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Cambio Climático Huracanes cada vez más lentos y devastadores. ¿Por qué?

Un nuevo estudio revela que se mueven más lentamente y su impacto es mayor

VÍDEO: ¿CÓMO SERÁN LOS HURACANES DEL FUTURO?


Harvey, Florence y hace unas semanas Dorian son algunos de los huracanes más recientes que se han detenido durante sus devastadoras trayectorias. Un estudio reciente ha descubierto que durante las últimas décadas, los ciclones tropicales (huracanes, tifones o ciclones) tardan más en trasladarse de un lugar a otro

La investigación llevada a cabo por Jim Kossin, científico del Centro Nacional de Información Ambiental (NCEI) en Estados Unidos, muestra cómo a medida que la atmósfera se calienta, su circulación general cambia.

Imágenes del huracán Dorian el 2 de septiembre de 2019 parado sobre las Bahamas. Los vientos de 185 km/h y las fuertes lluvias en la zona fueron constantes durante casi 48 horas. Fuente: NOAA

Los nuevos patrones de circulación, varían según la región y la época del año. Los cálculos realizados al respecto muestran como el calentamiento antropogénico causa un debilitamiento general de la circulación tropical durante el verano.

Los vientos que transportan estos ciclones tropicales durante el periodo estival son más débiles. Eso explica en parte, qué su velocidad de traslación también se haya ralentizado con el calentamiento. 

Más allá de los cambios en la circulación atmosférica, el calentamiento antropogénico está detrás del aumento de los valores de precipitación asociados a estos ciclones tropicales.

Percentage de huracanes que se han detenido dos días o mas cerca de las costas de Estados Unidos entre 1945 y 2018. Fuente: NOAA

Una atmósfera más cálida,favorece el aumento de la capacidad de retención de vapor de agua del aire. Por eso, en un futuro, a medida que aumente la temperatura del planeta, también aumentará la cantidad de lluvia generada por ciclones tropicales.

En su estudio, Kossin muestra como la cantidad de lluvia generada por un ciclón tropical es proporcional a su velocidad de movimiento. Un ciclón que se mueve muy lentamente sobre una zona, tiene más tiempo de descargar agua sobre esa misma zona. 

A medida que aumente la temperatura del planeta, también aumentará la cantidad de lluvia generada por ciclones tropicales.

Durante el período 1949-2016, la velocidad de movimiento de los ciclones tropicales se ha reducido un 10%. Ese movimiento, más lento, explica el aumento total de las precipitaciones a nivel local. Pero hay cuencas oceánicas que desaceleran el avance de algunos ciclones tropicales más que otras.

Además, la velocidad de un ciclón tropical, puede variar de manera significativa dependiendo de su ubicación. La región y la latitud, son variables clave, al igual que las variaciones de la circulación general de la atmósfera, provocados por el cambio climático antropogénico. 

Trayectoria de Dorian desde su formación como depresión tropical, pasando por sus días de máxima intensidad como huracán categoría 5 (color naranja oscuro), hasta su disipación en el sudeste Canadá. Fuente: NOAA

Los ciclones tropicales se han desacelerado en ambos hemisferios y en todas las cuencas oceánicas, excepto en el Océano Índico. La desaceleración del hemisferio norte es mayor que en el hemisferio sur, debido a que se registra un número más frecuente de tormentas cada año.

La región occidental del Pacífico Norte, ha experimentado la mayor desaceleración, con un 20%, seguida por las aguas del océano Índico al norte de Australia.

Entre los valores más relevantes, destaca la desaceleración del 21% y 16% respectivamente, en zonas continentales afectadas por los ciclones tropicales del Pacífico Noroccidental y el Atlántico Norte.

Un caso similar, con una desaceleración del 22 por ciento, se produce en zonas continentales del norte de Australia.  

Percentage de ralentización de ciclones tropicales por regiones entre 1949 y 2016. Fuente: NOAA

Los huracanes del Atlántico norte también ralentizan su avance. El caso más reciente se ha visto con Dorian sobre las Bahamas, provocando lluvias muy copiosas y vientos devastadores durante 48 horas.

La velocidad de avance promedio de estos ciclones también ha disminuido un 17 por ciento, de 18.4 km/h a 15.3 k/h, según los datos utilizados para el período 1944 a 2017.

Harvey, Florence y Dorian han sido huracanes especialmente devastadores por frenarse a medida que se acercaban a tierra firme.

La costa atlántica de EE.UU. también ha visto un aumento de casos de huracanes que se mueven con mayor lentitud y son más duraderos. Durante el mismo período  de referencia (1944 a 2017), casi la mitad de los 66 huracanes que se detuvieron durante más de 2 días en una región costera, se produjeron en el último tercio de ese período. Solo 17 ocurrieron en el primer período.

La trayectoria lenta y destructiva del huracán Dorian a través de las Bahamas, se ajusta a un patrón que los científicos han estado observando durante las últimas décadas. Un patrón que pronostican, tendrá continuidad a medida que el planeta se calienta.

En un futuro no muy lejano, todo apunta a que los huracanes se estancarán en zonas costeras con mayor frecuencia provocando precipitaciones cada vez más extremas y vientos muy intensos más duraderos.

El huracán Harvey tocando tierra en la costa de Texas el 27 de agotas de 2017

Otro reciente caso de estancamiento de huracanes, es el de Harvey. El potente huracán llegó a la costa del golfo de Méjico como un categoría 4, y se detuvo sobre el sudeste de Texas varios días en agosto de 2017.

Los cantidades totales de precipitación alcanzaron valores sin precedentes y las inundaciones en la ciudad de Houston fueron históricas. Harvey causó millones en daños, llevándose la vida de 68 personas. 

Cada vez tenemos más datos para estudiar y entender el comportamiento de estos monstruos de la naturaleza en un clima más cálido. La comunidad científica todavía investiga como afecta el calentamiento global a huracanes, tifones, ciclones y tormentas tropicales.

Saben que la ubicación donde los ciclones tropicales alcanzan su máxima intensidad se ha desplazado hacia los polos. Un fenómeno que puede estar relacionado con, o incluso causar, la desaceleración observada. También saben que los océanos más cálidos intensifican los ciclones cuando otras condiciones del sistema océano-atmosfera permanecen constantes.

En el caso de Dorian, se observó un aumento de la precipitación de al menos 5% en las zonas más afectadas. Con Harvey, el aumento llegó al 14%.