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Actualidad Descubre por qué el cementerio es uno de los destinos más visitados del verano

Los despistes, el exceso de velocidad y el consumo de drogas y alcohol está detrás de la mayoría de accidentes mortales en las carreteras españolas 

La playa, la costa, los pueblos de interior y los entornos naturales y culturales son los lugares predilectos para pasar las vacaciones del verano para la mayoría de los españoles. No obstante, algunos de ellos, acaban acudiendo a otros destinos sin retorno, como el cementerio.

En concreto, según datos de la DGT, el pasado verano más de 260 viajeros fallecieron durante el periodo vacacional tras sufrir un accidente de tráfico.

Estos siniestros veraniegos se producen principalmente en carreteras convencionales cuyas causas son, de forma destacada, las distracciones al volante y las infracciones como el exceso de velocidad, el consumo de alcohol y drogas y las salidas de vía. 

Debido a estas dramáticas cifras, la DGT ha lanzado la campaña Top Vacacional con la quiere concienciar a la ciudadanía de sobre los peligros al volante en este periodo del año en el que se concentran gran parte de los accidentes de tráfico.

Los accidentes más comunes en verano

En este sentido, durante el verano se incrementa el número de desplazamientos por carretera en diversos puntos del país como la costa o los pueblos del interior. Áreas en las que las vías son más peligrosas ya que suelen ser carreteras secundarias y en las que conviven varios tipos de vehículos como coches, camiones, motoristas, ciclistas e incluso viandantes.

Las salidas de la vía son los accidentes más frecuentes en esta época del año

Además, en muchos casos, el ambiente festivo del verano, los encuentros populares y el incremento de la población condicionan el tráfico habitual en estas áreas y muchos conductores se relajan y no respetan las normas de circulación con el consiguiente riesgo para todos los usuarios de la vía.

En este sentido, hay que extremar la precaución a la hora de conducir y vigilar de forma permanente el entorno de la vía ya que las salidas de la vía son los accidentes más frecuentes en esta época del año, según los datos de la DGT. De hecho, sin una conducción responsable, unos los destinos donde no se pasa ni frío ni calor son el cementerio y el hospital, dos lugares en los tendrás todos los servicios pero totalmente opuestos a los esperados en vacaciones.

Peligros del calor al volante

Hay que destacar que en esta época del año, con unas temperaturas más altas, más tiempo libre y más horas de luz, también se deben tener en cuenta otros factores que influyen a la hora de ponernos delante de un volante con calor.

Por ejemplo, es muy importante mantener un ambiente óptimo dentro del habitáculo del vehículo ya que un exceso de temperatura puede provocar fatiga, somnolencia e incluso tensión agresividad u otros efectos perjudiciales para la conducción. 

Por ello, los expertos recomiendan hidratarse de forma frecuente, comer ligero, airear el coche o utilizar el aire acondicionado a una temperatura suave evitando que incida de forma directa en el cuerpo y evitar las horas centrales del día para conducir

Además, se debe vestir una ropa cómoda con un calzado que sujete el pie, parar cada dos horas o 200 kilómetros y descansar ante el menor signo de fatiga y evitar las distracciones del conductor por el resto de viajeros. 

Las averías más frecuentes en coches durante el verano

Pero no solo las personas sufren las inclemencias del calor y las temperaturas extremas propias del verano. También los vehículos requieren una serie de medidas para minimizar los riesgos de accidente y conseguir que todas las partes del coche funcionen de forma adecuada. 

En esta época del año cuando se concentra un buen número de los accidentes

De hecho, en esta época el año, las averías más frecuentes son el vaciado de la batería al habernos dejado las luces u otro elemento, la rotura de manguitos y conductos por abusar del aire acondicionado, el desgaste y reventón de las ruedas y los fallos en el sistema de refrigeración del motor o del alternador, la pieza encargada de la recarga de la batería, que debe trabajar más tiempo en esta época del año. 

Estos deterioros de las partes del vehículo pueden provocar un accidente con mayor facilidad en verano ya que el calor, el contraste de temperaturas y el mayor tiempo en carretera son factores que aumentan el desgaste e incrementan las posibilidades de sufrir un accidente.

Para evitarlo, hay que vigilar tanto la temperatura del motor del automóvil, como la presión de los neumáticos, su estado y controlar los niveles de los líquidos del coche de manera regular y especialmente antes de cada viaje. 

Por ello, a la hora de coger el coche este verano, es fundamental, extremar la precaución ya que es en esta época del año donde se concentra un buen número de los accidentes, especialmente durante las operaciones salidas y retorno así como tomar las medidas necesarias para evitar los riesgos de las temperaturas extremas durante los viajes por carretera.