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Cambio Climático El deshielo de Antártida podría acelerar el aumento del nivel del mar

La rápida fusión de hielo podría desencadenar una subida del agua mucho más rápida de lo previsto

Mientras extensas superficies de hielo se deshacen en Antártida, este pasado 6 de febrero, la temperatura del aire medida en la base Argentina Esperanza llegaba a los 18,3oC. Según el registro térmico, se convertía en el valor más elevado desde que se miden temperaturas en el continente austral, superando los 17,3oC de marzo, 2015.

Lo curioso, es que unos días después, el 9 de febrero, en la base argentina Marambio, ubicada en la isla Seymour, se medía una temperatura mayor aún de 20,75oC.

Estas temperaturas no son habituales en la región, y aunque llaman mucho la atención, los científicos que investigan el cambio climático, han confirmado que datos puntuales como estos, no se pueden asociar directamente al cambio climático antropogénico que afecta a Antártida.

Lo que sí preocupa a los que están investigando la metamorfosis que experimenta Antártida está década, es el aumento de las temperaturas del océano y el acelerado deshielo y su potencial contribución al aumento del nivel del mar.

¿Vamos camino de un gran deshielo en Antártida como ya ocurrió en el pasado?

Durante el último periodo interglaciar, hace unos 129,000 a 116,00 años, Antártida ya experimentó un deshielo masivo que provocó un aumento del nivel del mar de hasta 3 metros en algunas zonas del planeta. Para ello, solo hizo falta un aumento de la temperatura del océano inferior a 2oC.

Gran parte del deshielo se produjo en el oeste del continente y seguramente durante el primer milenio de ese periodo. Estas son las conclusiones de un reciente estudio dirigido por Chris Turney, profesor de la facultad de Ciencia de la Tierra y el Clima en la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia. 

El deshielo en la región occidental de Antártida aumenta por momentos. Un proceso que se podría acelerar mucho más debido al aumento de la temperatura del océano.
Fuente: NASA Operations

Según Turney, teniendo en cuenta que durante ese cálido periodo de la tierra, las temperaturas de los océanos polares estaban menos de 2oC por encima de los valores actuales, y que entonces provocaron un intenso deshielo, hay que pensar en lo que la situación actual de calentamiento en la latitudes polares y el deshielo de Antártida podría suponer para el futuro del planeta.

En un planeta cada vez más cálido, como ya está ocurriendo, se perdería la mayor parte del campo de hielo que cubre Antártida occidental. 

El glaciar de Pine Island en Antártida, ha estado generando grandes icebergs desde 2017. Imagen del 7 de noviembre, 2017 de NASA earth observatory.

A diferencia de la capa de hielo antártica oriental, que se encuentra principalmente en terreno elevado, la capa antártica occidental descansa sobre el fondo marino. Está bordeada por grandes áreas de hielo flotante que protegen la sección principal del campo de hielo.

A medida que el agua oceánica sube de temperatura y recorre las cavidades inferiores de las plataformas, el hielo se derrite por debajo, reduciendo el grosor de las plataformas y haciendo que la capa de hielo central sea altamente vulnerable a temperaturas de agua más altas.

Las plataformas de hielo alimentadas por glaciares son sistemas complejos afectados por múltiples factores: la gravedad que tira del glaciar, el agua que flota en la plataforma de hielo, las temperaturas del aire y del agua, los vientos, las tormentas, la acumulación de nieve, etc. Los patrones de circulación atmosférica y oceánica pueden amplificar estos fenómenos.. Este esquema del glaciar Thwaites en la Antártida occidental muestra algunos de los procesos que afectan el flujo de los glaciares y el desprendimiento de la plataforma de hielo. Imagen de Scambos et al. 2017

Si bien la mayoría de los científicos que investigan Antártida perforan verticalmente el núcleo de hielo para extraer sus muestras, el equipo de Turney ha utilizado un método diferente; el análisis horizontal del núcleo de hielo, basándose en datos de isótopos recogidos de muestras de cenizas volcánicas, gases y ADN de bacterias atrapadas en el hielo.

El ritmo al que se funde el campo de hielo de Antártida occidental indica que esta región del continente es especialmente sensible al calentamiento del océano. Además, este manto de hielo reposa sobre aguas oceánicas que dejan de calentarse año tras año.

Flujo de calor hacia el océano profundo (por debajo de 2.000 metros) entre mediados de la década de 1990 y mediados de la década de 2000. Los lugares donde el océano profundo ganó calor parecen en rojo; Los lugares donde perdió calor son azules. Mapa de NOAA , basado en datos proporcionados por Greg Johnson.

Con el objetivo de mirar al futuro, se han realizado simulaciones numéricas  para investigar el impacto que el calentamiento oceánico tendría sobre las capas de hielo Antártico. Con un calentamiento de 2oC, durante los primeros mil años, el nivel del mar subiría entorno a 3,8 metros.

Los resultados de las simulaciones también indican que durante los primeros 200 años, se fundirían los campos de hielo, y posteriormente y de manera progresiva, aumentaría el nivel del mar.  

Con un calentamiento de 2oC durante los primeros mil años, el nivel del mar subiría entorno a 3,8 metros

La gran preocupación de los científicos es saber si este aumento continuo de las temperaturas del mar, también acabaría afectando a otras zonas del continente helado. De ser así, ese exceso de energía  podría desencadenar un deshielo mucho más intenso con un punto de no retorno que llevaría a un aumento del nivel del mar bastante mayor.

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