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Deportes ¿Cómo elegir zapatillas de running?

El running es un deporte cada vez más popular. Es barato y se puede realizar en cualquier lugar, independientemente del horario o la época del año. Cada vez está más de moda, y probablemente si estás leyendo esto es porque te estás planteando comenzar en este mundillo. Si es así, necesitas conocer la importancia de elegir unas buenas zapatillas. Por cada kilómetro recorrido, un corredor da entre 600 y 800 saltos, motivo suficiente para hacer una buena elección.

El mayor error que comete un principiante es elegir unas zapatillas solo por la estética. Sin embargo, debería ser un factor secundario si queremos tener una buena experiencia y no llevarnos sorpresas. ¿Eres hombre o mujer? ¿Cuánto mides y pesas? ¿Qué uso le vas a dar? ¿Cómo es tu pisada? Estos son solo algunos factores que debemos tener en cuenta a la hora de comprar. Te los resumimos a continuación.

Talla: Por la tarde nuestro pie está más hinchado y por lo tanto, se asemejará más al momento en que estemos haciendo running (con el esfuerzo el pie se hincha). Si vamos a probarnos unas zapatillas, es recomendable no hacerlo por la mañana. En cuanto a la talla, destacar que no es lo mismo un calzado para el día a día en ciudad, que uno que vamos a utilizar para hacer deporte. Cuando corremos, nuestro pie se resbala hacia adelante varios milímetros. Por lo tanto, es importante dejar un centímetro entre los dedos y la punta.

Peso: No debemos elegir las mismas zapatillas si somos delgados o tenemos sobrepeso. Si pesamos más de 80 kilos es bueno dar más importancia a la amortiguación con un acolchamiento.

Tipo de pisada: Tradicionalmente se ha clasificado el calzado en función del tipo de pisada de cada persona. Los tres tipos son pronador, neutras y de supinador. La pronación es el giro del tobillo hacia el interior del pie durante la pisada. Es más común que ser supinador, que ocurre cuando el tobillo gira hacia el exterior en la pisada. Por lo tanto, según nuestra pisada nos tendremos que decantar por unas zapatillas para pronadores o algo más neutro.

-¿Carretera o caminos?: La superficie que vayamos a pisar es importante. No es lo mismo correr por superficies duras de asfalto que por caminos de tierra. En carretera las zapatillas de desgastan más, siendo conveniente elegir unas con amortiguación. Por la naturaleza o campo, es más importante que sean resistentes y sujeten bien el tobillo para evitar lesiones.

-Meteorología: Como no nos sobra el dinero para comprarnos distintas zapatillas según llueva o haga sol, lo recomendable es elegir unas según el clima de nuestra ciudad. Por ejemplo, si vivimos en el Cantábrico y solemos correr a menudo con lluvia, buscaremos zapatillas con buen agarre.

-Uso que le vamos a dar: No es lo mismo utilizar las zapatillas para hacer pequeños entrenamientos y dar un paseo, que en competición y maratones. En el primer caso, son recomendables zapatillas con un peso de entre 300 y 400 g al proporcionar estabilidad y amortiguación. Si vamos a darles un uso más profesional, buscaremos algo ligero, con un peso de entre 150 y 280 g.

Foto: www.vamosacorrer.com

-¿Cuándo las renovamos?: Hay que tener muy en cuenta que las zapatillas de runnning caducan. Con el uso pierden amortiguación, mientras que si no se utilizan y las tenemos en el armario abandonadas, pierden flexibilidad y se quedan rígidas. Aunque es difícil saber el momento exacto de renovarlas, no siempre debe haber síntomas visuales. Los fabricantes recomiendan que se renueven cada 1000 kilómetros, aunque también dependerá de la calidad y tipo de calzado.

-Precio: No por ir a las zapatillas más caras del mercado, vamos a rendir mejor o estar más cómodos. El hecho de que el precio sea mayor no significa que sean más buenas, sino que tienen una mayor tecnología que solo determinadas personas lo van a notar. Por menos de 100 euros podemos encontrar unas que se adapten perfectamente a nuestras necesidades.

Y tú, ¿qué tipo de zapatillas de running utilizas? Cuéntanoslo en el Twitter: @DeportesTiempo