Secciones

Cambio Climático Está es la dramática situación que viven los glaciares de los Pirineos

Un reciente estudio muestra el acelerado deshielo que ha experimentando la cordillera en tan solo una década

El aumento de las temperaturas en la región de los Pirineos está teniendo un importante impacto sobre los glaciares de la cordillera según detalla un reciente estudio realizado por científicos españoles. Son los glaciares más grandes del sur de Europa, y están notando y mucho los efectos del cambio climático. Un cambio que se está encargando de reducir el área glacial así como el espesor del hielo. 

Los alarmantes datos de la reducción de hielo glacial

Para hacer balance de cuanto ha menguado el hielo Pirenaico, el equipo de investigación ha utilizado imágenes de satélite de alta resolución. También se han apoyado de imágenes aéreas de la evolución de la masa de hielo, datos en superficie y modelos 3D de las cordilleras generadas con la ayuda de drones.

Desde 2011, han desaparecido 3 glaciares mientras que en 17 de los otros 24 que quedan, se ha perdido de media 6.3 metros de espesor de hielo. La masa de hielo también se ha visto reducida esta última década de media un 23 por ciento. Todo este hielo se traduce en menos albedo (capacidad de reflectividad solar de la superficie), más temperatura y un menor volumen de agua. 

En una década los glaciares de los Pirineos han perdido de media 6.3 metros de espesor de hielo y su masa se ha visto reducida un 23 por ciento

El aumento de las temperaturas principal causa del retroceso del hielo

Como muchas otras zonas del continente europeo, la región de los Pirineos ha vivido un progresivo aumento de las temperaturas y con ello más fusión del hielo existente y un aumento de las cotas de nieve. Desde el siglo XIX, la temperatura media ha aumentado 1.5oC.

Desde los años 80, el hielo Pirenaico no ha dejado de menguar. En algunos de los glaciares que más están sufriendo el impacto de las elevadas temperaturas, especialmente los de mayor tamaño, el espesor de hielo ha caído hasta 20 metros. 

Las condiciones climáticas no varían mucho entre los glaciares, pero los datos obtenidos y el análisis de los mismos muestran que los glaciares más pequeños de los Pirineos (menos de 10 hectáreas) están altamente controlados por la topografía local. Los más grandes sin embargo, están predominantemente influenciados por el forzamiento climático regional. 

Un futuro no muy lejano libre de hielo

La tenencia observada es de constante deshielo, y no hay indicios de desaceleración en la contracción de los glaciares pirenaicos respecto a décadas anteriores. Para el grupo de investigación este es un dato alarmante, porque de alguna manera indica el continuo declive de los glaciares pirenaicos y la imposibilidad de que se pueda hacer marcha atrás. 

De continuar a este ritmo, los Pirineos al igual que otras cordilleras del sur de Europa acabarán casi libres de hielo en las próximas décadas. A parte del impacto que esos cambios puedan tener sobre la actividad humana en la región, donde también se están notando los efectos de la reducción de hielo es en la valiosa biodiversidad.