Secciones

Actualidad La luz ultravioleta puede proteger los espacios interiores frente al COVID-19

Las dosis bajas de este tipo de luz pueden inactivar hasta el 99% del coronavirus, aunque la exposición directa es perjudicial para la salud.

La vuelta a la nueva normalidad tras las vacaciones y el incremento de los contagios de COVID-19 en las últimas semanas ha puesto el foco en la necesidad de limpiar, higienizar y desinfectar los espacios cerrados. La falta de ventilación de estos espacios hace que el virus pueda permanecer más tiempo en el ambiente por lo que las probabilidades de propagación son mucho más altas. 

luz ultravioleta coronavirus

En este proceso, la luz ultravioleta se ha convertido en una aliada para desinfectar los lugares cerrados. Aunque no es la panacea y su uso debe hacerse atendiendo a las normativas de seguridad y en las dosis recomendadas para evitar daños en la salud. 

En este sentido,  un estudio publicado en la revista Nature asegura que recurrir a la luz ultravioleta, siempre dentro los límites reglados, puede proporcionar potencialmente una reducción importante de la presencia del coronavirus en el aire en lugares públicos cerrados.

La radiación puede irritar la piel y dañar los ojos

“Hemos demostrado que dosis bajas de luz ultravioleta eliminan eficazmente los coronavirus. Es más, una dosis muy baja inactiva el 99,9% del coronavirus”, concluyen los autores de esta investigación. 

Riesgos para la salud

Además, estos expertos sugieren que la utilización de la luz ultravioleta es potencialmente una herramienta segura y económica para reducir la propagación de virus transmitidos por el aire en lugares como hospitales, vehículos de transporte, restaurantes, aeropuertos y escuelas. “Mientras se mantiene dentro de los límites de dosis reglamentarios actuales, la exposición a luz ultravioleta en dosis baja puede proporcionar una reducción importante en el nivel ambiental de coronavirus en el aire”, aseguran. 

La luz ultravioleta no puede inactivar un virus o una bacteria si no se expone directamente a la ella

No obstante, tal y como recuerda la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE.UU. (FDA) la radiación ultravioleta se ha utilizado eficazmente durante décadas para reducir la propagación de bacterias, como la tuberculosis, pero conllevan importantes riesgos para la salud como lesiones oculares o cutáneas. 

Por ejemplo, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) no deben utilizarse lámparas de luz ultravioleta para desinfectar las manos u otras zonas de la piel. “La radiación puede irritar la piel y dañar los ojos y el modo más eficaz de eliminar los virus es limpiarse las manos con un gel desinfectante hidroalcohólico o lavárselas con agua y jabón”, aseguran. 

Eficacia de las lámparas ultravioletas

Por otro lado, la FDA también detalla que, por el momento, no existen de datos suficientes para poder afirmar que lámparas ultravioletas son eficaces para inactivar el coronavirus SARS-CoV-2.

“Es importante reconocer que, en general, la luz ultravioleta no puede inactivar un virus o una bacteria si no se expone directamente a la ella En otras palabras, el virus o la bacteria no se inactivará si está cubierto de polvo o tierra, incrustado en una superficie porosa o en la parte inferior de una superficie”, apuntan sobre la efectividad de este tipo de lámparas.