Secciones

Actualidad Lo que perdemos con la tragedia de Canarias

El incendio de Canarias se inició en Artenara, nombrado recientemente Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

El incendio que ha arrasado 1.500 hectáreas desde el sábado en la isla de Gran Canaria ha provocado un gran impacto medioambiental.

El grave incendio declarado en las cumbres de la isla es una tragedia que no solo daña su paisaje, sino también la integridad física y moral de su gente.

Todo comenzó el pasado 10 de agosto en el municipio de Artenara, donde se encuentra el recientemente nombrado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

El fuego, originado por unos trabajos con maquinaria de soldadura, se extendió rápidamente sin control, llegando a afectar a más de 1.500 hectáreas.

Lo peor no es la cantidad de territorio quemado, sino la riqueza ambiental de una zona que no es la primera vez que sufre las consecuencias del fuego.

El fuego se inició en Artenara, nombrado recientemente Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

Los primeros datos hablan de 670 hectáreas de áreas protegidas en la denominada Zona de Especial Conservación Nublo II. Esta delimitación ocupa un 21% de la superficie terrestre de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, y abarca los municipios de Tejeda, Artenara y Vega de San Mateo.

VER MÁS.SE DISPARAN LOS DELITOS RELACIONADOS CON INCENDIOS FORESTALES

El área afectada es, además, hábitat de interés comunitario de los pinares endémicos canarios. En la zona está muy presente la ‘Tanacetum ptarmiciflorum’, especie endémica de la isla incluida en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría de “vulnerable” en el ‘Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.

Desde la ONG SEO/BirdLife miran con preocupación si el fuego ha afectado a especies de fauna endémica. De las siete especies endémicas de animales de Canarias, un buen número de ellas se pueden encontrar en la zona afectada. El mosquitero, el petirrojo o el pinzón azul son aves vulnerables en peligro de extinción y donde hay poblaciones aisladas de estas especies.

El área afectada es hábitat de interés comunitario de los pinares endémicos canarios y de especies de aves en peligro de extinción

Más allá del daño en la fauna y flora no hay que olvidar que el incendió obligó a desalojar las poblaciones de Artenara, Gáldar y Tejeda, esta última considerada uno de los pueblos más bonitos de España.

El fuego ha consumido espacios de un paisaje lleno de vida, con una gran biodiversidad y tras el que ahora se necesita un enorme trabajo de conservación, repoblación y recuperación de áreas que ya habían sido afectadas por incendios anteriores en Canarias

VER MÁS. PRECAUCIÓN, ASÍ SE PUEDE EXTENDER UN INCENDIO