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Actualidad Incendios forestales: este es el cóctel de ingredientes que los dispara en los meses de verano

Los incendios son frecuentes en los meses de verano. Pero ¿qué factores meteorológicos influyen en su aparición y propagación?

Es verano y hace calor, pero cada vez las temperaturas son mas elevadas y las precipitaciones escasean en nuestro país en los meses estivales. Los incendios encuentran entonces las condiciones meteorológicas optimas para aparecer, incluso cuando no son provocados, como es el caso del reciente incendio de Robledo de Chavela ocasionado por el accidente de una moto que circulaba por la carretera.

Y es que existen ciertos factores meteorológicos que hacen que el terreno sea mucho mas vulnerable a los incendios forestales. Por ejemplo:

  • La sequedad de la vegetación (contenido de humedad y cantidad de vegetación viva).
  • La temperatura y las olas de calor
  • La humedad relativa ambiental
  • Las tormentas secas
  • El viento, que contribuye a su propagación

Ambiente cálido y seco

La humedad relativa del aire es la que determina el contenido de vapor de agua que contiene este mismo, pero a la vez influye en el comportamiento del fuego ya que cuanto menor sea la humedad relativa del aire, los combustibles estarán más secos y arderán de forma más rápida y a la inversa. Como la humedad relativa es menor durante el día que por la noche, los incendios será más fácil que aparezcan en las horas diurnas.

Además, las altas temperaturas, especialmente las olas de calor, hacen que el terreno este mucho mas seco y que además se generen corrientes ascendentes de aire por convección, algo que ayudará a la propagación del fuego.

Las horas centrales del día y primera hora de la tarde serán las más “optimas” para el desarrollo de un incendio.

El viento, comburente y propagador del fuego

El viento es el factor determinante a la hora de propagar con mayor o menos velocidad un incendio forestal ya que permite avivar el fuego, aportando grandes cantidades de oxígeno a la atmósfera y propagando las llamas propulsando chispas a zonas no incendiadas.

Además, los cambios rápidos de dirección e intensidad harán que las labores de extinción sean más complicadas.

Tormentas secas y rayos latentes

Las tormentas secas son aquellas en las que podemos observar rayos y truenos, pero no precipitación. Son la principal causa de incendios naturales y pueden producir los famosos rayos latentes que se producen cuando un rayo impacta en la parte más interna del árbol, pero no combustiona en el momento al no tener oxigeno para arder.

La combustión puede producirse varios días después suponiendo un grave riesgo en las regiones boscosas.