Secciones

Cambio Climático El impacto de los desastres naturales en España

Entre 1995 y 2017 fallecieron en España más de 1.300 personas debido a desastres naturales. Las inundaciones, los temporales marítimos y las olas de calor son los eventos extremos que más víctimas mortales provocan.

En los últimos años se está observado un cambio en muchos fenómenos meteorológicos extremos. Los impactos de estos desastres naturales relacionados con variabilidad climática, como las inundaciones, las olas de calor, o los incendios forestales, revelan nuestra vulnerabilidad y pueden provocar víctimas mortales.

En España en los últimos 40 años se han producido más de 14.500 desastres naturales, y desde 1995 hasta el 2017 han provocado 1.303 víctimas mortales, según los datos de Dirección General de Protección Civil y Emergencias (DGPCE).

Fuente: Dirección General de Protección Civil y Emergencias (DGPCE).

Inundaciones y temporales marítimos

Las inundaciones y avenidas son los desastres naturales que más víctimas se han cobrado en nuestro país. En el periodo desde 1995 y hasta 2017 solo debido a las inundaciones y las avenidas fallecieron en España 342 personas.

Esta alta cifra es debida a dos trágicos eventos. En agostos de 1996 una fuerte tormenta resultó en una gran riada en el camping Las Nieves de Biescas, en Huesca. Ese 7 de agosto fallecieron 86 personas.

Apenas un año más tarde, el 6 de noviembre de 1997 un ciclogénesis explosiva dejó intensas precipitaciones en el oeste de Badajoz, anegando zonas de la capital con grandes inundaciones y avenidas. A causa de este riada se contabilizaron 23 muertos.

Fuente: Dirección General de Protección Civil y Emergencias (DGPCE).

Las comunidades con más víctimas son Aragón, Cataluña y Andalucía, donde se acumulan más de la mitad del total de los fallecidos. En cambio, en Cantabria, La Rioja, Ceuta y Melilla no se ha registrado ninguna víctima debido a avenidas o inundaciones.

Los temporales marítimos son también los causantes de varias muertes. Solo en tierra estos eventos dejan de media 10 muertes anuales, resultando en un total de 259 víctimas entre 1995 y 2017.

Oleaje en San Sebastián

Olas de calor

En los meses de verano el mayor riesgo para la salud está asociado a las olas de calor. Hasta 230 víctimas han dejado estos episodios, cada vez más habituales debido al cambio climático. No fue hasta el 2003 cuando en España se empezaron considerar más seriamente los peligros de estos eventos, debido a que ese verano se vivió una intensa ola de calor que asoló el suroeste de Europa, sobre todo Francia.

En España, la ola de calor del 2003 duró 16 días, desde el 30 de julio hasta el 14 de agosto, y afectó a 38 provincias. El 1 de agosto se superaron los 43 ºC en muchas localidades, como Badajoz, Córdoba, Huelva, Sevilla o Granada, alcanzándose los 46,4 ºC en Mérida, Extremadura. Como consecuencia de esta severa ola de calor se registraron 60 víctimas mortales. Más recientemente, en la ola de calor del 2015, que duró 26 días, fallecieron 33 personas.

Fuente: Dirección General de Protección Civil y Emergencias (DGPCE).

Tormentas e incendios forestales

Las tormentas, junto con los rayos y los vendavales, son otra de las causas más comunes de fallecimiento por desasters naturales. Hasta hace apenas unos años, cuando el impacto de las olas de calor era menor o no se contabilizaba, las tormentas eran el tercer fenómeno natural que más muertes ocasionaba, con 204 víctimas mortales en un periodo de 22 años.

Los incendios forestales son la siguiente causa de mortalidad asociada a los desastres naturales, con 139 víctimas. A pesar de que en los últimos años se observa una tendencia a la baja en el número de siniestros, los incendios siguen devastando nuestro territorio. Solo en el 2020 se produjeron 19 grandes incendios de más de 500 hectáreas.

Otros desastres naturales

Con un menor número de víctimas se contabilizan los aludes de nieve, los deslizamientos y los episodios de nieve y frío. Por último, sobresalen en este listado de víctimas por desastres naturales los 9 fallecidos por terremotos.

Son las víctimas del terremoto de Lorca el 11 de mayo de 2011. Este terremoto de intensidad VII y magnitud 5.1 fue devastador. Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN) el 13% de los edificios de Lorca sufrieron daños estructurales moderados y otro 5% se vieron afectados por graves daños estructurales.

Adaptación y mitigación frente al cambio climático

Es indudable que el cambio climático está aumentando el riesgo de los eventos extremos meteorológicos. Pero la gravedad de los impactos de los desastres naturales no depende solo de los peligros relacionados con el clima, sino de nuestra exposición y vulnerabilidad.

Para disminuir esta exposición y protegernos mejor, como señalan desde varios organismos, es necesario desarrollar políticas de adaptación y mitigación frente al cambio climático.