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Actualidad Insolación o golpe de calor, ¿son lo mismo? Así debes de actuar en cada caso

Ambos problemas de salud pueden provocar importantes lesiones en los pacientes

VÍDEO: CÓMO COMBATIR EL AGOTAMIENTO POR CALOR

La insolación y el golpe de calor son dos problemas de salud importantes cuya incidencia en la población se incremente durante el verano, principalmente por las altas temperaturas, por pasar más tiempo al aire libre o por realizar actividades deportivas intensas.

Ambas lesiones son causadas por exceso de temperatura en el cuerpo o porque el organismo no es capaz de termorregularse.  ¿Pero son lo mismo?

Diferencias entre insolación y golpe de calor  

De este modo, el golpe de calor es un trastorno que se produce por una exposición prolongada a altas temperaturas o por el esfuerzo físico realizado. Un problema que puede resultar muy grave si el cuerpo alcanza temperaturas superiores a los 40ºC. 

Si esto ocurre, si no se adoptan medidas ni se ofrece un tratamiento adecuado,un golpe de calor puede provocar un fallo multiorgánico en el cerebro, el corazón, los músculos o los riñones entre otras partes del cuerpo. 

Ante ambos problemas de salud es fundamental adoptar medidas de manera inmediata

Por su parte, una insolación es un problema de salud que puede resultar muy grave. Este trastorno se produce cuando una persona pasa demasiado tiempo al sol de tal manera que su cuerpo no es capaz de refrigerar ni bajar la temperatura de forma normal ya que el sudor no cumple su función o apenas se produce sudoración. 

Según los expertos, es un trastorno más frecuente en colectivos como niños muy pequeños, ancianos, en operarios que realizan su tareas expuestos al sol y en aquellas personas que consumen algunos medicamentos o alcohol.

Tratamiento de los problemas de salud por calor 

Ante ambos problemas de salud es fundamental adoptar medidas de manera inmediata para favorecer ya que pueden tener consecuencias muy graves para los pacientes. 

Muertes por calor en España

En el caso del golpe de calor, se aconseja refrescar a la persona que sufre este trastorno llegando incluso a introducirle en agua fría o helada de forma rápida para bajar la temperatura. Además, también se pueden recurrir a otros métodos como humederse a la persona y darle aire, recurrir al hielo o a la mantas de enfriamiento. De forma especial en áreas del cuerpo como la ingle, las cervicales, las axilas o la espalda. 

En casos puntuales también se abordar el golpe de calor con ciertos medicamentos pero siempre bajo supervisión médica. 

Mantener una buena hidratación, evitar la exposición solar prolongada y las altas temperaturas evitar en la mayoría de los casos

Por su parte, en las insolaciones se aconseja retirar al paciente de la exposición solar y colocarle en un espacio fresco, a la sombra y ventilado, sin apenas ropa, y también bajarle la temperatura corporal con baños de agua fría. 

Asimismo, también se recomienda masajear el cuerpo para estimular la circulación sanguínea para favorecer así que la sangre fría llegue lo antes posible a órganos vitales como el cerebro o el corazón. 

No obstante, hay que tener en cuenta que ambos problemas de salud son muy graves y que con la adopción de pequeñas medidas preventivas. Por ejemplo, mantener una buena hidratación, evitar la exposición solar prolongada y las altas temperaturas en las horas centrales del día puede evitar en la mayoría de los casos.