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Cambio Climático ¿Enfriar el planeta con polvo extraterrestre?

Científicos proponen usar polvo extraterrestre para contrarrestar los efectos del calentamiento global

Un grupo de investigadores ha sugerido una idea que no es completamente nueva. Utilizar polvo extraterrestre, procedente de asteroides, para contrarrestar los efectos del calentamiento global. Lo más intrigante, es que en la historia del planeta tenemos un ejemplo de este mecanismo en acción.

Una antigua colisión enfrió la Tierra hace millones de años

Los investigadores han descubierto que una colisión de asteroides, sucedida en el pasado, provocó la llegada de una edad de hielo a la Tierra. El estudio permite recordar que lo que sucede en el espacio también puede afectar al desarrollo de nuestro planeta.

Aquella colisión, que debió suceder en el cinturón de asteroides, tuvo un efecto positivo, porque contribuyó a la diversificación de las especies. Nuestro planeta está muy expuesto al material extraterrestre. Se calcula que, cada año, caen unas 40.000 toneladas de polvo.

Concepto artístico de un asteroide cercano a la Tierra. Crédito: NASA

Pero hace 466 millones de años, esa cifra fue mucho mayor. Un gigantesco asteroide, de 150 kilómetros, chocó con un objeto entre las órbitas de Marte y Júpiter. Aquello provocó que la cantidad de polvo extraterrestre, que llegaba a nuestro planeta, aumentase en 10.000 veces.

Ese polvo fue el que provocó que se enfriase la atmósfera y, en consecuencia, se desencadenase una edad de hielo. En cantidades suficientemente altas, puede impedir que llegue parte de la radiación solar a la superficie. Pero fue un proceso gradual, no sucedió rápidamente.

Hace 466 millones de años un gigantesco asteroide, de 150 kilómetros, chocó con un objeto entre las órbitas de Marte y Júpiter. La acumulación de polvo provocó que el planeta se enfriase

Poco a poco, la acumulación de polvo provocó que el planeta se enfriase. Fue un proceso tan lento que la vida se pudo adaptar, a pesar de que el nivel de los mares bajó y la temperatura cayó decenas de grados.

Este es el primer estudio, según explican los investigadores, que demuestra que el polvo extraterrestre, procedente de un asteroide, puede ayudar a enfriar la Tierra de una manera muy perceptible.

Pero, ¿cómo pudieron descubrir que esto había sucedido? ¿Cuáles son las evidencias a las que han recurrido para observarlo?

Meteoritos fósiles

Se han obtenido a través del estudio de meteoritos fósiles, que se quedaron atrapados en las rocas de la Tierra. A lo largo de las décadas, desde 1979, se han descubierto 130 meteoritos de este tipo. De ellos, los investigadores han determinado que 129 proceden de un mismo evento. Se originaron en la colisión de un mismo asteroide.

En un estudio más exhaustivo, analizando su composición y la presencia de ciertos elementos, se determinó que el polvo de esa colisión comenzó a llegar 50.000 años después de que sucediese ese choque en el cinturón de asteroides.

La edad de hielo comenzó, aproximadamente, unos 10.000 años después. Los cambios fueron muy graduales, sucedieron poco a poco a lo largo de una escala de unos 2 millones de años. Es decir, si pudiésemos viajar a un momento de ese período, no habría ninguna señal de que se hubiese producido un fenómeno catastrófico.

Fue un cambio muy suave, que provocó el cambio climático y que la vida se diversificase notablemente. Inicialmente, los investigadores esperaban que el aumento de polvo, por la colisión, fuese de 100 veces.

Pero la cifra fue muy superior, 10.000 veces, y permite entender que, en este caso, el desencadenante de la edad de hielo tuvo mucho que ver con lo que sucedía en el entorno de la Tierra. Y eso les ha llevado a proponer algo que parece lógico.

El polvo de un asteroide podría tardar mucho más en tener efecto. ¿Y si para entonces fuese demasiado tarde para intentar mitigar las consecuencias del calentamiento global?

¿Cómo podríamos aprovechar este hecho para enfriar la Tierra? Proponen capturar un asteroide y colocarlo en uno de los puntos de Lagrange entre nuestro planeta y el Sol. Allí, la atracción de la Tierra y el Sol es la misma. Es una región inestable, en la que se podría liberar el polvo del asteroide.

Un método natural pero muy difícil de conseguir

Ese polvo podría obstruir parte de la luz del Sol y, por tanto, reducir la cantidad de radiación que llega al planeta. Sería un método para intentar contrarrestar los efectos del calentamiento global. Pero, como reconocen los propios investigadores, no es la solución más atractiva.

Por un lado, no tenemos la tecnología para arrastrar un asteroide hasta ese lugar. Por otro, es una región inestable. Por lo que, en consecuencia, cabe la posibilidad de que se precipite contra la Tierra. De ser así, podría provocar destrucción a nivel local o regional.

Diagrama de los puntos de Lagrange del sistema Sol-Tierra. Crédito: Wikimedia Commons/Xander89

Es decir, no acabaría con la vida en nuestro planeta, pero no por ello dejaría de ser ninguna broma. Tampoco son los primeros investigadores en proponer algo así.

Lo más importante, sin embargo, es que pone de relieve que la Tierra no está sola. Lo que sucede en el espacio también puede afectar a nuestro planeta, aunque sea en una escala de tiempo muchísimo más larga que una vida humana. Este, por otro lado, parece uno de los puntos débiles del sistema planteado. El ritmo al que sucede esos cambios es demasiado lento.

Especialmente si lo comparamos con la velocidad a la que ha aumentado la temperatura media del planeta. Ha sucedido en solo unas décadas. El polvo de un asteroide podría tardar mucho más en tener efecto. ¿Y si para entonces fuese demasiado tarde para intentar mitigar las consecuencias del calentamiento global?

Por otro lado, no son los primeros científicos que sugieren un método similar para enfriar el planeta. Por lo que no es descartable que, en el futuro, aparezca alguna otra propuesta, usando polvo extraterrestre, que sí sea más factible.