Secciones

Sostenibilidad Limoneros, «secuestradores» de 360.000 toneladas de CO2 cada año

¿Cuántos gramos de carbono ha evitado la bolsa de limones que has comprado hoy? Este cítrico nos ayuda a combatir el cambio climático mediante la captura de CO2 durante su cultivo.

Conocíamos del placer supremo de beberse una limonada bien fría en verano, de la gracia del limón para aderezar alimentos y de sus ‘superpoderes’ llenándonos de vitamina C y protegiéndonos con sus propiedades antivíricas. Ahora sabemos que, además, los limones son grandes aliados contra el cambio climático por su función en la captura de CO2.

Así es, los más de nueve millones de limoneros de la cuenca mediterránea española retienen 360.550 toneladas de CO2 al año, según los datos aportados por el informe ‘Huella de carbono del sector del limón en España’, realizado por la asociación de productores de limones de España (AILIMPO).

Más carbono absorbido que producido

Esas más de 360.000 toneladas retenidas corresponden al CO2, o dióxido de carbono, que cada una de las plantas transforman en oxígeno, mediante la fotosíntesis natural, desde el inicio de la temporada hasta el momento de la recogida de los limones. Aunque el laboreo y la cosecha también conllevan actividades que producen emisiones, -que alcanzan un total de 49.300 toneladas-, la función clorofílica del cultivo del limón sigue dejando un balance altamente positivo de 311.250 toneladas netas de carbono.

Limones en las ramas de un limonero
El sector del limón estudia más medidas para seguir reduciendo emisiones.

Son las emisiones que generarían 62.500 personas en España, el doble de las que se juntan en la Puerta del Sol para las Campanadas

Esas emisiones de CO2 son las que generarían unas 62.500 personas, incluyendo todas sus actividades y consumos a lo largo de un año entero. Por hacernos idea del volumen de población que supone, esa cantidad es, aproximadamente, el aforo del estadio metropolitano de Madrid, o más del doble de las que se juntan en la Puerta del Sol para las Campanadas de Nochevieja.

Cada kilo de limones ha retenido 263 gramos de carbono.
Cada kilo de limones ha retenido 263 gramos de carbono.

Un limonero captura 22,6 kilos de CO2 al año

Si analizamos los datos al detalle, encontramos que un limonero captura al año 22,6 kilos de CO2, y que, cuando vamos a por limones a la frutería, cada kilo que nos llevamos a casa habrá retenido antes 263 gramos de carbono. Estas cifras convierten al limón en “el cultivo que consigue fijar valores más altos de CO2 de entre todos los cítricos y especies arbóreas”, afirman desde AILIMPO.

Los limones son los críticos que absorben más carbono
Los cítricos absorben carbono en su cultivo

El limón es el que fija más carbono entre todos los cítricos y especies arbóreas

Para su función como retenedor de carbono ha sido decisivo el incremento del cultivo ecológico entre los productores de limones, reivindican desde AILIMPO. Técnicas como dispersar los restos de poda sobre el terreno han contribuido a mejorar el balance de CO2 del proceso agrícola, ya que reduce la evaporación del agua, lo que ayuda a luchar contra el calentamiento global.

El cultivo orgánico evita recurrir a químicos y gasta menos agua

Por otra parte, el cultivo ecológico aporta materia orgánica al suelo, que necesita recuperar los nutrientes que pierde por el cultivo del limón. Al recuperarlos naturalmente, los productores no necesitan recurrir a abonos químicos que, como sabemos, utilizan combustibles fósiles en su fabricación.   

El sector del limón estudia mejoras para reducir aún más las emisiones
Cultivo de limones en el campo.

A ello se suma, añaden desde la asociación, que el 92% de la superficie dedicada al cultivo de limones cuenta con sistemas de riego localizado, que elimina la necesidad de realizar acciones de laboreo con maquinaria en el campo, que conllevaría el consiguiente consumo de combustibles fósiles, los principales culpables de las emisiones de CO2.

Próximo paso: reducir emisiones de transporte y manipulado

El sector no se conforma con eso y afirma que están trabajando para rebajar las emisiones que se producen durante el transporte de los limones desde las fincas agrícolas, en el que esperan reducir más de 18.000 toneladas de CO2. También en el manipulado en los almacenes, donde prevén rebajar 19.705 toneladas; y en el procesado, durante el que ahorrarán otras 11.472 toneladas de carbono según sus planes.

Como se ve, para el medio ambiente, el limón no es nada amargo.