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Deportes Esquiar fuera de pista. ¿Es peligroso?

No son pocas las personas que prueban a esquiar fuera de pista, pero, ¿cuáles son los riesgos?

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Si alguna vez has ido a la nieve es muy probable que en algún momento te haya surgido la idea de probar a esquiar fuera de pista. Incluso si has ido con amigos es habitual que hayan intentado convencerte para no bajar por las pistas señalizadas. Si has tenido dudas sobre si era una buena idea, aquí tienes una respuesta.

Antes de nada es importante tener claro qué es un fuera de pista y ATUDEM (Asociación turística de Estaciones de Esquí y Montaña) lo define como aquella que «no está preparada, balizada, señalizada, controlada ni protegida por la Estación contra los peligros inherentes a la montaña».

Por lo tanto, ante cualquier adversidad el esquiador va a ser el único responsable y debe conocer todos los riesgos. Aunque el esquí fuera de pista es más habitual de lo que pensamos, practicarlo conlleva un peligro extra. A los peligros más frecuentes que podemos encontrar en cualquier pista, tales como el frío, el hielo o las radiaciones solares, hay que sumar aquellos que no están controlados por la estación, como pueden ser aludes, rocas, cortados o nieve de mala calidad.

El esquiador debe tener sentido común y evaluar los peligros de esquiar fuera de pista

Riesgos de esquiar fuera de pista

La nieve virgen es completamente diferente a la pisada y debajo del manto blanco podemos encontrarnos mil trampas, desde nieve inestable a rocas y ramas semiocultas. Los tramos fuera de pista no cuentan con los arreglos que hacen los quitanieves, y un acantilado no es fácil de detectar.

Uno de los mayores peligros es el riesgo de aludes. Las pistas suelen estar protegidas por explosiones controladas y los vehículos quitanieves y miden al detalle aquellos lugares donde podría haber una avalancha debido a la acumulación de nieve. Dentro de los límites de una estación de esquí, las pistas se limpian, se señalizan, se descargan las laderas cercanas de acumulaciones peligrosas de nieve.

Un fuera de pista no está preparada, balizada, señalizada, controlada ni protegida por la Estación

Para reducir el riesgo de aludes podemos seguir los siguientes consejos:

  • Informarnos de la previsión meteorológica y del riesgo de aludes antes de salir.
  • Conocer el recorrido para evitar las zonas de más pendiente y peligrosas.
  • Evitar vibraciones, gritos, movimientos bruscos y caídas que puedan deslizar la nieve.
  • Llevar el equipo adecuado, como una pala, un A.R.V.A. y una sonda.

En la montaña el sentido común es vital y es que el estado de la nieve puede cambiar de un día para otro. Somos nosotros los que debemos identificar los peligros de la alta montaña invernal y analizar si nos merece la pena correr ese riesgo de más.

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