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Cambio Climático El Ártico se calienta más, ¿qué papel tienen los gases destructores de ozono?

No todas las zonas del planeta se calientan por igual ni al mismo ritmo. El calentamiento en el Ártico preocupa especialmente, ya que allí las temperaturas superficiales han aumentado más del doble respecto al aumento global de la temperatura.

Actualmente, está establecido que este calentamiento es debido al aumento de las concentraciones atmosféricas de los gases de efecto invernadero de origen antropogénico, sobre todo el dióxido de carbono. Sin embargo, una nueva investigación publicada en Nature Climate Change (Polvani et al., 2020) señala a los gases destructores del ozono como parte responsable del cambio climático en el Ártico durante la segunda mitad del siglo XX.

Las substancias destructoras de ozono se comenzaron a emitir a finales de los años 50, siendo muy utilizadas como refrigerantes y disolventes. Pero en la década de 1980, al descubrirse que eran la principal causa del agujero de la capa de ozono sobre la Antártida, se acordó, mediante el Protocolo de Montreal (1987), eliminar gradualmente su producción y desde entonces su concentración en la atmósfera ha ido disminuyendo.

Estos compuestos, además de causar el agujero de la capa de ozono sobre la Antártida, han sido también identificados como poderosos gases de efecto invernadero. Sin embargo, su contribución al calentamiento del Ártico no había sido investigado hasta la fecha.

El reciente estudio ha analizado mediante un modelo climático distintos escenarios, unos en los que se considera un aumento de las sustancias destructoras de ozono, frente a simulaciones donde la concentración de estos gases no varía. Los resultados obtenidos atribuyen a las sustancias destructoras de ozono la tercera parte del calentamiento global durante el período de 1955-2005, cuando las concentraciones atmosféricas de estos gases aumentaron rápidamente.

Aunque, para el periodo y la zona de estudio las sustancias destructoras de ozono solo contribuyeron un 20% al efecto invernadero producido por los gases, estas sustancias han demostrado ser mucho más efectivas produciendo calentamiento que el conjunto del resto de gases de efecto invernadero.

«Los resultados son muy alentadores, pues de no haberse reducido la emisión de estos gases como consecuencia del protocolo de Montreal, el Ártico se hubiese calentado aún más en el siglo XXI», declara Gabriel Chiodo, coautor de la investigación.

Del mismo modo, la novedosa investigación muestra que en las simulaciones en la que se han mantenido fijas las sustancias destructoras de ozono, el calentamiento de la superficie del Ártico y la pérdida de hielo marino son la mitad en comparación con los escenarios en los que sí había un aumento en la concentración de gases.

No obstante, este trabajo ha generado cierto revuelo en la comunidad científica, puesto que los resultados, testados en un solo modelo, podrían sugerir una menor relevancia del dióxido de carbono. Ante la polémica surgida, los autores han aclarado mediante una nota (Polvani et al., 2020, Addendum) que el dióxido de carbono sigue siendo el factor predominante en el calentamiento global.