Secciones

Consejos ¡Borrascas a la vista! Prepara tu coche para el tiempo invernal

Carreteras mejoradas y coches con tecnologías adaptadas, pero ¿qué más precauciones debes tener al volante en invierno?

Lluvia, niebla, nieve, hielo… Estas condiciones meteorológicas propias del invierno obligan a los conductores a prestar especial atención a la calzada y a su coche. Sobre todo cuando van a emprender un trayecto de varios kilómetros.

Afortunadamente, en los últimos años las carreteras han mejorado sus trazados y la calidad de su asfalto. Y los automóviles incluyen tecnologías que mejoran notablemente la conducción ante situaciones de peligro.

Los automóviles incluyen tecnologías que mejoran notablemente la conducción ante situaciones de peligro

Fabricantes como Subaru prestan especial atención a estas cuestiones, incorporando a sus modelos tracción 4×4 y EyeSight, un sistema de cámaras que controlan todo lo que ocurre delante del vehículo, entre otras prestaciones.

De cualquier forma, antes de iniciar el viaje es esencial tomar algunas precauciones, como consultar las condiciones meteorológicas y llevar el depósito lleno. Pero en los días previos es indispensable preparar el vehículo. Esto ahorrará disgustos y dará seguridad a quien se pone al volante.

Antes de salir

Las revisiones periódicas ayudan a mantener nuestro coche en buenas condiciones para su uso diario. Aún así, no está de más comprobar el estado de los neumáticos, si tienen la presión adecuada y no están desgastados. El dibujo de la cubierta es un buen indicador, con la profundidad correcta ayudan a desalojar el agua o la nieve.

Otro de los elementos del coche al que hay que prestar atención son las luces. Primero, verificar que hay ninguna fundida, tanto para poder ver como para que nos vean, sin olvidar las de antiniebla. Tampoco está de más regular su altura, aprovechando su ángulo de iluminación y sin deslumbrar a los demás conductores.

En el caso de los modelos de Subaru, podrás despreocuparte de esto último, ya que disponen de un detector de ángulo muerto y faros que se adaptan automáticamente a la posición elegida –corta o larga–. Además de ajustar la dirección del haz de luz cuando detectan la presencia de otros vehículos en la vía.

El buen funcionamiento de la calefacción y de la batería, sobre todo en condiciones meteorológicas adversas, pueden significar la diferencia entre salir con éxito de una situación inesperada o lamentarse ante la falta de previsión. Los filtros del aire han de estar limpios para evitar que se empañen los cristales.

Revisa siempre la batería, el estado de las ruedas, los filtros de aire y los parabrisas antes de empezar tu ruta

Por último, queda comprobar si el parabrisas tiene alguna grieta lo más adecuado es repararla. Los cambios de temperatura brusco podrían quebrarla. Y sin olvidarnos del limpiaparabrisas. Su deterioro produce el efecto contrario para el que están pensados y sus pasadas sobre el cristal podrían dificultar la visión.

Equipamiento recomendado

Las normas de la Dirección General de Tráfico (DGT) obligan a llevar chalecos reflectantes, triángulos de seguridad y una rueda de repuesto o kit para reparar pinchazos. Junto a este equipamiento básico, hay otros utensilios que pueden sacarnos de un apuro si la climatología nos pilla desprevenidos. Una linterna, un botiquín de primeros auxilios y un cargador para el teléfono móvil nunca están de más.

En el caso extremo de que nos quedemos bloqueados, y las temperaturas bajen demasiado, contar con una manta y ropa de abrigo extra ayudará a mantenernos calientes. Así como disponer de agua para hidratarnos.

De todos modos, estas situaciones se pueden evitar en la mayoría de los casos si llevamos en el maletero unas cadenas. O equipamos nuestro coche con neumáticos de invierno. No hace falta que sean específicos, se comercializan modelos que son aptos para cualquier época del año.

Para mejorar la adherencia, en Subaru han incorporado la función X-Mode. Con ella mejora la tracción de la ruedas cuando se circula sobre nieve o barro. También sirve para reducir la velocidad del vehículo en descensos con acusadas pendientes.

Durante la conducción

Con tu vehículo listo para hacer frente a las inclemencias del invierno, falta poner a punto otro factor: el conductor. No es lo mismo circular sobre una calzada seca que por una húmeda o cubierta de nieve.

En esos casos hay que mantener una mayor distancia de seguridad y reducir la velocidad. De esta forma podrás reaccionar a tiempo ante una situación de peligro. Sobre nieve y hielo es mejor utilizar marchas largas y evitar el freno siempre que sea posible.

Ante estas situaciones, contar con la ayuda adecuada también puede ser determinante. Así, el sistema de cámaras EyeSight incluye funciones como la frenada precolisión, el control de crucero adaptativo o el asistente de mantenimiento de carril.

Ahora sí, con tu seguridad y la de los tuyos garantizada, es el momento de salir a la carretera con la confianza de que la nieve no será un impedimento para disfrutar del invierno.

*Imágenes: Subaru, Unplash/Pifoff