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Cambio Climático El cambio climático lo cambia todo: hasta la dinámica de la atmósfera

A gran escala: hablamos de los ritmos a los que se desplazan los límites que marcan el clima.

Cuando hablamos de cambio climático muchas veces imaginamos cómo afectará al lugar donde vivimos (si habrá más sequía, si durará más el verano…) pero nos cuesta entenderlo como un problema a nivel global.

La energía procedente del sol no llega igual a todas las zonas del planeta. En el ecuador hay un superávit de radiación solar mientras que en los polos hay un déficit. Esta diferencia es el origen de la circulación general.

El clima de cada región viene, en parte, determinado por la circulación general de la atmósfera.

Para «repartir» esa energía a lo largo del planeta, la atmósfera tiene un sistema formado por células de circulación. Hay 3 en cada hemisferio: Hadley, Ferrel y Polar.

La células de Hadley son las adyacentes al ecuador. El aire asciende en la zona ecuatorial y desciende unos 30º al norte y al sur. En estas zonas donde desciende, el clima es seco. Allí se ubican los anticiclones y los grandes desiertos.

El trópico queda determinado por los límites de las células de Hadley y, según la Doctora Penelope Maher de la Universidad de Exeter, se están expandiendo a un ritmo de 1º por década, aproximadamente.

La Dra. Maher dando una charla en la Universidad Complutense de Madrid en marzo 2019

Según esto, por ejemplo, Madrid, situada a unos 40ºN, dentro de 20 años tendría un clima similar al de la zona límite entre Castilla-La Mancha y Andalucía.

A su vez, Burgos adquiriría un clima más parecido al del Madrid. Esto encaja con que los climas semiáridos se están extendiendo por la península.

«Esto, podría significar una disminución de las precipitaciones, por lo que podría afectar a la agricultura y las ciudades tendrán que adaptarse a esta situación», añade Maher, aunque probablemente a cada región le afecte de distinta forma la expansión de los trópicos.

Sin embargo, la corriente en chorro subtropical, que se encuentra al norte y al sur de las células de Hadley y también tiene gran importancia a nivel climático, «no parece estar desplazándose a la misma velocidad, sino a un ritmo muy inferior»- según Maher y su grupo, encargados de investigar estos fenómenos.