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Cambio Climático Las imágenes de la NASA que nos evidencian el cambio climático

La NASA ha querido visualizar, como cada año, el calentamiento de nuestro planeta desde 1880

VÍDEO: 10 IMÁGENES DESDE EL ESPACIO QUE DEMUESTRAN EL CAMBIO CLIMÁTICO

2020 formará parte de los libros de historia. Sin duda, por el impacto de la pandemia del coronavirus. Pero también porque, una vez más, nos encontramos ante un año de récord. Ha sido el segundo año más cálido, desde que se tienen registros desde hace 141 años, quedándose muy cerca del récord que supuso 2016.

2020 ha sido un año de fenómenos extremos

2020 ha terminado con una temperatura global, en superficie y océanos, un +0,98ºC por encima de la media. Solo se ha visto superado por 2016, que terminó con un +1ºC. El dato más demoledor, sin duda, es que los siete años más cálidos, en la serie de registros de 1880 a 2020 han sido todos desde 2014 al año pasado.

Los 10 años más cálidos han sucedido desde 2005. Además, por si no fuese suficiente, 2020 ha sido el 44º año consecutivo, desde 1977, con temperaturas globales, tanto en tierra como oceánicas, por encima de la media del siglo XX.

Un vídeo de la NASA para visualizar el calentamiento del planeta

¿Fue Filomena una señal de la influencia del cambio climático en los fenómenos extremos? El calentamiento global tiene como consecuencia que los fenómenos sean más virulentos. Tanto los más cálidos como los más fríos.

Sea como fuere, la NASA ha querido visualizar, como cada año, el calentamiento de nuestro planeta desde 1880. En su vídeo, se puede ver la evolución y cómo poco a poco el mapa se tiñe de rojo en todas partes.

2020 nos ha dejado multitud de récords y fenómenos extremos que acompañan a un año que entra en la lista de los más cálidos que hemos experimentado últimamente. Cabe recordar, en cualquier caso, que no hemos de confundir lo que sucede a nivel local con el conjunto de la Tierra.

En el caso del hemisferio norte, la temperatura en superficie (de nuevo, en océanos y tierra) ha sido la más alta en toda la serie, con +1,28ºC por encima de la media. Es 0,06ºC más que el registro marcado anteriormente en 2016. Para el hemisferio sur, la situación ha sido algo mejor (si es que se puede utilizar esta frase en un contexto así) al suponer el quinto año más cálido en la serie.

Pero, si la situación en este aspecto es preocupante, basta profundizar un poco más y observar lo que se ha comentado, por parte de NASA, a nivel regional.

Y es que, por ejemplo, la temperatura de Norteamérica ha sido +1,16ºC sobre la media. En Canadá, uno de los diez eventos más destacados fueron las temperaturas inusualmente cálidas registradas en el mes de mayo. El 27 de mayo de 2020, la ciudad de Montreal alcanzó los 36,6ºC, quedándose cerca del récord histórico de la ciudad, con 37,7ºC, sucedido… el 1 de agosto de 1975.

En el caso de Estados Unidos, Hawái, México o Caribe, nos encontramos con datos similares. En el caso de esta última, la región ha experimentado su segundo año más cálido.

Algunos fenómenos destacados y el impacto en Europa

En el continente europeo, hemos pasado por el año más cálido desde que se tienen registros, con una temperatura +2,16ºC por encima de la media. Destrona así a 2018, con un aumento de +0,28ºC respecto al aumento de ese año. Reino Unido ha experimentado su tercer año más cálido desde que existen registros, siendo solo superado en 2006 y 2014. Suecia y Finlandia también han experimentado sus años más cálidos. En el caso de España, destacan las precipitaciones de abril y mayo, que supusieron récords en muchos lugares de la costa mediterránea y Baleares.

Invernaderos destrozados tras el paso del temporal, en Almería./ Fuente: UPA

Pero, más allá de todo esto, 2020 nos ha dejado registros que solo sirven para que nos demos cuenta del impacto del calentamiento global. La extensión del hielo del océano ártico, durante el invierno, fue la 11ª extensión más pequeña observada.

Durante el verano, con el deshielo a pleno rendimiento, alcanzó la segunda extensión más pequeña jamás observada. En el caso de la Antártida, los datos parecen más positivos, ya que alcanzó su 11ª mayor extensión en invierno, y en su verano alcanzó una extensión similar a la habitual.

El océano Atlántico ha dado mucho que hablar. La temporada de huracanes de 2020 ha sido la más activa desde que existen registros. Tuvo 30 tormentas y 13 huracanes. Nunca antes se había alcanzado una cifra tan alta de ciclones tropicales, sobrepasando el récord previamente establecido, con 28 tormentas, en 2005.

La inusual temporada no solo nos adentró sobradamente en el alfabeto griego, nos dejó fenómenos como los huracanes Eta y Iota (ambos de categoría 4), que azotaron a Nicaragua con solo 14 días de diferencia entre sí.

Podríamos seguir, y nos encontraríamos con registros que nos pintan un cuadro poco halagüeño. Mención especial merece, sin duda, el supertifón Goni, que afectó a Filipinas y que, con vientos de 315 km/h, es el tifón más potente registrado que haya tocado tierra. El ciclón Gati, con vientos de 185 km/h, afectó a Somalia en la recta final de noviembre. Es el ciclón tropical más potente que ha afectado al país africano en toda su historia. En su conjunto, la actividad global de ciclones tropicales ha sido de 103 tormentas y 45 huracanes.