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¿Sabías que...? El Sol reduce su actividad con la llegada del mínimo solar

El Sol está entrando en el mínimo del actual ciclo solar. Algo que ha provocado que desde algunos medios se haya dado una falsa voz de alarma, con un toque de sensacionalismo que no corresponde con lo publicado desde la NASA. Si bien es cierto que el Sol está en un período tranquilo de su actividad, forma parte de su comportamiento.

El Sol está en una fase tranquila de su actividad

El Sol es una estrella con un comportamiento muy bien definido y estudiado. El ciclo solar dura, aproximadamente, 11 años. En él, varía su actividad, mostrando una gran cantidad de manchas solares, durante el máximo solar, y una cantidad muy baja, o ausencia total, de manchas solares durante el mínimo. En estos momentos, el ciclo solar 24 debería estar llegando a su fin, con el comienzo del ciclo solar 25 a la vuelta de la esquina. La caída de actividad se espera entre 2019 y 2020. Es decir, podría haber pasado ya, o estar a punto de empezar.

Comparación del cambio de temperatura en la superficie de la Tierra (en rojo) y la energía recibida del Sol (en amarillo). En ella se puede apreciar claramente la falta de relación entre el calentamiento global y la actividad solar. Crédito: NASA

Sea como fuere, desde algunos medios se ha insinuado que este mínimo solar podría ser mucho más pronunciado que los anteriores, con consecuencias que podrían ser catastróficas. Sin embargo, la realidad es diferente. Desde la NASA no solo no han dado pábulo a los rumores de supuestas hambrunas o períodos de mucho frío. Al contrario, ya en febrero de este mismo año anunciaban que no hay ninguna pequeña edad de hielo a la vista. Incluso si nos encontrásemos ante un gran mínimo solar, que debería suceder en algún momento futuro.

Porque hay que recordar que, en realidad, la actividad del Sol no es perfectamente regular. Es decir, no todos los mínimos y máximos solares son igual de intensos. De cuando en cuando, nuestra estrella pasa por un mínimo solar mucho más pronunciado y tranquilo de lo habitual. Es algo de lo que se tiene constancia en la historia de nuestra estrella, con episodios como el mínimo de Maunder, en el que entre 1645 y 1715 apenas se observaron manchas solares, o el mínimo de Dalton, que se extendió de 1790 a 1830.

El gran mínimo solar y las edades de hielo

El mínimo de Maunder coincidió, parcialmente, con la Pequeña Edad de Hielo, un período de temperaturas más bajas que produjo una temperatura 1ºC más baja en el hemisferio norte. Sin embargo, no se debió únicamente a la actividad de nuestra estrella. También influyó la actividad volcánica. En estos momentos, por el comportamiento del ciclo solar 24, que no ha sido especialmente intenso, se apunta a que podríamos estar ante otro gran mínimo solar. Un período parecido a los mínimos de Maunder o Dalton, que ya se observaron en el pasado.

En este diagrama, desde la NASA destacan el mínimo de Maunder como el «Grand Solar Minimum». También se puede ver el mínimo de Dalton. El gráfico muestra la energía que llega a la Tierra desde nuestra estrella. Crédito: NASA

Si fuese así, estaríamos ante un episodio perfectamente normal en la vida de nuestra estrella. De hecho, se cree que podría pasar una buena parte de su vida (en la escala de miles de millones de años), en fases de muy pocas manchas solares. ¿Qué impacto podría tener en la Tierra un nuevo gran mínimo solar? Solo serviría, como mucho, para anular el calentamiento producido por unos pocos años de la actividad humana. Es decir, ni siquiera llegaría a frenar el efecto del calentamiento global en nuestro planeta, incluso si fuese un mínimo prolongado.

Desde la propia NASA, explican que el calentamiento provocado por las emisiones de gas de efecto invernadero es seis veces superior al enfriamiento que podría provocar un mínimo solar que durase décadas. Incluso si el gran mínimo solar durase un siglo, la temperatura global seguiría aumentando, porque el efecto más dominante no es la energía producida por el Sol, si no el calentamiento provocado por la emisión de gases. Sea como fuere, no hay ningún cataclismo a la vista, ni la NASA lo ha comunicado así.

Un período interesante para estudiar el Sol… pero sin peligros a la vista

Es decir, la llegada del mínimo solar es, en realidad, un objeto de estudio interesante. Si se trata de la llegada del gran mínimo solar, que se viene esperando desde hace ya unos cuantos años, permitirá estudiar el Sol durante un período de tranquilidad muy pronunciado. Algo que no se ha podido hacer con la tecnología de la que disponemos en la actualidad. En los próximos meses, se anunciará el inicio del ciclo solar 25. De momento, el ciclo solar actual es el 24, pero el nuevo debería comenzar en cuestión de meses… o podría haberlo hecho ya.

Algunos científicos creen que el ciclo solar 25 pudo comenzar ya a principios de 2020, aunque de momento no se ha oficializado. No es fácil determinar cuándo termina un ciclo y comienza otro en el preciso instante que sucede. Sea como fuere, si no ha comenzado todavía, lo hará en algún momento de 2020 y se prolongará hasta, aproximadamente, 2032. El pico de actividad del Sol llegará en unos 5 años y nuestra estrella seguirá con su período de 11 años de actividad. Lo que está por ver es cómo de activo será ese próximo ciclo.

Si resulta ser mucho más tranquilo de lo habitual, y realmente estamos entrando en un gran mínimo solar, será una gran oportunidad para entender cómo se comporta nuestra estrella en esta fase. El único riesgo añadido, realmente destacable, es que las misiones espaciales se verán más expuestas a los rayos cósmicos, procedentes de más allá del Sistema Solar. Pero es algo para lo que la exploración espacial también es capaz de tomar las medidas de protección necesarias. En definitiva, si realmente estamos ante un gran mínimo solar, será muy interesante… pero no catastrófico.