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Actualidad, Cambio Climático ¿Cuánto aporta tu cesta de la compra al calentamiento global?

¿Cuántas veces a la semana visitas el supermercado para hacer la compra? La mayoría lo hacemos por lo menos una vez a la semana y lo que compramos afecta las emisiones de gases que contribuyen al efecto invernadero de la tierra, los que su vez favorecen el calentamiento global.

Por desgracia, las etiquetas de los alimentos no informan sobre la cantidad de emisiones que conlleva el consumo de ciertos productos. Si lo hicieran, seguramente muchos cambiaríamos nuestros hábitos alimentarios y por lo tanto, lo que nos llevamos a casa en la cesta de la compra.

En algunos casos las diferencias son mínimas, pero en otros, los alimentos que seleccionamos pueden suponer una importante reducción de esos gases, por ejemplo, en lo que a concentraciones de dióxido de carbono se refiere. Seguramente penséis, ¿y mi cesta de la compra puede marcar la diferencia? la verdad es que una sola cesta no, pero si multiplicas, por ejemplo, por 10 millones de personas, entonces la diferencia si llega a ser sustancial.

Trolley in supermarket, exact date unknown. SMH picture by NICK MOIR

Un estudio realizado por el Instituto del Medio Ambiente de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) analiza con detalle las emisiones de gases efecto invernadero procedentes de nuestra cesta de la compra.

Para ello utilizan lo que llaman ¨equivalentes de dióxido de carbono¨ y consiste en convertir los valores físicos obtenidos en gramos de dióxido de carbono (CO2) al equivalente en árboles, es decir, cuantos árboles harían falta para extraer esa cantidad de dióxido de carbono de nuestra atmósfera a lo largo de un año.

Como verás en un momento, los resultados son sorprendentes y llama la atención como pequeños cambios en nuestros hábitos a la hora de hacer la compra, se traducen a lo largo de un periodo por ejemplo de 10 años, en una reducción de las emisiones que sería equivalente a lo que absorbería un pequeño bosque.

¿Debería comprar mi cerveza en lata o en botella de cristal?

Si por ejemplo consumes un paquete de 6 latas de cerveza a la semana, o 52 paquetes de 6 latas de cerveza al año, reducirías en 30 kg las emisiones de dióxido de carbono, lo equivalente a lo que absorben 3 árboles en un año. Latas por lo tanto mejor que cristal para reducir emisiones.

¿Cómo emito menos: consumiendo huevos de gallinas libres o de jaula?

Lo cierto es que en este caso no hay una gran diferencia entre una y otra práctica. Si consumes aproximadamente 250 huevos al año, los de gallinas enjauladas supondrán una reducción en las emisiones de dióxido de carbono de unos 6 kg por año, o lo que es lo mismo, menos de lo que absorbe un árbol al año. En este caso y sobre todo teniendo en cuenta lo que esta práctica supone para las gallinas enjauladas, es mejor consumir huevos de gallinas libes.

¿Conseguiría reducir mis emisiones si sustituyo la carne de vaca por la de pollo?

El consumo de carne de vaca por habitante varía de un país a otro. El español consume cerca de 18.5 kilos al año. En Estados Unidos ese valor aumenta a 23,3 kg. Si el americano medio sustituyera la carne de vaca por la de pollo, reduciría las emisiones anuales de dióxido de carbono en 310 kg, la cantidad que absorben 31 árboles a lo largo del año. Esta diferencia si es sustancial respecto a otras.

¿Qué emite menos, beber agua del grifo o embotellada?

Según el estudio, un habitante de Estados Unidos consume de media cerca de 220 litros de agua al año. Con ese dato en mente, una persona que beba agua de grifo en lugar de agua embotellada reduciría su aportación de dióxido de carbono en 35.5 kg a lo largo del año. Sería lo equivalente al CO2 que absorben 3.5 árboles en un año.

¿Pan blanco o integral a la hora de reducir emisiones?

Imagina que una persona consume 2 hogazas de pan a la semana. Si decides inclinarte por la de pan integral, conseguirás reducir las emisiones de tu cesta de la compra 7.3 kg en un año. Si encima dejas de tostar el pan o de guardarlo en la nevera o congelador aumentarás ese dato de reducción aún más.

¿Leche de vaca o me paso a la de soja o avena?

Una persona que consume cerca de 3 litros de leche al mes puede marcar la diferencia si decide consumir leche de soja sobre la de vaca. Si elige la de soja, recortará cerca de 63.6 kg de dióxido de carbono en un año, lo que absorben 6.4 árboles en ese mismo periodo. Pero si en lugar de leche soja se inclina por la leche de avena, la reducción será de casi 72 kg de dióxido de carbono al año.

¿Chocolate con leche o chocolate negro?

Suponiendo que una persona consuma una barrita de chocolate al día y pueda elegir entre chocolate con leche o negro. Si escoge el negro, no solo es más saludable para el cuerpo, sino que además conseguiría restar al año 34.6 kg de dióxido de carbono de su cesta de la compra.

¿Cuánto reduzco mis emisiones si sigo una dieta vegetariana sobre una convencional?

La reducción de las emisiones de dióxido de carbono puede ser notablemente más baja si optamos por seguir una dieta vegetariana. Una persona puede reducir de media 140 kg de dióxido de carbono al año, lo equivalente a lo que 14 árboles extraerían de nuestra atmósfera al año. Si dejar el pescado no es lo tuyo, y lo quieres integrar en tu semi-dieta vegetariana aún recortaría 96 kg de tus emisiones anuales de dióxido de carbono.

Estas son solo algunas de las muchas preguntas que podemos hacernos a la hora de entrar en el súper. Hay otros muchos productos que con frecuencia entran en nuestra cesta de la compra y que también suponen un aumento de nuestras emisiones de dióxido de carbono entre otros gases tipo efecto invernadero.

Si comes pollo en lugar de carne, consumes café instantáneo y no de grano molido, comes salmón salvaje, evitas comidas congeladas, no bebes agua embotellada, bebes cerveza de lata y no de botella, tomas leche de soja o avena, comes chocolate negro en lugar de con leche y tomas pan integral en lugar de blanco entonces acabas de convertirte en el dueño de una parcela con unos 70 árboles que día a día seguirán absorbiendo dióxido de carbono si tu cumples y de manera constante eres eficiente con la cesta de la compra.

Si lo mismo que practicamos algunos, lo practicaran, por ejemplo, otros diez millones de terrícolas, sería como contar con medio millón de millones de árboles más, vamos, muchos árboles en total para reducir el dióxido de carbono del que cada día emitimos más y a un ritmo vertiginoso.