Deporte al aire libre en primavera: rutina para volver a estar ‘fit’

Pablo Ramos

Pablo Ramos

La actividad frecuente y una buena alimentación son la base para estar saludable y en forma

El invierno y sus condiciones ambientales de frío, nieve, lluvia y pocas horas de luz, no invitan a practicar deporte al aire libre. Pero ahora, con la llegada de la primavera, con el ascenso de las temperaturas, el cambio de hora y el anochecer más tardío mucha más gente se anima a salir al aire libre para hacer ejercicio físico. 

En esta época del año, los parques, los jardines y las zonas verdes de las ciudades y entornos urbanos se convierten en espacios deportivos en los que la gente busca ponerse en forma después de los meses más fríos del invierno. 

Sin embargo, a la hora de hacer deporte, hay que tener en cuenta varios aspectos esenciales, como es el estado físico actual y las condiciones ambientales. De este modo, conocer nuestro estado de forma es fundamental para saber en qué punto se encuentra el cuerpo y qué ejercicios son los más adecuados para ese momento. 

Por otro lado, en primavera las condiciones ambientales son muy cambiantes, con frío moderado en algunos momentos del día y lluvias intensas que suelen ser frecuentes en muchos puntos del país. Por ello, desde Eltiempo.es te ofrecemos una rutina de deporte al aire libre y alimentación para mejorar el estado físico.

Rutina de ejercicio y alimentación

El primer aspecto a tener en cuenta, es aligerar las comidas. Durante el invierno, muchas personas realizan comidas más copiosas y comen más porque pasan más tiempo en casa, más aún en este año de limitaciones de movilidad. Así, comenzar por comer más frutas y verduras, y menos guisos o carnes, ayudará no solo a sentirse menos pesado, también favorecerá las digestiones y el tránsito. Este mínimo cambio en la dieta reducirá el aletargamiento propio de después de las comidas y potenciará tu actividad física

Una buena manera de empezar es reducir la cantidad de comida que ingerimos y repartirla entre tres y cinco comidas al día. De ellas, el desayuno, el almuerzo o la merienda pueden ser a base de frutas y verduras y algún tipo de lácteo ligero o proteína, como pavo. 

Además, es muy importante ir aumentado la hidratación en función de la actividad física ya que durante la práctica deportiva se pierden líquidos de una manera mucho más rápida.

Evolución progresiva

Con respecto a la actividad física, después de un periodo de inactividad, lo más adecuado es comenzar de manera progresiva. Una buena manera es comenzar a andar durante una o dos horas al día o montar en bicicleta de forma suave, e ir subiendo la intensidad con el paso de los días. Cada persona tiene un estado físico particular y una evolución distinta, por lo que el ejercicio, el tiempo y su intensidad debe adaptarse a sus condiciones

Después de un periodo de inactividad, lo más adecuado es comenzar a hacer deporte de manera progresiva

Poco a poco, con el paso de los días y la rutina, la forma física irá mejorando, por lo que se pueden ir introduciendo otro tipo de rutinas de más intensidad, como son los ejercicios de fuerza o de resistencia, perfectos para practicarlos al aire libre. Entre ellos, correr, hacer sentadillas, flexiones o dominadas o saltar a la comba son algunos de los ejercicios estrella que aportar una buena tonificación y se pueden realizar prácticamente sin equipamiento ya que en los propios parques y zonas ajardinadas de muchas ciudades ya están dotados de algún tipo de estructura. 

Ropa adecuada

No obstante, antes de realizar cualquier actividad al aire libre, se debe consultar la previsión meteorológica, ya que en primavera puede llover, hacer frío e incluso alcanzar temperaturas elevadas. Así, podemos adecuar nuestra vestimenta a estas condiciones ambientales. Además, si vas a practicar deporte al aire libre, es importante preparar la piel antes de la exposición solar.

Una buena rutina semanal es intercalar días de ejercicio intenso con otros días de descanso o estiramientos. No solo para recuperar los músculos, también para ganar elasticidad, una cualidad a la que muchas personas no prestan mucha atención, pero es fundamental para aumentar la resistencia y reducir el riesgo de lesiones.

Por ejemplo, lunes, miércoles y viernes, se puede realizar una combinación de ejercicios de fuerza e intensidad, y martes, jueves y sábado, dar pequeños paseos y hacer una rutina de estiramientos, dejando el domingo para descansar. 

Para conseguir resultados físicos visibles, el único camino saludable es establecer una rutina de cierta intensidad y mantener una alimentación sana y equilibrada sin excesos. De hecho, una dieta rica en frutas y verduras y proteínas es tan importante o más que la práctica de ejercicio para conseguir un cuerpo más “fit”.