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Cambio Climático Las estaciones de esquí españolas en jaque por el cambio climático

La mítica estación de esquí de Navacerrada en Madrid cierra sus puertas y otras podrían seguir sus pasos

A medida que suben las temperaturas a nivel global, también lo hacen las cotas de nieve. Las estaciones de esquí en España lo están notando, especialmente durante esta última década. Algunas ya han reducido la duración de la temporada de invierno o incluso se han visto obligadas a cerrar.

La estación de Navacerrada la primera en cerrar este década

La Sierra de Guadarrama, donde se encuentra la estación de esquí de Navacerrada, ha ido notando un progresivo aumento de las temperaturas y de las cotas de nieve desde los años 70. En el observatorio del puerto de Navacerrada, la temperatura media ha subido 1.95 grados y el volumen de nieve se ha reducido un 25%.

Desde los años 70, la temperatura media en el puerto de Navacerrada ha subido 1.95 grados y el volumen de nieve se ha reducido cerca del 25%

El aumento de las temperaturas también se ha visto acompañado por precipitaciones más bajas en la zona, dos factores que han llevado al cierre de las instalaciones. Los valores medios de los últimos 30 años registrados por la AEMET reflejan un descenso de la precipitación desde 1.325 milímetros a 1.266 milímetros. Los datos también muestran una mayor irregularidad, indicando que la naturaleza de las precipitaciones ha cambiado.

Evolución de la temperatura media en el observatorio del puerto de Navacerrada. Fuente : AEMET

En 1998 ya cerró sus instalaciones la estación de Valcotos, entonces afectada, no solo por una reducción de precipitaciones del 18%, también por el aumento de las temperaturas y por su vulnerable orientación sur, más expuesta al sol y a masas de aire más cálidas.

En esa misma zona de la sierra de Guadarrama sobrevive de momento la estación de Valdesquí, pero los expertos llevan tiempo pronosticando que las temperaturas seguirán aumentando, provocando un progresivo aumento de las cotas de nieve.

Junto con las estaciones del Sistema Central, otra de las más vulnerables al cambio climático es la de Sierra Nevada en el sistema Penibético. El factor latitudinal va relacionado con temperaturas más elevadas y mayor número de horas de sol.

Los espesores y la cobertura de nieve en la Sierra de Guadarrama se han visto reducidos sobre todo desde el inicio de este siglo.

Aún así, el entorno de la sierra de Guadarrama sigue siendo muy atractivo para las actividades al aire libre. Ya sea durante los meses de invierno, cuando aún hay nieve, o durante otras estaciones del año, en las que el buen tiempo anima a practicar actividades en la naturaleza.

Las estaciones de los Pirineos también pendientes del cambio climático

En el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático, también están muy pendientes de la evolución de las temperaturas y de la cobertura nivosa. Según estimaciones del observatorio, durante las próximas 3 décadas, el espesor de la capa de nieve se podría reducir un 50% entre 1.800 y 2.000 metros de altitud. 

La mitad de los glaciares de los Pirineos han ido menguando desde el siglo pasado. Entre 1984 y 2016, cerca de un 52% de ellos han desaparecido. El resto también está experimentando un retroceso de hielo acelerado, debido a las elevadas temperaturas y a cambios en el régimen de precipitaciones. 

En los Pirineos, durante las próximas 3 décadas, entre 1.800 y 2.000 metros de altitud, el espesor de la capa de nieve se podría reducir un 50%

Para las estaciones de esquí de la cordillera, esto se traduce en menos días para practicar los deportes de invierno, menos kilómetros de pistas abiertas, espesores de nieve reducidos e incluso en algunos casos una deterioro de las condiciones de la nieve.

Hoy un buen número de pistas, tanto de las estaciones de los Pirineos Aragoneses como Catalanes, dependen de la nieve artificial que fabrica una extensa red de cañones de nieve, que se han ido instalando cada vez con mayor ímpetu.

Las estaciones de esquí de los Pirineos también han visto menguar sus espesores de nieve durante las últimas décadas.

Sabiendo que en un futuro, la disponibilidad de nieve en los Pirineos va a ser cada vez más limitada, las estaciones ya se plantean un modelo de negocio diferente. La idea es pasar de uno que depende casi por completo de la nieve, a otro que apueste por ofrecer actividades diferentes, pero repartidas durante las cuatro estaciones del año

Este modelo de negocio, no solo es aplicable al resto de estaciones de los diferentes sistemas montañosos de nuestro país, también es aplicable a muchas otras zonas del planeta.

En Los Alpes, por ejemplo, el cambio climático también se está notando. Según un estudio, desde 1970 el espesor de la nieve ha menguado, y la temporada de deportes de invierno dura entre 22 y 35 días menos que entonces