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Cambio Climático El cambio climático humano, responsable de un tercio de las muertes por calor

España se encuentra en lo alto de la lista de países cuyos fallecimientos por calor están relacionados con la actividad humana

El calor mata cada vez más y el cambio climático humano se está encargando de amplificarlo. Lo confirma un estudio reciente realizado por un amplio equipo de investigadores del proyecto MCC, la red de investigación colaborativa de múltiples países y ciudades.

El estudio se ha realizado con datos de 732 localizaciones repartidas en 43 países, durante el periodo 1991 a 2018. Las observaciones incluyen entre otros, datos de la temperatura en superficie y el número de fallecimientos relacionados con el calor. También se han utilizado modelos de cálculo, para obtener la relación existente entre las muertes registradas por el calor extremo y el cambio climático. 

El impacto de la actividad humana vía la emisión de gases de efecto invernado ha aumentado el número de fallecidos por el calor en todo el mundo

Cuando no se incluyen las emisiones relacionadas con las actividades humanas, un 0.98 por ciento de las muertes registradas en verano están relacionadas con el calor. Sin embargo, si se incluye el factor humano, con las emisiones de gases de efecto invernadero correspondientes, ese valor asciende a un 1.56 por ciento. 

Proporción de mortalidad relacionada con el calor atribuida al cambio climático inducido por el hombre.
Fuente: M. Vicedo-Cabrera et al. Nature Climate Change

Los datos confirman que cerca de un tercio de las muertes registradas por el aumento de las temperaturas están relacionadas con el cambio climático. Un dato que en líneas generales es incluso más elevado en algunas zonas de Europa, Oriente Medio, Sudamérica y el sudeste de Asia. 

El número de fallecidos por el exceso de calor que genera el cambio climático aumenta de manera significativa en países como Ecuador, Colombia  o Brasil. En lo alto de la lista de ciudades donde se registran más muertes relacionadas con el calor que produce el cambio climático humano están Lima, Perú (81.4%), Natal, Brasil (85,9%) y Bogotá, Colombia (92,6%). Las cifras también son especialmente elevadas en grandes urbes del sudeste de Asia.  

Tasa de mortalidad relacionada con el calor atribuible al cambio climático inducido por el hombre, 1991-2018. Por ejemplo, la tasa que se muestra aquí para Brasil es relativamente modesta, mientras que la fracción es alta; lo contrario es cierto en un país como Grecia.
Fuente: M. Vicedo-Cabrera et al. Nature Climate Change

España se encuentra entre los países del mundo que más sufren con el calor resultante de la actividad humana. En ciudades como Madrid, mueren al año una media de 177 personas y en otras grandes urbes como Ciudad de México o Santiago de Chile, ese dato ronda 115 y 136 personas respectivamente.   

También hay que apuntar que tanto en África como en Asia, hay un buen número de regiones donde la falta de datos no permite elaborar un estudio fiable del impacto que el calor tiene sobre la población. Los expertos apuntan que, esa limitación seguramente significa que los resultados globales obtenidos del impacto del cambio climático en la población, puedan ser aún más extremos.  

Proporción de mortalidad relacionada con el calor atribuible al cambio climático inducido por el hombre. DOMINIC ROYÉ/MULTI-CITY MULTI-COUNTRY (MCC) NETWORK/UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) entre 1998 y 2017 perdieron la vida cerca de 166.000 personas por causas relacionadas con el calor. Cada año un mayor número de la población global se ve expuesta a intensas y duraderas olas de calor que cada vez abarcan mayor superficie. 

Entre 1998 y 2017 perdieron la vida cerca de 166.000 personas por causas relacionadas con el calor.

El grupo de la población al que más afecta las olas de calor es el de las personas mayores. Son las más vulnerables al calor y este sector demográfico entre 2000 y 2018 el número de fallecidos ha aumentado un 54 por ciento. 

Llama la atención que entre 2000 y 2016, el número de personas expuestas a las olas de calor ha aumentado en 125 millones. Además, las predicciones climáticas para las próximas décadas apuntan a que esa cifra se multiplicará fácilmente. 

En mundo cada vez más cálido, al aumento de las temperaturas habrá que sumar también una mayor evaporación de mares, lagos y océanos. Un aumento del vapor de agua en el aire, amplificará la sensación de calor, algo que ya esta ocurriendo en muchas regiones del mundo.