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Actualidad ¿Cuál es la medusa más peligrosa en España?

En las costas españolas conviven distintas especies de medusas de las que algunas son más urticantes que otras.

VÍDEO: EL MAPA DE LAS MEDUSAS DE ESPAÑA

Con la llegada masiva de turistas a las costas españolas propia del verano, también tiene una mayor notoriedad la presencia de medusas en las playas. En muchas ocasiones, la aparición de estos invertebrados levanta cierta alarma social, pero ¿cuáles son los peligros y riesgos de la medusas?

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Según detalla el Ministerio de Transición Ecológica, de las diferentes especies de medusas que se pueden localizar en las aguas españolas, solo una está calificada con un riesgo de “muy elevado”. Esta especie es la Physalia physalis, también conocida como carabela portuguesa y es la más peligrosa de cuantas habitan el litoral ya que su picadura, a través de sus tentáculos, puede tener consecuencias muy graves.

Esto se produce porque su potente veneno tiene unas propiedades neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas en sus tentáculos que genera un intenso dolor, quemazón y laceraciones.

Además, se adhieren de forma firme a la piel y es muy complejo retirarlos. No obstante, en casos muy extremos, la reacción de la personas que ha sido picada puede resultar muy grave y producirse un shock neurógeno.

Carabela portuguesa

Lo más adecuado para evitar complicaciones es cumplir con las recomendaciones e indicaciones de los expertos y socorristas

“La toxina que la carabela portuguesa tiene es la más potente que llega a todo el litoral español, incluido los dos archipiélagos. Esto hace que la picadura sea más dolorosa y que deje cicatrices a largo plazo pero no es una medusa mortal. Aunque ha habido casos de mortalidad pero son anecdóticos. No tiene un riesgo como otras especies de zonas tropicales”, detalla a Eltiempo.es Laura Prieto, investigadora del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía, ICMAN (CSIC).

Los peligros de las medusas

Otra de las especies que también supone un riesgo, aunque menor que la carabela portuguesa, es la Chrysaora hysoscella conocida como la medusa de compases o acalefo radiado.

Esta especie presenta un color blanquecino y amarillento con cuatro tentáculos, más largos que los de otras especies, cuyas picaduras provocan una reacción que causa lesiones eritematosas y edemas e incluso verdugones o marcas en la piel que pueden tardar varios días en desaparecer.

Medusa (Acquario di Genova, Italy) / Autor: Francesco Crippa / Wikipedia / CC BY 2.0

La toxina que la carabela portuguesa tiene es la más potente que llega a todo el litoral español

Su hábitat natural es en aguas abiertas abiertas del mar Mediterráneo y océano Atlántico, en ocasiones en forma de enjambres, aunque si las condiciones de meteorológicas y de corriente son las idóneas, pueden acercarse a la costa, especialmente en los meses de verano.

Por su parte, la medusa Carybdea marsupialis, también denominada, cubomedusa o avispón marino del Mediterráneo es una especie poco frecuente ya que habita los fondos marinos. No obstante, su peligrosidad es muy alta ya que sus cuatro tentáculos disponen de numerosos nematocistos que pueden llegar a extenderse hasta 10 veces el tamaño de la medusa en sí.

Carybdea marsupialis in Civitavecchia (Italy) . Autor: Alessandro Sabucci / Wikipedia

No obstante, aunque el resto de medusas no presenten grandes riesgos ni peligros para la población, lo más adecuado para evitar complicaciones es cumplir con las recomendaciones e indicaciones de los expertos y socorristas que trabajan por la seguridad de la ciudadanía en las costas españolas.