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Actualidad ¿Qué supone que EEUU inicie su retirada del acuerdo de París contra el cambio climático?

El presidente Trump espera estar completamente desvinculado del compromiso para las elecciones de 2020

Esta semana pasada la administración Trump, anunciaba el inicio del proceso para abandonar el acuerdo de Paris 2016 contra el cambio climático. Entre los principales compromisos de este acuerdo, está reducir las emisiones de gases efecto invernadero que amplifican el cambio climático. Trump ya ha ido dejado claro durante estos tres años en la casa blanca, que su intención sería la de potenciar el uso de combustibles fósiles en su país, y así  cumplir con algunas de las promesas propuestas en las elecciones de 2016.

Trump ha cumplido con su promesa, y en 2020 Estados Unidos estará fuera del acuerdo firmado en Paris en 2016.

Históricamente, Estados Unidos ha sido uno de los principales emisores de gases efecto invernadero. Contribuye con cerca de una tercera parte de las emisiones globales, y sus emisiones per cápita son de las más altas del mundo. El resto de países en conjunto suman más al computo total de gases efecto invernadero, y por lo tanto, su compromiso de reducirlos prima sobre lo que haga Estados Unidos. Aún así, está claro que la implicación de uno de los principales emisores del mundo, ayudaría y mucho a evitar la escalada de cambio climático que está experimentando el planeta. 

Estados Unidos está en lo alto de la lista de los países con mayores emisiones de dióxido de carbono per capita. Fuente: World Bank

Los planes del presidente Trump, contemplan la exclusión completa del acuerdo justo a tiempo para las elecciones presidenciales que tendrán lugar en noviembre de 2020. Está acción tiene por lo tanto, todos los ingredientes de ser una clara y planificada estrategia electoral que le servirá al presidente de Estados Unidos como trofeo a sus cuatro años de mandato, dado que su intención desde un principio era la de potenciar el uso de combustibles fósiles incluyendo el carbón.  

Durante sus tres años de mandato, Trump ha hecho lo posible por potenciar el uso de combustibles fósiles en Estados Unidos.

Cuando el 4 de noviembre de 2016 entró en vigor el acuerdo de París, cerca de 200 países empezaron a poner en marcha una serie de objetivos con el fin de reducir su huella de carbono. Los términos de dicho acuerdo impedían que los países implicados se retirarán del acuerdo durante los primeros tres años. Cumplido ese plazo, Estados Unidos no ha tardado en aprovechar la ocasión para hacerlo. Su salida confirmada esta semana se hará efectiva en un año, pero a la vez, el acuerdo permite que si hay cambio de gobierno, vuelva a participar en el acuerdo 30 días después de su salida. 

Será en noviembre de 2020 cuando Estados Unidos deje el acuerdo de París por completo, para poder volver a emitir los millones de toneladas de gases efecto invernadero que desee. Su política, basada en la quema de combustibles fósiles tendrá un importante impacto en el clima terrestre y en la salud y seguridad de miles de millones de personas del mundo incluyendo sus propios ciudadanos. 

Aún fuera del acuerdo, Estados Unidos podrá seguir participando como observador en las negociaciones internacionales que se realicen en materia de cambio climático. Lo que está claro, es que de momento, la única posibilidad de que vuelva a comprometerse a corto plazo con una reducción de sus emisiones de gases efecto invernadero, pasa por tener nuevo inquilino en la casa blanca.