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Cambio Climático Milankovitch o la causa astronómica del cambio climático

VÍDEO: EL DESHIELO DEL ÁRTICO DESDE 1986

 

Hoy queremos hablaros de un forzamiento climático que juega un papel muy importante en la consecución de los climas de la Tierra. Los forzamientos climáticos son utilizados para explicar la influencia que ejerce un agente exterior sobre la Tierra, pudiendo llegar a modificar el clima del planeta.

Mucho se habla actualmente sobre los grandes cambios climáticos que ha sufrido el planeta a lo largo de la historia, y cuál ha sido el papel del hombre sobre estos, pero poco se habla del efecto de las variaciones orbitales dentro de este contexto.

Cuando hablamos de cambio climático, por norma general, el conjunto de la sociedad tendemos a creer que el clima anteriormente era una variable estable, y que somos los humanos los que lo estamos alterando.

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Así mismo, se tiende a asociar el cambio climático, exclusivamente, con el aumento de la temperatura del planeta, debido a la emisión de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, estas afirmaciones solamente son parcialmente ciertas. Al estudiar el clima de la tierra podemos observar cómo ha habido grandes variaciones cíclicas en los patrones climáticos globales, que no pueden explicarse con la intervención humana.

Ante ello surgieron algunas teorías, como la que os explicaremos a continuación:

Teoria de Milankovitch


Milutin Milankovitch fue un ingeniero civil, astrónomo, matemático y geofísico serbio nacido en 1879, que formuló una de las teorías relativas al movimiento de la Tierra y sus influencias sobre los cambios climáticos más trascendentes de la historia del planeta.

Según Milankovitch, las variaciones orbitales son las causantes de los períodos glaciales e interglaciales producidos durante esta última época – Holoceno (última y actual época geológica del período Cuaternario, iniciada hace unos 10.000 años, aproximadamente)-.

Él argumenta que la radiación solar, si bien tiene alteraciones, no son suficientes como para cambiar el clima del planeta, pero sí que pueden serlo los cambios en la órbita terrestre.

Así se definen:

  • Glaciaciones: periodos de alta excentricidad, baja inclinación y una distancia grande Tierra -Sol, en verano (Hemisferio norte). El resultado sería un débil contraste estacional.
  • Interglaciares: baja excentricidad, gran inclinación, y distancia Tierra-Sol en verano baja. Resultando en estaciones contrastadas.

La teoría de Milankovitch se basa en que la Tierra gira alrededor del Sol influida por tres parámetros básicos que modifican los movimientos de traslación y rotación del planeta.

1. Excentricidad de la órbita, basada en lo estirada que está de la elipse. Si la órbita de la Tierra es más elíptica la excentricidad es mayor y al contrario si es más circular.

La excentricidad varía entre sus valores extremos cada 100.000 años, y esta variación puede suponer entre un 1% y un 11% de diferencia en la cantidad de radiación solar que recibe la Tierra entre el afelio (punto más alejado de la Tierra respecto del Sol) y el perihelio (punto más cercano).

En la actualidad, entre el afelio y el perihelio la cantidad de radiación que llega a la Tierra cambia un 6%. En el momento que se alcanza la excentricidad máximas, se puede observar como se intensifican las estaciones en un hemisferio y se moderan en el otro.

2. Oblicuidad: cambios en el ángulo del eje de rotación de la tierra (más o menos inclinación), estando en órbita alrededor del Sol. La inclinación oscila entre 21,6º y 24.5º cada 40.000 años.

Actualmente está en 23,5º. Este fenómeno es el responsable de las estaciones. Aunque no cambia la cantidad de radiación que recibe la Tierra, sí varía su distribución sobre la superficie. Al aumentar el ángulo, las estaciones resultan más extremas en ambos hemisferios (es decir veranos más cálidos e inviernos más frios)

3. Precesión: giro del eje de rotación (el eje de la Tierra oscila como una peonza), en sentido contrario a la rotación, cada 26.000 años. Se debe al achatamiento de la esfera terrestre. Su efecto sobre el clima es consecuencia de la modificación de la posición relativa de los solsticios y los equinoccios respecto al afelio y al perihelio.

En la actualidad el solsticio de verano coincide con el afelio en el hemisferio norte. Dentro de 6000 años el afelio coincidirá con el equinoccio de primavera, y dentro de unos 12000 años el solsticio de verano coincidirá con el perihelio.

Estos ciclos son los responsables de explicar la sucesión de períodos glaciares e interglaciares que se produjeron durante el cuaternario (y probablemente en otras eras).

Además nos indica que a la hora de hablar sobre el cambio climático o la variabilidad climática, no solo hay que tener en cuenta los forzamientos climáticos de origen antropogénico (actualmente causantes del calentamiento global), sino que vale la pena echar una mirada atrás para poder comprender cuál ha sido el comportamiento del sistema Tierra antes de que los humanos hayamos ejercido una influencia sobre él.

VÍDEO: ANIMACIÓN QUE DEMUESTRA EL CALENTAMIENTO DE LA TIERRA

 

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