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Consejos ‘Jardines inteligentes’: consejos para un huerto automatizado y sostenible

Los sistemas de riego programables y los robots cortacésped ayudan a cuidar mejor el jardín de forma más sostenible

La sabiduría popular mantiene que para tener un jardín en perfecto estado hay que tener buena mano con las plantas y dedicar tiempo a mantenerlo, algo que no siempre es fácil. Afortunadamente, la tecnología ha llegado como una ayuda inesperada para los que, aún sin tener mucha maña en estas cuestiones, les gusta disfrutar de un oasis verde en su casa.

Aunque a priori ambos mundos –jardinería y tecnología– no parezcan tener mucha relación entre sí, hay que recordar que a estas alturas cualquier objeto es susceptible de estar conectado a internet. El propósito es liberar a las personas de tareas repetitivas para que se dediquen a labores más creativas, y ninguna de las dos faltan cuando se trata de mantener un jardín.

Los mejores accesorios para automatizar el trabajo

Lo ideal sería que un jardinero se ocupara de realizar el tratamiento adecuado según el tipo de plantas y la época del año. Pero existe otra manera de despreocuparnos y automatizar parte de este trabajo. Entre los accesorios disponibles ahora mismo en el mercado están los sistemas de riego programables y automáticos.

Gracias a ellos es posible mantener en buen estado un jardín teniendo en cuenta si lo que hay que regar son unas macetas, una zona de césped o unas jardineras; o si es primavera, verano, otoño o invierno.

Los sistemas de riego programables permiten tener en buen estado el jardín con independencia de la época del año

Para responder a cada necesidad, Gardena ha desarrollado varias soluciones, que pueden ir instaladas tanto en superficies como enterradas. Los programadores más avanzados ayudan incluso a determinar áreas de riego independientes dentro de la misma parcela.  

Entre los gadgets que están ganando enteros en el cuidado de la casa están los robots. Aunque alejados de las teorías más futuristas que hace unos años los pintaban como máquinas humanoides, sí son capaces de descargarnos de tareas del hogar como limpiar o preparar la comida.

En el caso del jardín también empiezan a aparecer las primeras propuestas. Una de las más prácticas son los robots cortadores de césped y lo mejor es que no importa la superficie a cubrir, porque hay oferta tanto para espacios pequeñas como para medianos y grandes. Gracias a ellos es posible que la altura del corte del césped siempre sea la misma ofreciendo un aspecto homogéneo.

Lo mejor es optar por un modelo que pueda trabajar independientemente de la climatología, lo que incluye la época de lluvia. También hay que tener en cuenta que su nivel de ruido sea bajo y que sea capaz de pasar por debajo de obstáculos, como las sillas del jardín; y comprobar si cuenta con algún sistema que ayude a delimitar la superficie a cortar.

Un jardín “inteligente”

Como se apuntaba al principio, automatizar tareas como el riego o el cortado del césped es posible gracias al uso de los últimos avances tecnológicos. Estos permiten equipar con sensores a distintos dispositivos que se encargan de realizar determinados trabajos de forma autónoma con una intervención mínima por parte de las personas que los utilizan. Pero no solo eso, también permite controlarlos a través de aplicaciones instaladas en nuestros teléfonos móviles o tabletas.

En el caso de los programadores de riego y los robots cortacésped de Gardena, es posible crear un sistema inteligente que permita gestionar y monitorizar toda su actividad a través de una única app gratuita disponible para iOS y Android. Como tanto los dispositivos como la aplicación están conectados a internet, se puede acceder a ella desde cualquier lugar del mundo para comprobar que todo se encuentra en perfecto estado.

Se pueden establecer pautas de riego según la humedad del suelo y evitarlo cuando llueva, lo que ayuda a ahorrar agua

La app se puede configurar según las necesidades de cada usuario y de su jardín. Así, se pueden establecer pautas de riego según la humedad del suelo y evitar que el sistema se ponga en funcionamiento cuando llueva, lo que además ayuda a ahorrar agua. También tiene en cuenta variables como el tipo de suelo, de plantas o la localización.

La tecnología es la artífice de que un jardín puede cuidarse prácticamente solo y, además, de que lo haga de forma inteligente. El secreto en este caso es saber darle las instrucciones correctas, algo en lo que la app también resulta de gran ayuda con sus recomendaciones. Además, si detecta que algo no funciona correctamente, se pueden recibir notificaciones para ponerle remedio y seguir disfrutando de ese oasis en casa.