores de reciclaje (amarillo, azul y verde) no se financia con la tasa de basuras que abonan los ciudadanos al ayuntamiento, sino que tal y como establece la ley, son las empresas que comercializan productos envasados las que económicamente hacen posible que estos residuos se reciclen. Por ello, la colaboración de los ciudadanos es fundamental para que el círculo de reciclaje no se rompa.

Contamina más reciclar que producir productos nuevos (más camiones, procesos de transformación…).

La extracción de nuevas materias primas de la naturaleza para la creación de nuevos productos supone un mayor coste ambiental que el reciclaje de los mismos. De hecho, gracias a los 1,4 millones de toneladas de envases ligeros (envases de plástico, latas y briks) y envases de papel y cartón que se reciclaron en 2018, se evitó la emisión de 1,6 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, el equivalente a 8.200 vuelos realizados entre Madrid y Canarias.

Pero la reducción de gases contaminantes no es el único beneficio que conlleva el reciclaje de envases. En el trascurso de 2018 también se evitó el consumo de 6,2 millones de MWh y de 20,3 millones de metros cúbicos de agua

Los envases reciclados no son productos de calidad y son perjudiciales para la salud.

Nada más lejos de la realidad. Los envases fabricados con material reciclado son igual de buenos que los fabricados a partir de materias primas vírgenes y, de hecho, cada vez son más comunes. El uso de material reciclado es incluso compatible en envases de uso alimentario, como es el caso de las botellas de agua que incorporan plástico PET reciclado (procedente de antiguas botellas).

Los envases reciclados no solo se utilizan para crear nuevos envases, sino que hoy en día se aplican a la fabricación de textiles, vehículos o incluso mobiliario urbano. En este sentido, las empresas invierten cada año importantes recursos para la investigación de nuevas técnicas que deriven en productos más respetuosos con el entorno sin dejar de ser funcionales.

Que yo recicle no va a salvar el mundo.

A diferencia de lo que muchos creen, son los pequeños gestos los que uno a uno van sumando y provocando los grandes avances. El cuidado del medio ambiente no es una excepción. Y por ello el reciclaje ocupa un papel capital.

Separar los envases y depositarlos en el contenedor adecuado es un gesto muy sencillo pero que contribuye enormemente al cuidado del medioambiente. Así lo demuestra el 78,8% de envases domésticos que se reciclaron en 2018 en España gracias a la colaboración de toda la sociedad. Si los más de 7.000 millones de personas que hay en el mundo sumáramos esfuerzos en este sentido, podría convertirse en toda una revolución.

Si reciclo quito trabajo a la gente que está en las plantas. Si no reciclo fomento el empleo.

Al contrario. El reciclaje de los residuos no solo contribuye al cuidado del medioambiente, sino que crea diez veces más empleos que su eliminación en vertederos. Solo la actividad de Ecoembes, organización que coordina el reciclaje de los envases que se depositan en los contenedores amarillos (envases metálicos, de plástico y briks) y azules (envases de papel y cartón) ha generado ya más de 42.600 empleos en España, 9.400 de ellos de manera directa.

Los ciudadanos no podemos hacer nada sino que son las administraciones y las grandes empresas las que deben tomar medidas.

Todos –empresas, ciudadanos y administraciones- tenemos responsabilidad en el cuidado del medio ambiente y por tanto, debemos colaborar para impulsar el reciclaje.

Las empresas deben esforzarse por aplicar la sostenibilidad, optimizando ambientalmente sus procesos y productos; las administraciones públicas tienen la responsabilidad de poner a disposición de la sociedad los recursos y los medios para gestionar los residuos y los ciudadanos deben comprometerse no solo a consumir responsablemente, sino también a reducir la generación de residuos y separarlos adecuadamente en sus hogares.

Reciclar es más caro que tirar los residuos al vertedero

El impacto que tiene tirar al vertedero residuos que pueden ser reciclados es enorme. No solo desde el punto de vista ambiental sino económico, ya que estamos desperdiciando recursos que podrían evitar el coste que suponen nuevas materias primas, gasto de agua, energía… Coste que supera enormemente al de su reciclaje.