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Cambio Climático Las olas de calor en el Ártico son cada vez más frecuentes y duraderas

Este mayo las temperaturas han estado 10 a 15 grados por encima de la media con un prematuro deshielo

El ártico afronta este mes de mayo con una inusual ola de calor y temperaturas récord. En algunas zonas del nordeste de Rusia (Siberia) y Groenlandia, los valores registrados han estado entre 10 y 15 grados por encima de lo que habitualmente se mide por estas fechas. 

El pasado invierno fue extremadamente frío en esta región del hemisferio norte, con el aire frío encerrado por un vórtice polar muy persistente e intenso. Sin embargo con la llegada de la primavera, el patrón sinóptico ha dado un giro de 360 grados y ahora las masas de aire más templadas procedentes del sur pasean a sus anchas por la región. 

Esta década el deshielo en el ártico se ha acelerado como nunca. 2012 fue uno de los años con menor volumen y extensión de hielo pero 2020 va camino de subirse al podium.

Un estudio realizado por científicos del Instituto Polar de Noruega, muestra como cada vez con mayor frecuencia aparece sobre la región del ártico, un sistema anómalo de altas presiones que favorece el aumento de las temperaturas hasta valores como los que se han visto estas últimas semanas. Este persistente anticiclón favorece en ocasiones el flujo de viento sur y proporciona una meteorología estable con cielos en general más despejados. 

Un sistema anómalo de altas presiones , cada vez más recurrente, favorece el aumento de las temperaturas y la frecuencia de estos episodios cálidos

Y mientras esas masas de aire más cálido se desplazan hacia el polo, más al sur, en zonas de Escandinavia y norte América, han registrado temperaturas más bajas de lo normal debido a la incursión de masas de aire frío. El aire cálido que ha estado llegando a zonas heladas del ártico, ha subido las temperaturas pero a la vez se ha encargado de iniciar un deshielo prematuro.

Anomalías de temperatura el 13 de mayo 2020. Fuente NCEP GFS

Según varios grupos de investigación que siguen de cerca la evolución de las temperaturas y el deshielo del ártico, estas repentinas incursiones de aire cálido están siendo cada vez más frecuentes y todo apunta a que relacionadas con el cambio climático.

Al aire cálido procedente del sur, también hay que sumar el predominio de cielos despejados, con más horas de insolación que ayudan a caldear más el ambiente.

Prueba de ello es el acelerado deshielo que ha vivido cada año el ártico desde que arranco este siglo, un fenómeno que ocurre antes de lo habitual cada año y se mntiene más tiempo pasado el verano. 

Hace varias décadas, las predicciones de clima futuro global realizadas por varios centros de investigación internacionales, ya anticipaban que el ártico se calentaría a un ritmo mayor que el resto del planeta. Esa predicción se está cumpliendo, y algunos dicen que incluso a un ritmo mayor de lo inicialmente previsto.

Anomalías de temperatura para el periodo enero – abril 2020. Fuente: NOAA

Es como la pescadilla que se muerde la cola, si subes las temperaturas aumenta el deshielo, y si hay menos hielo se refleja menos radiación solar, lo que a la larga implica absorber más calor aún, y deshacer más hielo del habitual.

Cada vez hay más superficie del ártico descubierta de hielo, lo que implica absorber más energía del sol y calentar más el aire y agua.

Este año ya se está observando como Groenlandia ha iniciado su deshielo a un ritmo más rápido y unas dos semanas antes de lo habitual. Simultáneamente, los incendios forestales que cada año se producen en los grandes bosques boreales están siendo mucho más devastadores que en el pasado. En gran parte del nordeste de Rusia se han incrementado 10 veces respecto a las mismas fechas de 2019. Detrás está la actividad humana, pero también un invierno excepcionalmente seco con poca nieve y baja humedad.