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Cambio Climático El Mediterráneo, menos caliente este verano: ¿tendremos menos lluvias torrenciales?

El mar Mediterráneo es uno de los mares que se calientan a mayor ritmo y su temperatura está directamente relacionada con la formación de intensas tormentas

Como cada año por estas fechas miramos al Mar Mediterráneo para examinar cómo se encuentra la temperatura de sus aguas superficiales. Y es que existe una relación directa entre ese dato y la potencial formación de tormentas severas durante los próximos meses, sobre todo a partir de agosto y septiembre, periodo habitual de la formación de Danas o gotas fría en España. 

El agua del Mediterráneo, menos caliente que en años pasados

A mayor temperatura del mar, más vapor de agua y calor latente disponible sumado a una convección más intensa que genera una atmósfera muy inestable. Este verano de 2021 de momento, parece que las anomalías positivas de la temperatura del Mediterráneo son menos intensas que años atrás. 

Temperatura del agua del mar el 19 de julio de 2021. Fuente: NCEI/CEAM

Hay amplias zonas del mar que ahora mismo registran valores medios, aunque predominan las anomalías positivas de entre 1 y 2 grados. En el Mediterráneo occidental, la región situada entre Córcega y Cerdeña y las islas Baleares registra algunas anomalías de 2 a 3 grados.

También destaca el entorno excepcionalmente cálido del Mar Egeo, donde las anomalías positivas de la temperatura del agua llegan a los 4 grados en algunas zonas.

Aunque en otras ocasiones hemos visto anomalías positivas más elevadas en amplias zonas del Mediterráneo, queda mucho verano por delante, muchas horas de insolación y seguramente más de una ola de calor para aportar energía adicional al agua. 

A medida que avanza el verano, las agua del Mediterráneo se calientan aumentando el riesgo de tormentas localmente intensas.

El hecho de que el mar no se encuentre en su conjunto tan caliente como otros veranos, no quiere decir que no se puedan formar grandes núcleos convectivos de cumulonimbos capaces de descargar intensas precipitaciones. El vapor de agua puede transportarse de un extremo del Mediterráneo al otro donde el agua está más cálida. 

Aún queda mucho verano por delante, muchas horas de insolación y seguramente más de una ola de calor para aportar energía adicional al agua

Además, visto las inundaciones que han vivido estas últimas semanas en países como Alemania, Bélgica, Austria, Suiza, Holanda o Italia, todo es posible. Las incursiones de aire frío (DANA) en pleno verano parecen ser cada vez más frecuentes y el aporte de vapor de agua en superficie sigue ocurriendo aunque el mar no se encuentre tan caliente. Es una combinación explosiva capaz de generar situaciones meteorológicas extremas.

El Mediterráneo se calienta a un ritmo superior al de otros mares del planeta

Sabemos hace tiempo que el Mediterráneo es una de las zonas más vulnerables del planeta al cambio climático. El ritmo de calentamiento es un 20 por ciento superior que la media mundial y ese cambio favorece la formación de grandes tormentas. A la vez está forzando a muchas especies autóctonas a desplazarse a otras zonas mientras que otras nuevas, cerca de 1000, se instalan en la región. 

El ritmo de calentamiento es un 20 por ciento superior que la media mundial y ese cambio favorece la formación de grandes tormentas

El Mediterráneo, siempre conocido por sus extensas poblaciones de moluscos, ha visto como está se ha reducido un 90 por ciento en la región más oriental del mar. A la vez, nuevas especies como el pez conejo y el pez león, han ido transformando una buena parte de los habitas marinos. 

Las poblaciones de medusas también han aumentado en muchas zonas. Detrás de está explosión, está el calentamiento del agua, un aumento del vertido de contaminantes y la sobrepesca de algunas de las principales especies depredadoras de medusas.

¿Tendremos menos lluvias torrenciales en los próximos meses? No es tan seguro

Aunque este verano las anomalías de la temperatura del mar no son tan elevadas como otros años, seguiremos muy de cerca su evolución durante los próximos meses.

Las primeras grandes incursiones de aire frío entre la recta final del verano y el arranque del otoño, suelen marcar el arranque de lo que se considera habitualmente el inicio de la temporada de precipitaciones intensas. Aún así, en este nuevo clima que vivimos, hay que estar preparado por si ese escenario de meteorología extrema llega antes de lo previsto.