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Actualidad ¿Sabes cuánto contamina una bolsa de plástico?

A partir del 1 de julio los comercios empezarán a cobrar por las bolsas de plástico para reducir su consumo y su impacto en el medio ambiente.

La contaminación es uno de los grandes retos de la sociedad del XXI. Para intentar reducirla, la Unión Europea está tomando una serie de medidas, entre ellas la limitación del consumo de las bolsas de plástico, un envase que pasará a ser cobrado en todos los establecimientos a partir del 1 de julio de 2018.

Esta decisión se ha tomado porque las bolsas de plástico, con los actuales niveles de uso, “producen unos altos niveles de residuos dispersos, suponen un uso ineficaz de los recursos y es previsible que aumenten si no se toman las medidas adecuadas”, tal y como se publica en el BOE que anuncia esta ley.

Las normativas anteriores y las acciones del sector han ido reduciendo el consumo de las bolsas de plástico a la mitad en los últimos años desde las 317 bolsas por habitante en 2007 en España a las 144 bolsas por habitante en 2014. Un año en el que se produjeron unas 62.560 toneladas de bolsas de plástico de menos de 50 micras de espesor -6.730 millones de unidades-.

Bolsas de plástico y contaminación

Según la nueva medida publicada por el gobierno, “las bolsas de plástico dispersas provocan contaminación en el medio ambiente y agravan el problema generalizado de la presencia de residuos en las masas de agua, lo que supone una amenaza para los ecosistemas acuáticos en el ámbito mundial”.

Producir una sola bolsa de plástico consume 0,48 megajulios

Un ejemplo de las consecuencias del abuso de este tipo de envases son las toneladas de plásticos que se encuentran en los océanos, en el Mediterráneo o los daños que producen en la fauna ya que los animales ingieren bolsas y otros plásticos.

“Lo que contamina el medio ambiente son los residuos abandonados, sean del material que sean. No obstante, el real decreto de bolsas prohíbe de manera expresa las bolsas oxodegradables u oxofragmentables ya que provocan problemas tanto en el reciclado mecánico -contenedor amarillo- como en el reciclado orgánico –compostaje- y además son las señaladas directamente como fuente de producción de microplásticos en las aguas”, señalan desde Asociación Española de Industriales de Plásticos (ANAIP).

Ciclo de vida de una bolsa de plástico

El ciclo de vida de una bolsa de plástico, generalmente de la compra, “es el tiempo que se tarda en llevar la compra de la tienda al domicilio, como mucho 30 minutos, pero la mayoría de las veces menos”, señala a Carlos Arribas del área de Residuos de Ecologistas en Acción.

Este tipo de envases tardan “decenas de años”en degradarse aunque “en realidad no desaparece, se convierte en microplásticos que son al final microscópicos y no se sabe todavía los efectos que tiene sobre la salud de los seres vivos”, explican desde la organización ecologista. Además, según esta organización, se calcula que este tipo de elementos se descomponen en entre 150 y 1000 años.

“Lo que contamina el medio ambiente son los residuos abandonados, sean del material que sean”

Las bolsas de plástico son un derivado del petróleo por lo que su producción requiere un consumo de energía, contaminación y un impacto en el medio ambiente. Producir una sola bolsa de plástico consume 0,48 megajulios, según investigadores australianos.  Estos mismo expertos recalcan que la energía consumida para este tipo de bolsas es un 70% inferior y genera la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero que producir una bolsa de papel.

“España es uno de los países que más ha hecho por la reducción del consumo de bolsas, es uno de los productos que mejor se recicla, siempre y cuando se tire donde corresponde, es decir, en el contenedor amarillo”, detallan ANAIP.

Sin embargo, el BOE reconoce en la presentación de esta ley que “las tasas actuales de reciclado de bolsas de plástico ligeras son muy bajas y, debido a una serie de dificultades prácticas y económicas,no es probable que alcancen niveles significativos en el futuro próximo”.

Propuestas y concienciación sobre bolsas de plástico

Además del cobro por bolsa, distintas entidades también están llevado a cabo otras  iniciativas para reducir el consumo de plástico y crear una sociedad concienciada y comprometida con el medioambiente fomentando la reutilización.  “Abogamos por un consumo responsable de las bolsas de plástico, reutilizándolas siempre que sea posible y, en el caso de no poder seguir haciéndolas, depositarlas en el contenedor amarillo el fin de que sean recicladas”, señala Elena López, gerente de comunicación de Ecoembes.

Esta entidad ha puesto en marcha junto a SEO/BirdLife el proyecto LIBERA que quiere “movilizar a la ciudadanía para combatir la basuraleza” a través de un “enfoque preventivo”, basado en conocer y entender la composición de los residuos abandonados en el medio natural, sean cuales sean, tanto bolsas de plástico, como colillas, toallitas húmedas o neumáticos.

Por su parte, los ecologistas reividican “otras formas de comprar” basadas en la utilización de bolsas de tela que son reutilizables o el carrito de la compra de toda la vida. “Se puede vivir sin bolsas de plástico reivindicando el uso de otros materiales alternativos que sean degradables de verdad, como el papel y el cartón”, señala Carlos Arribas de Ecologistas en Acción.

Sin embargo, la Asociación Española de Industriales de Plásticos (ANAIP) considera que “culpar a los plásticos tergiversa la realidad” y que “promover la prohibición de productos plásticos como solución es un “atajo” que ni de lejos conseguiría solucionar esta compleja problemática”, más bien “nos privaría de todos los beneficios sociales y ambientales que nos aportan estos materiales”.

“Los plásticos aportan más ventajas que perjuicios a la sociedad y por eso creemos que la clave está en concienciar a la sociedad del buen uso de este material y sobre todo de sus residuos ya que las propiedades de los plásticos permiten que se fabriquen productos que se adaptan perfectamente a las necesidades de los ciudadanos”, detallan desde ANAIP.

  • No creo que el cobrar las bolsas de plástico, sea la solución, más bien creo que es, otra forma de sacarnos dinero a los usuarios. Tengo 54 años, los suficientes como para conocer como vivíamos sin plásticos. A la compra se iba con carrito o bolsa de tela, los productos perecederos, los daban envueltos en papel, la leche y demás bebidas incluidos los yogures, se vendían en envases de vidrio que había que devolver en la siguiente compra, en caso de no hacerlo, ya se había cobrado por adelantado “el casco”. Con lo cual, no pagabamos dinero extra ni necesitábamos contenedor amarillo, y casi hasta el verde había sobrado también. Es tan sencillo, como que se deje de producir. Además hay cosas que no entiendo, las coca colas, por ejemplo, vienen con anillas de plástico y luego envueltas en plástico también, si vas a comprar te cobran la bolsa de plástico y sin embargo, haciendo la compra por Internet, prácticamente, te regalan una bolsa por producto, hasta los que no la necesitan, y no las cobran. Por lo que creo que lo de cobrar las bolsas no va a solucionar nada o muy poco.

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