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Actualidad La temporada de huracanes en el Atlántico inicia un periodo de actividad extrema

La NOAA advierte que entre ahora y octubre se formarán huracanes de gran impacto

VÍDEO: LA TEMPORADA DE HURACANES 2020 SE PREVÉ MÁS ACTIVA DE LO NORMAL

La temporada de huracanes en el Atlántico arrancó oficialmente el 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de noviembre, pero este año está previsto que sea más activa de lo normal. Hasta el 13 de agosto ya se han formado 9 tormentas con nombre de las cuales 2, Isaias y Hanna , han alcanzado la categoría de huracán. Como ya anticipamos en mayo, esta siendo una temporada especialmente activa y los meteorólogos apuntan que lo peor está aún por llagar. 

El huracán Isaias a su paso por la República Dominicana este mes de agosto.
Imagen: NOAA GOES16

La segunda mitad de agosto y septiembre el periodo más activo

Según expertos de la NOAA, las condiciones atmosféricas y oceánicas son muy favorables en estos momentos para alimentar las tormentas tropicales que se vayan formando y convertirlas en potentes huracanes. Estas próximas 6 a 8 semanas suelen ser las de mayor actividad de los 6 meses que dura la temporada.

Estas próximas 6 a 8 semanas suelen ser las de mayor actividad de los 6 meses que dura la temporada.

Este 2020 ha sido especialmente activa y podría ser una de las más activas del registro. Históricamente, solo dos tormentas con nombre de media llegan a formarse a principios de agosto, y la novena tormenta con nombre generalmente no se forma hasta el 4 de octubre. Una temporada promedio produce 12 tormentas con nombre, incluidos seis huracanes de los cuales tres se convierten en huracanes mayores (Categoría 3, 4 o 5).

Nombres de tormentas para la temporada en el Atlántico este 2020. Hasta la fecha ya se han usado 9 nombres y no tardarán en caer Josephine y Kyle. Fuente: NOAA

De hecho, el de 2020 es uno de los pronósticos estacionales más activos que ha elaborado la NOAA en sus 22 años de historia generando pronósticos de huracanes. 

Si hace unos meses se hablaba de la formación de 16 tormentas con nombre, ahora el pronóstico actualizado prevé entre 19 y 25 tormentas con nombre, de las cuales 7 a 11 se convertirán en huracanes y 3 a 6  en huracanes intensos de categoría 3 o superior.

Este año, los expertos de la NOAA esperan tormentas más fuertes y duraderas que el promedio, y los valores de la ACE (Energía Ciclónica Acumulada) apuntan alto, muy por encima del umbral de NOAA para una temporada extremadamente activa.

Predicción actualizada de la temporada de huracanes en el Atlántico este 2020. Fuente: NOAA

Los ingredientes de la tormenta perfecta

Las condiciones oceánicas y atmosféricas actuales hacen posible que esta sea una temporada de huracanes «extremadamente activa». Los principales ingredientes son las temperaturas de la superficie del mar más cálidas que la media en el océano Atlántico tropical y el mar Caribe, una cizalladura vertical de viento reducida, vientos alisios más débiles en el Atlántico, y un monzón amplificado en África occidental.

Además, se espera que estas condiciones favorables para el desarrollo de tormentas tropicales continúen durante los próximos meses. Otro factor climático que hay detrás de estas condiciones favorables es la fase cálida en curso de la llamada Oscilación Multidecenal del Atlántico. Reapareció en 1995 y ha estado favoreciendo temporadas de huracanes más activas desde entonces.

Trayectoria e intensidad de las tormentas tropicales formadas hasta la fecha este 2020 en el Atlántico. Fuente: NOAA

También puede contribuir a aumentar la frecuencia e intensidad de tormentas tropicales y huracanes, el desarrollo del fenómeno de La Niña los próximos meses. Indicativo de temperaturas de la superficie del mar más frías que el promedio en las regiones ecuatoriales del Océano Pacífico oriental, La Niña puede debilitar aún más la cizalladura del viento sobre la Cuenca Atlántica, permitiendo que las tormentas se desarrollen e intensifiquen.

Una temporada es especialmente activa, cuando se juntan una serie de ingredientes fundamentales entre la atmósfera y el océano. Cuantos más de los que aparecen abajo coinciden, mayor es la probabilidad de que proliferen esas tormentas tropicales y huracanes:

  • Temperatura de la superficie del océano por encima de la media
  • Una atmósfera inestable
  • Poca cizalladura de viento en altura
  • Vientos alisios más flojos de lo habitual
  • Escasas incursiones de aire seco habitualmente procedentes del desierto africano

¿Como influyen El Niño y La Niña en la actividad de huracanes Atlánticos este 2020?

El calentamiento (El Niño) o enfriamiento (La Niña) de las aguas del Pacífico, altera la meteorología global e influye de manera significativa en la actividad tropical que se registra en el océano Atlántico. Las predicciones apuntan a que durante la segunda mitad de la temporada, entre septiembre y octubre, dos de los meses más activos, La Niña podría empezar a instalarse en las aguas tropicales del Pacífico

Anomalías de la temperatura de la superficie del mar el 3 de agosto de 2020. Fuente: NOAA

Aunque las predicciones de la evolución de las temperaturas del agua en el Pacífico ecuatorial pueden ser algo inciertas en esta época del año, si se forma La Niña cara a la recta final del verano, potenciaría la actividad de huracanes en el Atlántico. Mientras la presencia de El Niño en el Pacífico reduce considerablemente la actividad tropical en el Atlántico, La Niña hace lo contrario, debilita los vientos alisios y la cizalladura de viento en altura y promueve la inestabilidad.  Si a eso se sumamos unas temperaturas del agua más cálidas, el riesgo de que esos huracanes sean intensos aumenta.

El Atlántico está mucho más cálido de los habitual, un patrón que se correlaciona muy bien con lo que llega semanas después, una temporada con más tormentas tropicales y huracanes. No es porque ahora el océano está más caliente en pleno mes de agosto, sino porque las predicciones de como evolucionarán esas temperaturas durante los próximos meses ya apuntan a que habrá gasolina suficiente en el Atlántico (agua cálida) para alimentar estos monstruos de la naturaleza

  • Hola Mario. Vivo en el Oeste de la península (en pleno Valle del Jerte, en la parte occidental del Sistema Central, puerta suroeste de la sierra de Gredos). Si lo conoces, sabrás que, por esta orientación y la orografía, es una de las zonas con mayor pluviometría del país. Pero estamos hablando que las precipitaciones se concentran desde otoño a primavera, siendo el verano, generalmente, bastante seco. No es extraño, que las primeras y ansiadas borrascas otoñales de la fachada atlántica ibérica, correspondan a los restos de huracanes o tormentas tropicales que se forman al otro lado del Atlántico que cruzan el océano y lo cruzan debilitándose; suelen ser generosas en cuanto a precipitaciones en esta zona. ¿Se podría pronosticar, que si la temporada de huracanes se prevé bastante activa, el final del verano y el otoño pudieran ser generosos en borrascas atlánticas aquí en la península?. Saludos.

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