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¿Sabías que...? ¿Hay dos copos de nieve iguales?

La formación de los copos de nieve es extraordinariamente compleja y todos ellos son diferentes del resto

VÍDEO: ASÍ SE FORMA UN COPO DE NIEVE A CÁMARA LENTA


En esta semana en la que la nieve ha vuelto a muchos puntos de nuestro país, seguro que a muchos os ha podido surgir esta pregunta: ¿hay dos copos de nieve iguales? Lo más probable es que la respuesta sea «no«.

Pero la formación de los copos de nieve es extraordinariamente compleja. Nadie puede decir con certeza que no existen un par de copos de nieve idénticos, pero al comparar diferentes copos de nieve vemos que cada forma es única y diferente del resto, aunque se puedan distinguir estructuras comunes en todos los copos.

La forma que tienen los copos de nieve parte de la base que adquieren las moléculas al formar un cristal de hielo, la forma hexagonal. Esta es la red posible más estable entre las moléculas de agua y actúa como la base para la posterior forma y estructura de los copos de nieve.

Cada forma es única y diferente del resto, aunque se puedan distinguir estructuras comunes en todos los copos.

Pero ¿y cómo se sabe que dos copos no son idénticos?

Una de las primeras personas que afirmó que todos los copos de nieve parecían diferentes entre sí fue Wilson Bentley quien pacientemente realizó 5.381 fotografías de copos de nieve, asegurando que, en efecto, todos eran diferentes entre sí.

Además de la propia diferencia entre cristales, en un único cristal los brazos no son perfectamente simétricos sino que existen pequeñas perturbaciones (debidas a factores externos, como corrientes de viento durante la formación del cristal) que hacen a cada brazo del cristal único por sí mismo.

A lo largo de la historia, han sido diversos los intentos de clasificar los diferentes copos de nieve, pero, debido a  su complejidad, es imposible determinar un único modo de clasificarlos.

¿Por qué un copo de nieve tiene forma hexagonal?

La forma hexagonal la crean las moléculas de agua. Según va cayendo se extienden los seis brazos de la estrella y la simetría se debe a los enlaces de hidrógeno que se van formando en los cristales de agua. Aunque los copos son muy parecidos es muy difícil que sean idénticos, ya que su forma depende de la temperatura, la humedad y la altitud.

Como decíamos, Wilson Alwyn Bentley fotografió en 1885 miles de ellos con un microscopio, encontrando gran variedad de geometrías, sin embargo, no pudo encontrar dos que fueran idénticos. Ya en 1988 un equipo de investigadores afirmó que sí que podía haber dos copos de nieve similares, siempre y cuando el entorno en el que se forman es igual, algo poco común.

Os dejamos este vídeo donde se observa perfectamente cómo se va formando un copo de nieve al caer en un cristal. Si nunca os lo habías preguntado, la próxima vez que veáis uno seguro que os fijáis con más detalle.