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Actualidad ¿Es realmente más sano vivir en el campo?

El entorno condiciona el modelo y la calidad de vida de los habitantes por multitud de factores como la contaminación, el acceso a bienes y servicios o estrés.

La tranquilidad, el aire limpio o la pertenencia a una comunidad son algunos de los factores más importantes para mejorar la calidad de vida. También lo son el acceso rápido a bienes y servicios, las oportunidades laborales y de ocio. En muchas ocasiones, estas características se ven enfrentadas entre sí ya que unas responden unas responden al modelo de vida de los pueblos y las otras, al ritmo de las ciudades. Pero en el caso de la salud ¿es más saludable vivir en el campo?

Un mercado en una ciudad o pueblo

Un mercado en una ciudad o pueblo

Desde un punto de vista ambiental, los índices de contaminación que presentan los núcleos urbanos son muy superiores a los registrados en zonas rurales. Esta polución es una las principales causas de las afecciones respiratorias, asma e incluso alergias en los habitantes de las ciudades.

De hecho, un estudio elaborado científicos daneses aseguraba que  aquellas personas que se habían mudado a vivir al campo aumentan sus exposiciones ambientales, lo que favorece al sistema inmune y pueden reducir los síntomas de sus hipersensibilidades y alergias considerablemente.

Los habitantes de la ciudad corren un mayor riesgo de padecer enfermedades psiquiátricas

Tranquilidad en el campo, estrés en la ciudad

No obstante, aunque las ciudades tengan grandes zonas verdes, ningún parque es comparable con vivir en plena naturaleza y los beneficios que esta aporta. En los pueblos, gran parte de la vida se realiza al aire libre y estas actividades están asociadas con sentimientos positivos como el disfrute, la tranquilidad y con compartir, según varias investigaciones. “Los efectos de los entornos naturales son muy  beneficiosos pero es hora de ir más allá de un simple debate sobre ciudad o campo y comenzar a buscar el efecto que diferentes ambientes naturales tienen sobre la salud y el bienestar de las personas “, señala Mathew White, científico en The Peninsula College of Medicine and Dentistry del Reino Unido.

Otro de los factores que marcan las decisiones de muchas personas es el ritmo de vida que desean en su día a día. En los pueblos, las horas se toman con más calma, aunque las actividades pueden ser muy variadas. Sin embargo, en la ciudad, las prisas, el estrés y los horarios producen un agobio que puede mermar nuestro estado de ánimo e incluso la salud.

La esperanza de vida en los pueblos, que suelen ser zonas más desfavorecidas, es notablemente inferior

En esta línea, investigadores del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano señalan que los habitantes de la ciudad corren un mayor riesgo de padecer enfermedades psiquiátricas como la depresión, los trastornos de ansiedad y la esquizofrenia que los habitantes de las zonas rurales.

Dificultades de acceso a servicios

Sin embargo,vivir en el campo también tiene consecuencias y factores que condicionan la salud de las personas. El Gobierno de EE.UU, a través de su plataforma Medline Plus destaca que los habitantes de los pueblos tienen unos problemas sanitarios diferentes a los encontrados habitualmente en las ciudades como las dificultades de acceso a las urgencias, la falta de especialistas o la distancia para realizar chequeos.

Como consecuencia de estos problemas, las personas de las zonas rurales de EE.UU padecen con mayor frecuencia enfermedades crónicas que sus vecinos de las zonas urbanas y también una mayor incidencia de algunos tipos de cáncer debido a la exposición a las sustancias químicas utilizadas en el campo.

En esta línea, un reciente estudio de la City University of London señala que la esperanza de vida en los pueblos, que suelen ser zonas más desfavorecidas, es notablemente inferior por los estilos de vida poco saludables y la falta de movilidad e inversión social.

Un estilo de vida moderadamente saludable es suficiente para obtener beneficios

“Las causas de la mala salud están cada vez más relacionadas con el estilo de vida y arraigadas en las culturas de diferentes grupos socioeconómicos: fumar, beber en exceso, la obesidad, el abuso de drogas y las enfermedades mentales. Se están haciendo esfuerzos para mejorar los resultados de salud en las zonas desfavorecidas pero más se deben proporcionar recursos para medidas preventivas, capacitación y educación”, detalla Les Mayhew, investigador principal de este trabajo.

Estilo de vida saludable

Sea cual sea el lugar que elijas para vivir, debes tener en cuenta que a pesar de las ventajas e inconvenientes que encontremos y que puedan afectar a nuestra salud está en nuestras manos tomar medidas para intentar minimizar su impacto. “A menudo pensamos que las mejoras en la tecnología médica son el guardián de una vida más saludable y duradera. Sin embargo hemos demostrado que un estilo de vida saludable, que no cuesta nada, es suficiente para permitir a las personas disfrutar de una vida larga y saludable”, explica Mikko Myrskylä, director del Instituto Max PlanK.

La base de la salud y la calidad de vida radica en realizar ejercicio de forma moderada o  mantener una dieta equilibrada. “Debemos evitar volvernos obesos, no fumar y consumir alcohol moderadamente. Y todo esto no es un objetivo irreal. Un estilo de vida moderadamente saludable es suficiente para obtener beneficios”, subraya Myrsklä.