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Cambio Climático El punto de no retorno acecha el clima terrestre

La fusión de hielo en el Ártico y Antártida empieza a mostrar claras señales de estar en un punto irreversible

VÍDEO: ¿POR QUÉ ME AFECTA QUE SE DERRITA EL ÁRTICO VIVIENDO EN ESPAÑA?

Cada día crece más la preocupación de que se registren fenómenos irreversibles del cambio climático, el conocido ¨punto de no retorno¨. Para muchos del sector económico, político e incluso en algunos casos científico, la pérdida de hielo de Antártida o la deforestación del Amazonas, son puntos de inflexión, o de no retorno, en el sistema climático terrestre que no es muy probable que se produzcan o que aún no se entienden bien.

El acelerado s deshielo de nuestros glaciares podría llevarlos en no muchos años al llamado punto de no retorno.


Sin embargo, cada vez hay más pruebas de que estos eventos podrían ser más probables de lo que se pensaba, tener un elevado impacto y estar interconectados a través de diferentes sistemas biofísicos. Ello podría llevar al planeta a sufrir cambios irreversibles a medio y largo plazo. Entre los fenómenos más evidentes que podrían sobrepasar esos llamados puntos de inflexión, está el de la fusión del hielo en zonas polares y glaciares continentales. La pregunta es, ¿con qué velocidad se producirían y qué se podría hacer, si aún estamos a tiempo, para controlarlos?

El IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) introdujo la idea de los puntos de inflexión hace dos décadas. Por aquellos tiempos, las «discontinuidades a gran escala» en el sistema climático se consideraban probables solo si el calentamiento global excedía los 5°C por encima de los niveles preindustriales. La información resumida en los dos informes especiales más recientes del IPCC (publicados en 2018 y en septiembre de este año) sugiere que los puntos de inflexión podrían superarse incluso entre 1 y 2 ° C de calentamiento.

Ciclo anual de extensión de hielo en los océanos del sur desde 2010. Fuente : NOAA

El colapso del hielo

Los puntos de inflexión de la criósfera terrestre están muy cerca del límite. Una reducción de los gases efecto invernadero aún ayudaría a desacelerar la inevitable acumulación de impactos y ayudarnos con la adaptación. 

Datos de la última década muestran como el embalse del Mar de Amundsen, en Antártida Occidental, podría haber pasado uno de los llamados puntos de inflexión. La línea entre tierra, hielo, el océano y el lecho de roca se están retirando irreversiblemente. Un estudio modelo numérico muestra como el derrumbe de este sector podría desestabilizar el resto de la capa de hielo de la Antártida Occidental. Algo así como el movimiento de una fila de fichas de dominó que se van tumbando, lo que llevaría a unos 3 metros de aumento del nivel del mar en una escala de siglos a milenios. Las reconstrucciones paleo climáticas muestran que un colapso tan extendido de la capa de hielo de Antártida Occidental, ya ha ocurrido repetidamente en el pasado.

La comunidad científica intenta entender cada vez mejor la situación en la que se encuentra el hielo de mares y continentes.

En la región del Ártico, la capa de hielo de Groenlandia se está derritiendo a un ritmo acelerado. Podría sumar otros 7 metros al nivel del mar durante miles de años si supera un umbral particular. Por otra parte, a medida que se reduce la altura de la capa de hielo, se derrite aún más, exponiendo la superficie al aire cada vez más cálido. Los modelos sugieren que la capa de hielo de Groenlandia podría estar condenada a desaparecer con 1,5°C de calentamiento, lo que podría suceder tan pronto como 2030.

La capa de hielo de Groenlandia podría estar condenada a desaparecer en 2030 con 1,5°C de calentamiento

Dado este potencial escenario, es posible que ya hayamos comprometido a futuras  generaciones a vivir con aumentos del nivel del mar de alrededor de 10 m durante miles de años. Esa escala de tiempo todavía la podemos controlar dentro de nuestra plan de actuación contra el cambio climático. La velocidad de deshielo depende de la magnitud del calentamiento por encima del punto de inflexión.

A 1.5°C, podría tardar 10,000 años en fundirse, pero por encima de 2°C ese valor podría ser inferior a 1,000 años. Los que investigan estos procesos necesitan más datos de observación para establecer si las capas de hielo están llegando a un punto de inflexión. También hace falta una mejora de los modelos de cálculo, aunque los actuales anticipan que con 2°C de calentamiento, la región del ártico tiene una probabilidad de entre 10 y 35  por ciento de quedarse en gran medida libre de hielo durante los meses de verano.