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Cambio Climático, Sostenibilidad Del ‘Black’ al ‘Green Friday’: por qué algunas marcas se suman al consumo sostenible

La iniciativa del Green Friday pretende ser una alternativa al consumo compulsivo buscando opciones más sostenibles

El último viernes de noviembre se celebra desde hace años el Black Friday, una campaña de descuentos en muchos productos que busca principalmente incrementar las ventas antes de las Navidades.

Sin embargo, las compras masivas centralizadas en este día suponen un considerable impacto para nuestro entorno. La otra cara del consumo masivo es un creciente problema ambiental generado por el incremento de los residuos que se generan y la energía que se necesita para cubrir esa demanda masiva, sobre todo, en un momento en el que el comercio online repunta más que nunca.

Para concienciar a la ciudadanía y en contraposición precisamente al Black Friday, nació el concepto del Green Friday, un movimiento en contraposición al “consumismo desenfrenado» que busca fomentar un consumo responsable y sostenible con nuestro entorno. Y ya son muchas las marcas que han decidido ir de la mano de este día.

Así, empresas como IKEA, han puesto en marcha con motivo del Green Friday, un “viernes ecológico”, lo que consideran “la mejor oferta para el planeta y tu bolsillo para combatir el cambio climático». En esta acción, la compañía sueca pretende adquirir aquellos muebles de segunda mano de IKEA para que otras personas puedan usarlos.

Compras responsables

“Nosotros recompraremos tus antiguos muebles IKEA con la promesa de encontrar a alguien que les dará una segunda vida.  A cambio, recibirás crédito de IKEA que podrás gastar en algo que sí necesites”, reza la campaña.

Por su parte, la marca de ropa sostenible ECOALF ha optado por otra opción aún más sostenible: no realizar ningún tipo de acción en estos días. “Como parte de la filosofía de ECOALF, la marca no participará en Black Friday. Por un planeta más allá de la próxima temporada”, destacan en su web. 

Además, otras empresas también se han sumado al Green Friday ampliando sus gamas de productos sostenibles y sin plásticos, como es la compañía cosmética Lush, o asociaciones de comercio local y productos ecológicos a lo largo de toda España, para incentivar la economía circular. 

Origen del Green Friday 

La alternativa Green Friday nació como una campaña que se oficializa en 2015 por el esfuerzo de entidades como la Comisión Europea y las organizaciones ECODES, WWF y Ecoserveis. Su objetivo no es frenar las compras propias de estas fechas sino apelar a un consumo responsable y sostenible.

El objetivo del Green Friday no es frenar las compras propias de estas fechas sino apelar a un consumo responsable y sostenible

“Esta iniciativa pretende llamar la atención de la sociedad sobre el derroche energético que supone el uso de la mayoría de electrodomésticos, además de sensibilizar sobre la importancia de reducir, reutilizar y reciclar, contribuyendo así a la minimización de las más de 50 millones de toneladas de residuos electrónicos que se generan al año en el mundo. Así, con el Green Friday, se pretende poner el énfasis en la importancia de revisar la etiqueta energética de los productos que se adquieren y, al mismo tiempo, recordar la importancia de utilizar los aparatos hasta el fin de su vida útil”, apuntaban desde WWF en el año 2015. 

Consumo sostenible

En este aspecto, desde la ciudadanía podemos realizar un sinfín de actividades que ayuden a este comercio responsable y sostenible para minimizar el daño medioambiental en el planeta. Por ejemplo, el primer factor a considerar es comprar únicamente aquello que se necesita y no recurrir al consumo compulsivo ni masivo que se potencia con iniciativas como el Black Friday. 

El primer factor a considerar es comprar únicamente aquello que se necesita y no recurrir al consumo compulsivo

Otro de los factores a tener en cuenta a la hora de comprar un producto puede ser el consumo energético que requieren para su funcionamiento, primando de este modo los electrodomésticos con una mayor eficiencia energética para ahorrar electricidad y dinero. 

Pero no solo eso, también se puede recurrir a productos fabricados de forma local, de kilómetro cero, cuya huella de carbono sea mínima, y evitar en la medida de lo posible los envoltorios plásticos o los productos de un solo uso. 

Así desde la organización de consumidores FACUA recuerdan que no hay que dejarse llevar por los descuentos del Black Friday y que se deben considerar aspectos como si el precio final es realmente razonable, si el producto resulta necesario o si representa un capricho asumible que puede poner en riesgo la economía del consumidor.