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Actualidad El aire acondicionado y los ‘supercontagios’ por COVID-19 de China y Corea

Dos acontecimientos recientes señalan que el aire acondicionado en espacios cerrados juega un papel muy importante en el contagio de decenas de personas con solo un infectado. 

El aire acondicionado en espacios cerrados, como establecimientos o autobuses, parece ser un elemento fundamental en la propagación del coronavirus COVID-19 si hay alguna persona infectada en ese espacio. De hecho, un estudio reciente asegura que con estos sistemas de climatización se incrementa el riesgo de contagio entre las personas presentes. 

Este trabajo, publicado en la revista científica JAMA Internal Medicine, detalla cómo estos sistemas actuán como un medio potencial de propagación de la enfermedad causada por el coronavirus. En concreto, los expertos aseguran que aquellos que viajaron en un autobús con aire acondicionado, en la provincia china de Zhejiang, con un paciente infectado por COVID-19 tenían un mayor riesgo de infección en comparación con los que viajaban en un autobús diferente, sin este tipo de climatización. 

“La transmisión aérea puede explicar parcialmente el mayor riesgo de infección por SARS-CoV-2 entre estos pasajeros de autobús”, concluyen en su artículo. 

Los acondicionadores de aire de techo son más susceptibles a la contaminación del aire

Durante la investigación, los autores pretendían investigar las posibles rutas de transmisión de la infección a través de la evidencia epidemiológica de un brote concreto que se produjo en un autobús. De los 68 personas que viajaban en ese autobús, 24 resultaron contagiadas. 

“Parece probable que la propagación aérea del SARS-CoV-2 haya contribuido a la alta tasa de contagio en el autobús expuesto. Por ello, los esfuerzos futuros de prevención y control deben considerar el potencial de propagación del virus por el aire”, aseveran los autores. 

Aire acondicionado en espacios cerrados

Por su parte,  los medios locales de Corea del Sur se hicieron eco de un contagio masivo en una conocida cadena en el que un solo “supercontagiador” infectó a más de 50 personas, la gran mayoría de ellos clientes que no utilizaban la mascarilla.

Además, se da la circunstancia de que ninguno de los empleados dió positivo en los test diagnósticos debido al protocolo de prevención impuesto por la empresa a sus trabajadores que obliga a utilizar mascarilla. 

En este caso el foco de infección parece ser un persona que se sentó bajo el aire acondicionado y el flujo de aire climatizado propagó el coronavirus por el local. «Los acondicionadores de aire de techo son más susceptibles a la contaminación del aire interior porque tienen una estructura que enfría solo el aire interno sin aspirar el aire exterior», explican los expertos a medios locales coreanos.