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Cambio Climático Bill Gates lanza el primer proyecto de geoingeniería para frenar el calentamiento global

Los experimentos arrancarán este verano y consisten en inyectar polvo de carbonato de calcio en la atmósfera

VÍDEO: EN QUÉ CONSISTE LA GEOINGENIERÍA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Bill Gates, CEO de Microsoft se sube al controversial carro de la geoingeniería con un proyecto que el mismo pretende financiar para luchar contra el cambio climático. 

Su plan desarrollado por científicos de la Universidad de Harvard, se basa en el desarrollo de nueva tecnología de atenuación solar. La intención sería reflejar la luz solar fuera de la atmósfera de la Tierra, con el fin de conseguir un efecto de enfriamiento global.

Bil Gates, fundador y CEO de Microsoft apostará por el primer proyecto de geoingeniería del mundo

El Experimento denominado SCoPEx (Perturbación Controlada Estratosférica) tiene como objetivo poner a prueba esta solución mediante la pulverización de polvo de carbonato de calcio (CaCO3). Las partículas en cuestión no son tóxicas, y se inyectarían en la atmósfera a modo de aerosol que refleja el sol y que puede contrarrestar los efectos del calentamiento global.

El proyecto tiene como objetivo inyectar partículas de carbonato de calcio en la atmósfera para reflejar rayos solares y enfriar la tierra

La idea se basa en parte, en el efecto que han tenido en el pasado grandes erupciones volcánicas como la del Tambora (Indonesia) en 1815, la del Chichón (México) en 1982, o la del Pinatubo (Filipinas) en 1991. El gran volumen de partículas que estos volcanes inyectaron en la atmósfera, ayudó a reducir durante meses la cantidad de radiación solar recibida en la superficie terrestre y a su vez redujo la temperatura global.   

El efecto de una erupción volcánica es similar al que pretende conseguir el proyecto SCoPEx

La investigación relacionada con la geoingeniería solar lleva años estancada, principalmente debido a la gran controversia que ha generado. Los que se oponen a ella creen que esta ciencia, ficción para algunos, conlleva riesgos impredecibles. Esos riesgos podrían incluir cambios extremos en los patrones climáticos, que no serían muy diferentes de las tendencias de calentamiento que ya estamos viviendo. 

La inyección de polvo de carbonato de calcio en la atmósfera se realizaría con la ayuda de globos aerostáticos.

A su vez, un importante sector de la comunidad científica, teme que un cambio dramático en la estrategia de mitigación del cambio climático, sea tratado como una luz verde para continuar emitiendo gases de efecto invernadero a un ritmo como el actual o mayor. 

Los científicos norteamericanos que dirigen el estudio reconocen las preocupaciones que genera la geoingeniería. Nadie sabe muy bien qué pasará con este experimento hasta que se libere el carbonato de calcio y empiece a actuar en la atmósfera.  

Estudios preliminares a este que sugieren que el polvo lanzado, podría incluso ayudar a reponer la capa de ozono al reaccionar con moléculas que destruyen este gas en la estratosfera.

Los que apoyan la geoingeniería, defienden que la  investigación sobre este y otros métodos similares, podría reducir el riesgo que con lleva el calentamiento global y además mejorar la eficacia de los métodos de geoingeniería solar.

Los detractores de la geoingeniería solar sostienen que podría tener graves efectos sobre el clima terrestre. El enfriamiento de algunas regiones podría ser perjudicial para muchas cosechas.

Se desconoce la cantidad exacta de polvo de carbonato de calcio necesaria para enfriar el planeta, y los científicos de SCoPEx tampoco pueden confirmar si es el mejor aerosol estratosférico para el trabajo. 

Las primeras investigaciones sugieren que la sustancia tiene propiedades ópticas casi ideales. Dadas sus características, le permitirían absorber mucha menos radiación que los aerosoles de sulfato, lo que provocaría un calentamiento estratosférico significativamente menor. 

El propósito inicial del experimento es que una vez liberada una cantidad experimental controlada de carbonato de calcio, un globo sonda volará a través de ella, tomando muestras de las reacciones atmosféricas y registrando la dinámica atmosférica resultante.

La inyección de partículas similares a las de una erupción volcánica podría potencialmente contrarrestar décadas de emisiones de gases de efecto invernadero. Un informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático sugirió que el procedimiento SCoPEx podría reducir las temperaturas globales en 1,5 ° C si se invierten entre 1000 y 10.000 millones de dólares al año.

Un informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático sugiere que el experimento podría reducir las temperaturas globales en 1,5 °C si se invierten entre 1000 y 10.000 millones de dólares al año

Pero hay expertos que piensan que estos potenciales descensos térmicos traerán consigo graves riesgos. Las temperaturas bajo cero posteriores a la erupción del volcán tambora en 1815, acabaron con un buen número de cosechas a nivel global y provocaron un dramático periodo de hambruna.

Científicos británicos también han citado en diferentes estudios, que los aerosoles estratosféricos de las erupciones volcánicas en Alaska y México fueron la posible causa de la sequía que vivió la región del Sahel africano. 

Una alteración importante del clima global podría traer consecuencias no deseadas, impactando negativamente en regiones densamente pobladas y generando otra crisis de refugiados.

Teniendo en cuenta los riesgos que podría causar la geoingeniería solar, lo más razonable es que de momento la OCDE continúe apostando por el desarrollo de nuevas tecnologías de energía renovable que sean cada vez más atractivas económicamente hablando. 

En paralelo se pueden seguir investigando alternativas prácticas de geoingeniería,  para entender mejor que efecto global tendrían sobre el clima terrestre. Las empresas y gobiernos implicados no deberían aplicarlas, hasta que hayan pasado un control riguroso y sean aprobadas por todos los países del mundo.