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Consejos ¿Qué hacer cuando te sorprende una tormenta en la montaña?

VÍDEO: QUÉ NO DEBES HACER DURANTE UNA TORMENTA

 

Consultar la previsión del tiempo antes de salir de casa es el primer paso para evitar situaciones de riesgo. Pero, ¿y si te sorprende una tormenta en la mitad del recorrido en la montaña? Es un fenómeno meteorológico impresionante y muy temible, ya que se forma con mucha rapidez y tiene una violencia inusitada que puede poner en serios aprietos a cualquier persona que se vea sorprendida por ella y no tenga posibilidad de cobijo.

En los barrancos se pueden producir riadas que arrastran todo a su paso; los escaladores deben luchar contra el viento, el granizo, el brusco descenso de las temperaturas y las cascadas de agua y piedras que caen de la cima. Si estás practicando algún deporte aéreo como parapente o ala delta también puedes sufrir sus consecuencias, al verse desequilibrados estos aparatos por las fuertes turbulencias, o bien ser arrastrados hacia arriba por las fuertes corrientes ascendentes. Y ya no hablemos si te alcanza un rayo.

Conocer las señales a las que hay que estar alerta es fundamental para protegerse a tiempo.

Señales de alarma:

  • Aproximación de nubes oscuras con forma de yunque
  • Sensación de cosquilleo en la piel
  • El pelo se eriza
  • Los objetos metálicos emiten zumbidos

Debes alejarte de:

Lugares que puedan actuar como pararrayos:

  • Árboles aislados
  • Cima de la montaña
  • Crestas, aristas o gendarmes
  • Bloques de piedra aislados
  • Cabañas aisladas, sobre todo junto a la chimenea, puertas o ventanas
  • Mástiles de tiendas de campaña
  • Cualquier zona prominente
  • Materiales metálicos como los crampones, el piolet o los bastones de aluminio

Lugares que puedan conducir corrientes de tierra:

  • Grietas o fisuras húmedas
  • Pequeñas oquedades
  • Torrentes de agua

Lugares seguros:

  • El interior de un coche, con las puertas y ventanas cerradas
  • Dentro de un teleférico
  • Dentro de un refugio

Lugares relativamente seguros:

  • En la base de resaltes de roca, de al menos 15 m de altura. La zona de seguridad comienza a unos 2 m de la pared. Esta zona no da protección contra las corrientes de tierra.
  • Cuevas u oquedades profundas: desde la cabeza del montañero hasta el techo, tiene que haber una distancia libre de al menos 1 m. Evitar la entrada de la cueva y el fondo. Mantenerse separado de las paredes.

Pero si estás al aire libre y no tienes posibilidad de ningún refugio, hay que tomar ciertas medidas de seguridad básicas como descender lo máximo posible y alejarnos del agua, ya que es un medio conductor de la electricidad, y de elementos altos como los árboles y antenas o estructuras metálicas. Lo mejor es sentarse encima de la mochila y si llevamos, cuerdas de escalada. Estos materiales harán de aislante. Nos colocaremos con el cuerpo recogido. Por otra parte, nos cubriremos con algún tipo de chubasquero de plástico para protegernos del viento, el frío y la lluvia.

Correr nunca es una opción ya que al hacerlo generamos una corriente de aire y ésta puede atraer los rayos. Así, la clave está en mantener la calma y quedarse quieto.

Recuerda, la previsión meteorológica seguirá siendo la mejor carta para el alpinista o el montañero. Más vale quedarse en casa o en el refugio y perder un día de actividad, que arriesgarse por nada. Las tormentas pasarán y las montañas permanecerán sin moverse.

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