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Cambio Climático Las restricciones por la COVID disminuyen la contaminación por ozono

Se ha reducido entre cinco y siete millones el número de personas afectadas por el ozono troposférico, el contaminante más extendido en nuestro país

VÍDEO: EL BLOQUEO POR LOS CONFINAMIENTOS REDUCE LA CONTAMINACIÓN EN EUROPA

Actualmente el ozono es el contaminante más extendido en nuestro país. Afecta a las zonas urbanas, pero también a las áreas rurales influenciadas por la contaminación industrial y el transporte. Sin embargo, como señala el informe de Ecologistas en Acción el confinamiento ha interrumpido la tendencia a la alza que se veía observando en las concentraciones de ozono.

¿Qué es el ozono troposférico?

El ozono es un contaminante secundario. No se emite directamente, sino que se forma como combinación de otros contaminantes, como los óxidos de nitrógeno (NOx) o los compuestos orgánicos volátiles (COV) y la radiación solar que incide sobre ellos. La necesidad de la radiación solar para su formación hace que su concentración aumente durante la primavera y el verano.

Este contaminante tiene importantes efectos adversos en la salud. Puede provocar el empeoramiento de muchas enfermedades, sobre todo las enfermedades respiratorias y cardiovasculares crónicas.

Impacto de la pandemia en los niveles de ozono

Con la llegada de la crisis de la COVID-19 muchos países implementaron medidas de confinamiento de la población y restricciones en la actividad económica. En España la reducción de la actividad trajo consigo un drástico descenso de la emisiones de NO2, de hasta un 50% en algunas ciudades como mostramos en los estudios que realizamos en eltiempo.es.

Al reducirse el NO2, principal precursor del ozono, los niveles de ozono también sufrieron una caída.

Según el informe publicado por Ecologistas en Acción, que analiza la contaminación por ozono troposférico durante la primavera y el verano, el número de personas afectadas por este contaminante ha disminuido entre cinco y siete millones de personas.

Esta es la cifra más baja de la última década. Señalan además que esta reducción coincide con los meses de confinamiento y limitaciones de la movilidad impuestos por el estado de alarma.

Evolución de la población afectada por el ozono troposférico. Fuente datos: Informe de la contaminación por ozono en el Estado español durante 2020 de Ecologistas en Acción.

A pesar de ello, son muchos los ciudadanos que siguen respirando aire contaminado. Uno de cada diez españoles, hasta 4.4 millones de personas, ha sufrido este año niveles de ozono superiores a los permitidos. Si atendemos a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta 35.7 millones de españoles, más del 75% de la población, han respirado niveles de ozono superiores a lo aconsejado.

Tres de cada cuatro españoles ha respirado aire contaminado por ozono durante el 2020.

¿Cuáles son las zonas más afectadas?

Del mismo modo, aunque ha disminuido la superficie expuesta a niveles de ozono insalubres, gran parte del territorio soporta niveles que exceden el reglamento vigente. Entre las zonas más afectadas por el ozono se hallan las áreas rurales y suburbanas a sotavento de las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao o Córdoba, ya que el viento arrastra hacia ellas la contaminación de las grandes urbes

Evolución del territorio afectado por el ozono troposférico. Fuente datos: Informe de la contaminación por ozono en el Estado español durante 2020 de Ecologistas en Acción.

Un 80% del territorio español soporta niveles de ozono superiores a lo aconsejado

Entre las comunidades que más superan las recomendaciones de la OMS están las comunidades de Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha y Castilla y León, el interior de Cataluña y la Comunidad Valenciana. En cambio, en el noroeste peninsular, los territorios insulares y el litoral mediterráneo de Cataluña y Murcia los niveles de ozono han sido de los más bajos de la última década.

Desde Ecologistas en Acción reclaman una mayor información para la ciudadanía y la implementación de planes para la mejora de calidad del aire por parte de las administraciones autonómicas. Así mismo, inciden en la necesidad de ampliar el conocimiento científico sobre este contaminante.