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Actualidad Un asteroide potencialmente peligroso pasará cerca de la Tierra

El asteroide 2016 NF23 pasará cerca de la Tierra este 29 de agosto. Pasará a 5 millones de kilómetros de nuestro planeta.

El asteroide 2016 NF23 pasará cerca de la Tierra este 29 de agosto. Pasará a 5 millones de kilómetros de nuestro planeta. Pero, ¿por qué lo ha calificado la NASA de «potencialmente peligroso»? Lo cierto es que la definición que se utiliza para hablar de un asteroide potencialmente peligroso es un tanto amplia. La NASA considera un objeto potencialmente peligroso todo aquel que tenga una órbita que pueda acercarle a menos de 7,5 millones de kilómetros de nuestro planeta. 2016 NF23 entra en esa definición y, por tanto, está clasificado como un asteroide potencialmente peligroso. Sin embargo, no supone ninguna amenaza para el planeta.

Por lo menos no de aquí a 2199. Su paso más cercano a nuestro planeta no será el que tendrá lugar el 29 de agosto. Será en septiembre de 2039, cuando pasará a 2 millones de kilómetros de distancia. Quizá parezca poco, pero hemos de recordar que la Luna se encuentra a tan solo 384.400 kilómetros de media. Es decir, en esta ocasión, pasará a unas 13 veces la distancia entre la Tierra y la Luna. En 2039, lo hará a 5.

Aunque está catalogado como un objeto potencialmente peligroso por la NASA, no hay motivo para la alarma.

El asteroide tarda 240 días en completar su órbita alrededor del Sol. En su punto más lejano, se encuentra un poco más lejos que la Tierra del Sol. En su punto más cercano, por contra, llega a acercarse hasta la órbita de Mercurio. Por tanto, en su recorrido a través del Sistema Solar, este asteroide se acerca a la Tierra, Venus y Mercurio. Tiene un tamaño aproximado de entre 70 y 160 metros. Si su diámetro se acerca más a la segunda cifra, sería un tamaño similar al de la Gran Pirámide de Giza.

Otros asteroides han pasado (y pasarán) mucho más cerca

Por tanto, no estamos ante un asteroide que destaque especialmente. Ha habido asteroides que han pasado mucho más cerca. O que pasarán muchísimo más cerca en el futuro. El ejemplo más conocido es, sin duda, el del asteroide Apofis. El 13 de abril de 2029, este asteroide, de 320 metros de diámetro, pasará a tan solo 38.000 kilómetros de nuestro planeta. Aproximadamente, a la misma distancia en la que están los satélites geoestacionarios.

Órbita del asteroide 2016 NF23 alrededor del Sol.
Crédito: NASA

En 2036, volverá a visitar nuestro planeta de nuevo, pero lo hará, como mínimo, a más de 23 millones de kilómetros. No hay, en estos momentos, ningún asteroide conocido que vaya a impactar con nuestro planeta en los próximos 150-200 años. Pero, ¿qué pasaría si un asteroide como 2016 NF23 chocase con nuestro planeta? ¿Podría provocar un grado de destrucción notable? Lo cierto es que varios factores entran en juego.

Todo depende de cosas como el ángulo de entrada del asteroide, su composición e, incluso, el lugar de impacto. En el peor de los casos, aún así, 2016 NF23 solo provocaría destrucción localizada. Podría arrasar una ciudad grande (y la región a su alrededor), pero no tendría un impacto notable, ni siquiera, en todo el continente en el que impactase. En el caso del asteroide Apofis, las consecuencias serían peores, pero seguiríamos hablando de destrucción a nivel regional.

Tarde o temprano un asteroide chocará con nuestro planeta

Aunque no hay motivo para la alarma en las próximas décadas, lo cierto es que, tarde o temprano, algún asteroide chocará con nuestro planeta. Las buenas noticias son que, por suerte, un posible impacto se sabría con mucha antelación. De hecho, cuanto más grande fuese el asteroide, más tiempo habría (por ser más fácil de detectar). En consecuencia, en el caso de impactos de asteroides que pueden provocar destrucción localizada, se puede reaccionar con antelación.

Momento de máximo acercamiento, del 29 de agosto, entre el asteroide 2016 NF23 y la Tierra.
Crédito: NASA

Si se determina que su trayectoria lo llevará a caer sobre una superficie poblada, habría semanas o meses de antelación para evacuar la zona. Algo que permitiría minimizar riesgos fácilmente. Si se trata de un asteroide particularmente grande, que pueda desencadenar algún tipo de evento global, también hay opciones. Desde hace algún tiempo, agencias espaciales como la NASA están trabajando en planes para desviar e, incluso, destruir los asteroides.

El asteroide 2016 NF23 pasará a 5 millones de kilómetros de la Tierra en la madrugada del 29 de agosto. Será a las 05:38 (horario peninsular). No será el único, de hecho, que nos visitará en estos días. El asteroide 1998 SD9, a las 11:27 (horario peninsular) del mismo día, pasará a 1.600.000 kilómetros de la Tierra. Tiene un tamaño estimado de entre 38 y 86 metros. Tampoco supone ningún peligro. Antes de que acabe el año, todavía quedan varios asteroides más que pasarán cerca de esta pequeña canica azul…