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Cambio Climático, Sostenibilidad Una isla construida sobre miles de botellas de plástico se convierte en un referente turístico en Cancún

La isla dispone de una superficie de más de 800 metros cuadrados que flotan sobre el mar gracias a la reutilización de residuos plásticos. 

Dentro de la Isla Mujeres, a unas pocas millas de la costa de Cancún en México, flota sobre el mar Joysxee Island, un enclave único al que visitan cada año miles de personas. Este lugar es famoso por ser una de las primeras eco islas que flota sobre más de 150.000 botellas de plástico unidas entre sí por otros residuos que sirven de estructura y por las propias raíces y plantas que dominan en lugar. 

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Fuente: Instragram

Esta particular isla, comenzó a construirse en el año 2007 por parte del inventor Richart Sowa y a día de hoy ya tiene una extensión de más de 25 metros de ancho y 35 metros de largo, con diferentes edificaciones que flotan sobre el mar. 

“Esta idea puede cambiar el mundo, “crear tierra” en lugar de “destruir tierra” en lagos, ríos, deltas y el océano mismo, limpiando el mundo de basura y convertirla en autosostenible. De este modo, se proporciona una superficie extra de producción de oxígeno ecológico a nuestra tierra cada vez más superpoblada y deforestada y crea una manera de comenzar a poblar el océano con islas ecológicas más grandes que crean hábitats para la vida marina y los arrecifes de coral”, apunta Richart Sowa en la página web de Joysxee Island.

Reclamo turístico

Esta innovadora isla se ha convertido en todo un reclamo turístico para la zona y en un referente por las posibilidades que puede llegar a ofrecer este tipo de construcciones. De hecho, tal ha sido el éxito que se organizan visitas guiadas por unos cinco dólares, se puede trabajar de voluntario e incluso alojarse en alguna de sus estancias por unos 20 dólares, según detallan en su página web.

Tal y como destacan los autores del proyecto, estas islas flotantes son insumergibles porque flotan sobre millones de botellas de plástico llenas de aire y se vuelven más fuertes con el tiempo a medida que los manglares y otros árboles y plantas crecen entrelazando sus raíces a través de la base.

The house.

Publicada por Joysxee Island en Sábado, 15 de marzo de 2014

Además, según sus estimaciones, se pueden construir con un 70% de materiales usados, minimizan la huella de carbono tanto en su fabricación como en su vida útil y son mucho más económicas que adquirir una parcela de tierra para construir una vivienda. 

“Este tipo de islas pueden salvar vidas humanas porque se elevan sobre el agua en épocas de inundaciones, mareas altas o aumento de los océanos. Del mismo modo, pueden moverse alrededor del mundo para incluso cambiar su clima y estar en aguas más profundas donde incluso los tsunamis pasarían por debajo como una mera onda sin causar daños”, apunta Sowa.